CR√ĀNEOS MALDITOS. EL ENIGMA DE LAS CALAVERAS AULLADORAS.

Fecha 16/4/2010 12:10:44 | Tema: Enigmas y Misterios

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De entre todas las historias extra√Īas que circulan en el Reino Unido algunas de las m√°s llamativas hacen referencia a supuestos cr√°neos malditos que, entre otras cosas, atraen la mala suerte a sus propietarios. Se les conoce como screaming skulls (calaveras aulladoras) y en este art√≠culo les contamos las misteriosas leyendas que les rodean.

La creencia en la existencia de fantasmas se encuentra presente en todas las sociedades de la Tierra y en todas las épocas y está unida intrínsecamente al fenómeno universal de la religión y a la convicción de que dentro de nosotros existe un fragmento de sustancia divina indestructible que no desaparece tras la muerte.

Las leyendas, los cuentos, los rumores y el folclore dan testimonio de ello desde los primeros escritos sumerios y egipcios y reflejan el inter√©s que los seres humanos han tenido siempre por lo que sucede m√°s all√° de la tumba, por esos millones de ‚Äúesp√≠ritus‚ÄĚ que no han sido aniquilados aunque se hayan hecho invisibles para los mortales, que todav√≠a ven, oyen y perciben solo por medio de sus imperfectos √≥rganos de los sentidos. Naturalmente, los detalles var√≠an dependiendo del tiempo y de la sociedad, pero, en general, estas tradicionales historias sobrenaturales suelen regirse por estrictas convenciones narrativas. Es inquietante y sorprendente la similitud existente entre las historias chinas de fantasmas y las occidentales o entre los fantasmas de la Grecia antigua y los de la novela g√≥tica del siglo XIX, por ejemplo.

El fantasma advierte sobre peligros inminentes que acechan a sus seres queridos, demanda de ellos plegarias o un recuerdo m√°s v√≠vido, exige venganza o simplemente vaga por el universo material de sus antiguas posesiones vistiendo sus indumentarias de costumbre y llenando de temor el coraz√≥n de quienes se cruzan en su camino. Sin embargo, existen unas curiosas historias de fantasmas que parecen ser casi exclusivas de Gran Breta√Īa.
EXTRA√ĎA MARIPOSA

En El retorno de los brujos (1960) Louis Pauwels y Jacques Bergier se hacían eco de una pregunta planteada por Charles Fort, el coleccionista de hechos curiosos:

“En este momento tengo un ejemplar de mariposa particularmente ruidosa: una esfinge de calavera.

Chilla como un ratón y el sonido me parece vocal.

Se dice que la mariposa Kalima, semejante a una hoja muerta, imita a las hojas muertas. Pero ¬Ņla esfinge de calavera imita acaso a las osamentas?‚ÄĚ. Fort se refer√≠a a la Acherontia atropos, una especie de mariposa nocturna que presenta en el dorso del t√≥rax un dibujo que se asemeja a una calavera humana y que salt√≥ a la fama gracias a El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1981). Con un tama√Īo considerable, de 9 a 12 cm en el caso de las hembras, emite un zumbido agudo al ser molestada:

Un ejemplar de ‚ÄúAcherontia atropos‚ÄĚ, tambi√©n llamada ‚Äúesfinge de la calavera‚ÄĚ o ‚Äúpolilla de la muerte‚ÄĚ debido al dibujo que presenta en su t√≥rax. ‚ÄúUn sonido tan fuerte y tan expresivo de dolor que sobrecogi√≥ mis nervios como un toque de difuntos‚ÄĚ, dec√≠a Poe en La esfinge (1846).

Algunas orugas de esfinges tropicales, como la Hemeroplanes triptolemus, imitan a las serpientes cuando se sienten amenazadas. Expanden el tórax, con lo que exponen dos manchas que parecen ojos, y se colocan con el vientre hacia arriba, simulando al reptil en actitud amenazante. En ocasiones llegan incluso a vomitar sustancias pegajosas y aun tóxicas. Fort se preguntaba si la esfinge de calavera habría llegado a desarrollar un camuflaje tan perfecto, si realmente imitaba a algo; algo capaz de aterrorizar al más implacable de sus depredadores. Sin duda, Fort pensaba en este elemento fantasmagórico y confinado a las brumas británicas del que estamos hablando: las screaming skulls o calaveras aulladoras.

