ALEXINE TINNE: LA EXC√ČNTRICA EXPLORADORA DEL NILO.

Fecha 22/3/2010 12:24:40 | Tema: OFFTOPIC

Alexandrine Tinne (1835-1869), llamada Alexine o Ali, fue una joven e intr√©pida exploradora holandesa que trat√≥ de resolver el enigma de los or√≠genes del Nilo (las famosas fuentes del Nilo) sin renunciar en sus expediciones al lujo al que estaba habituada. (Spoilers ‚Äď Atenci√≥n a los lectores del libro Las Reinas de √Āfrica de Cristina Morat√≥) Viaj√≥ por √Āfrica con un s√©quito de criados uniformados, su madre viuda, su t√≠a, animales de compa√Ī√≠a, elegantes vestidos y sus objetos m√°s preciados. Estas extravagancias y el hecho de ser mujer asombraron a otros exploradores decimon√≥nicos (todos varones) que, incluso, la calificaron de chiflada. Su vida acab√≥ tr√°gicamente a manos de los tuaregs, pero estuvo repleta de fascinantes aventuras, impensables en una mujer de su √©poca y de su condici√≥n social.
La periodista Cristina Morat√≥, en su libro, de recomendada lectura, Las reinas de √Āfrica (DeBolsillo, 2004), nos habla de esta viajera destacando su excentricidad y su valor.

Alexine fue la hija √ļnica del segundo matrimonio de su padre, Philip Tinne, un acaudalado hombre de negocios del que Alexine hered√≥ su pasi√≥n por los viajes. Cuando el se√Īor Tinne falleci√≥, su hija, de tan s√≥lo 9 a√Īos, hered√≥ una generosa fortuna de 69.000 libras (en la actualidad, unos 5 millones de euros). Su madre, la baronesa Harriet van Capellen, se entreg√≥ a la educaci√≥n y a los caprichos de su hija, con la que siempre estuvo muy unida.

Para que Alexine olvidara un desenga√Īo amoroso, Harriet la llev√≥ de viaje por las principales capitales europeas, pero pronto se sintieron atra√≠das por √Āfrica y emprendieron un largo viaje de dos a√Īos por Oriente Medio. Realizaron lujosos cruceros por el Nilo, embarcando un s√©quito de sirvientes, un enorme n√ļmero de ba√ļles, v√≠veres, ganado y perros de compa√Ī√≠a.

En 1857 regresaron a su mansi√≥n de La Haya. Harriet estaba encantada de vivir de nuevo en la comodidad de su hogar pero al poco tiempo Alexine le comunic√≥ su deseo de volver a √Āfrica para tratar de encontrar las fuentes del Nilo, misterio muy de moda en su √©poca.

En 1860 iniciaron este segundo viaje, acompa√Īadas de t√≠a Addy, la hermana soltera de Harriet. El viaje las llev√≥ hasta Jartum y, m√°s tarde, hasta Gondokoro, un lugar insalubre y pestilente dominado por los violentos negreros n√≥madas. Alexine contrajo unas fiebres y cuando se recuper√≥, consciente de que era imposible adentrarse m√°s al interior porque el Nilo dejaba ya de ser navegable, decidi√≥ regresar a Jartum.

Alexine organiz√≥ una nueva expedici√≥n para explorar el r√≠o Bahr el Ghazal, intentando llegar hasta las tierras altas del √Āfrica central. T√≠a Addy, que qued√≥ horrorizada de la anterior experiencia, decidi√≥ esperarlas en Jartum. En esta ocasi√≥n, las acompa√Īaban el bar√≥n Theodor von Heuglin, ornit√≥logo, el bot√°nico Hermann Steudner y un noble holand√©s, el bar√≥n de Ablaing. Adem√°s, iban sus criados y una escolta de setenta y un soldados.