QUEJIDOS DE ULTRATUMBA

Una calavera aulladora es un cr√°neo humano de origen incierto que supuestamente provoca desgracias, fen√≥menos tipo poltergeist y que, sobre todo ‚Äďy a ello debe su nombre‚Äď, ‚Äúgrita‚ÄĚ cuando es desplazado del lugar que ocupa en una mansi√≥n. C√≥mo lleg√≥ el cr√°neo a este lugar suele ser objeto de pintorescas historias, que tambi√©n explican por qu√© la calavera no desea ser enterrada. La m√°s famosa es una que reside en Bettiscombe Manor (Dorset, Reino Unido). La tradici√≥n incluye varias versiones sobre ella.

Una de estas afirma que en 1685 el propietario de la casa era un hombre llamado Azariah Pinney que participó en la Rebelión de Monmouth para derrocar al rey Jaime II. Después del fracaso de la revuelta, Pinney fue desterrado a la isla de Nevis, una colonia británica en las Antillas.

All√≠ se convirti√≥ en un pr√≥spero hombre de negocios gracias a la ca√Īa de az√ļcar. Cuando falleci√≥, en 1720, le dej√≥ todo a su nieto, John Frederick Pinney, que se hab√≠a criado en Bettiscombe. Sin embargo, cuando este viaj√≥ a Nevis se mostr√≥ horrorizado por el sistema de esclavitud establecido en las plantaciones y cedi√≥ su herencia a su primo.

Calavera aulladora de Bettiscombe Manor, atribuida a un esclavo antillano. En el cuadro que est√° detr√°s de ella vemos a John Pinney, quien, seg√ļn la leyenda, lo llev√≥ consigo a Gran Breta√Īa John Pretor. John Frederick regres√≥ a Gran Breta√Īa y trajo consigo a un esclavo negro que antes de emprender el viaje le hab√≠a hecho jurar que le dar√≠a sepultura en su tierra natal.

El esclavo falleci√≥, pero Pinney falt√≥ a su palabra y lo enterr√≥ en el cementerio de Bettiscombe. A partir de entonces y durante varias semanas el sue√Īo de los moradores de la mansi√≥n se vio perturbado por quejidos, gritos y golpes. Pinney exhum√≥ el cad√°ver y lo deposit√≥ en el desv√°n. A partir de entonces ces√≥ toda actividad paranormal. No se sabe por qu√©, pero tras varios a√Īos de los restos del esclavo solo se conservaba su calavera, desprovista de la mand√≠bula. En The Realm of Ghosts (1964), Eric Maple registr√≥ diferentes historias acerca de esta calavera. Se dec√≠a que en las diversas ocasiones en las que se hab√≠a intentado retirarla de la mansi√≥n la comarca entera hab√≠a sufrido terribles consecuencias: una tormenta arras√≥ las cosechas o el ganado enferm√≥ y muri√≥. Incluso alguno de los propietarios de la mansi√≥n hab√≠a fallecido poco despu√©s de intentar deshacerse de ella. Uno de ellos la hab√≠a enterrado a varios metros de profundidad solo para descubrir a la ma√Īana siguiente que el cr√°neo hab√≠a salido de su tumba y esperaba ser devuelto a la casa. Por otra parte, un ama de llaves coment√≥ a un visitante en 1847 que la calavera proteg√≠a la casa de los malos esp√≠ritus. Maple entrevist√≥ a un individuo que recordaba que siendo ni√Īo hab√≠a o√≠do ‚Äúlos gritos de la calavera que guardaban en la buhardilla, que eran m√°s bien chillidos, como los de un rat√≥n atrapado‚ÄĚ.

Este testimonio era un poco desconcertante, pues hasta ese momento la creencia general era que la calavera solo chillaba cuando la sacaban de la casa. Otros habitantes del lugar mencionaban una especie de ‚Äútableteo‚ÄĚ procedente del desv√°n donde ‚Äúellos‚ÄĚ (cuya identidad se dejaba a la imaginaci√≥n del oyente) parec√≠an estar jugando a los bolos con la calavera.

Publicado por zapotudo

Fuentes: http://elapocalipsisvaallegar.blogspot.com/
http://revistadigitalavalon.es/



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