El viaje fue complicado desde el principio. Cuando llegaron a Mashra tenían que continuar a pie, pero no encontraron los quinientos porteadores necesarios para transportar su equipaje. El objetivo inmediato era llegar a Wau y los dos científicos alemanes decidieron adelantarse para encontrar un lugar adecuado para acampar. En Wau falleció Steuder de las fiebres de las aguas negras y Heuglin regresó muy apenado a Mashra. Finalmente, consiguieron instalar el campamento en Wau, que resultó ser un lugar maravilloso para los naturalistas, con una gran variedad de pájaros y una flora muy interesante que Alexine y su madre estudiaron y clasificaron minuciosamente.

Después, avanzaron hacia el oeste en dirección al monte Gossinga. Decidieron acampar y esperar que pasara una caravana que les permitiera continuar el viaje. Pero con la llegada de las lluvias tropicales las caravanas se dirigieron hacia Wau, de modo que se quedaron aisladas durante meses. Las criadas enfermaron y muchos porteadores y soldados las abandonaron.

Harriet, que había aguantado todos los contratiempos junto a su hija con gran optimismo, contrajo la fiebre de las aguas negras y fue encontrada muerta en su cama del campamento.
Terriblemente triste y culpable por la muerte de su madre, Alexine le escribió una carta a su hermanastro John comunicándole la noticia:

El s√°bado todo estaba preparado para partir, sus cosas empaquetadas pero nos llam√≥ la atenci√≥n que a√ļn siguiera durmiendo. Fui varias veces a verla pero no despertaba, hasta que al final el sirviente se fij√≥ con m√°s atenci√≥n y vio que estaba muerta.

Su doncella Flora, que la hab√≠a criado desde ni√Īa, ayud√≥ a Alexine a tratar de superar la tr√°gica p√©rdida, pero, un mes despu√©s, contrajo la misma enfermedad que Harriet y muri√≥, siendo enterrada en la selva junto a su se√Īora.

La tía Addy, angustiada por llevar tantos meses sin noticias de su hermana y su sobrina envió una expedición de rescate a Wau. Cuando la caravana encontró a Alexine, la mayoría de los miembros de la expedición se encontraban gravemente enfermos. Su otra doncella de confianza, Ana, también había fallecido.

La pobre tía Addy, cuya salud era delicada y había pasado catorce meses de angustia, no pudo tampoco soportar la noticia de la muerte de su querida hermana y murió de forma repentina.

Alexine decidió entonces que nunca volvería a La Haya porque no se veía capaz de enfrentarse a los reproches de su familia.

Abandonó Jartum, que tan amargos recuerdos le traía, y se instaló en una mansión en El Cairo, donde vivió dieciocho meses.

En 1867 se estableci√≥ en Argel, donde estuvo alg√ļn tiempo, pero, la infatigable viajera, decidi√≥ explorar el desierto del Sahara, a pesar de conocer los peligros que encerraba. Alexine estaba fascinada por los tuaregs, los se√Īores del desierto, que luchaban con enorme coraje para defender sus territorios. Aprendi√≥ su idioma y sus costumbres y prepar√≥ con gran entusiasmo su nuevo viaje.

En 1869, Alexine, vestida de beduina, inició su travesía hacia las profundidades del Sahara. Consiguió el compromiso de los jefes tuaregs de protegerla para seguir avanzando hacia el sur.

El 1 de agosto de 1869, mientras Alexine se preparaba para levantar el campamento y proseguir su viaje oy√≥ una ri√Īa entre los camelleros. Cuando sali√≥ de su tienda, un hombre le cort√≥ la mano y la golpe√≥ en la cabeza. Yaci√≥ herida durante horas desangr√°ndose. Sus fieles criados no pudieron auxiliarla porque los tuaregs se lo impidieron y, despu√©s de fallecer, los tuaregs le robaron todas sus pertenencias.

Alexine muri√≥ joven, a los 33 a√Īos, y tuvo que enfrentarse a tr√°gicas p√©rdidas familiares de las que se sinti√≥ responsable, pero tuvo tambi√©n una vida apasionante, repleta de experiencias ins√≥litas en una dama del siglo XIX.

Enlaces:

My Hero, Wikipedia, Saudi Aramco World.

Fuente: http://www.ovejaselectricas.es/?p=91




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