LA CIVILIZACIÓN NEOLÍTICA DE ÇATAL HÜYÜK.

Fecha 22/3/2010 12:21:28 | Tema: Civilizaciones Antiguas

La arqueología tradicional hace coincidir el inicio de la llamada civilización con el período de los Sumerios, a partir de 3000 años antes de Cristo aproximadamente. Por lo general, uno de los argumentos que apoyan esta tesis es el uso de la escritura cuneiforme. En realidad, este tipo de escritura fue el resultado de una lenta evolución, la cual, partiendo de la representación pictográfica, fue desarrollando una nueva manera de expresar conceptos, ideas y sonidos.

Hace unos 5000 años antes de los Sumerios, ya existía una red de pueblos, las más arcaicas civilizaciones post-diluvianas, la cual se extendía de la actual Jordania hasta la moderna Turquía.

La más antigua de estas ciudades fue Jericó (situada en el territorio de Palestina), cuya fundación se remonta incluso al 9000 a.C., lugar de irradiación de la cultura Natufiense.
En la red de estas ciudades neolíticas del Medio Oriente estuvo también Mureybet, ubicada en el norte de Siria, aunque la más grande e importante fue Çatal Hüyük, cuya fundación se remonta al 7000 a.C. y la cual fue edificada en la actual Turquía, en la fértil llanura de Konya, en los alrededores del río Carsamba.

Un equipo de arqueólogos estudió el sitio de Çatal Hüyük a partir de 1961 y posteriormente, con la ayuda de 25 dataciones por radiocarbono, demostraron que la ciudadela estuvo habitada ininterrumpidamente durante unos 2500 años, del 7000 a.C. hasta el 5500 a.C.

La concepción arqueológica tradicional considera a la neolítica una sociedad igualitaria, sin jerarquías, es decir, donde cada individuo tenía más o menos las mismas funciones.

No obstante, la profundización en el estudio de la ciudadela de Çatal Hüyük demuestra que las estructuras fundamentales de las sociedades mesopotámicas del tercer milenio antes de Cristo no difieren de la sociedad de Çatal Hüyük del séptimo milenio antes de Cristo.

En ambos casos se verifica que hay sepulcros adornados y refinados y otros modestos, lugares residenciales y otros destinados al culto. Las dos sociedades están basadas en la agricultura (trigo y cebada), en la ganadería bovina y en el comercio con las ciudades pertenecientes a la misma red.

Ambas tienen muros de defensa y una clase guerrera cuya tarea es conquistar, someter e imponer tributos a los pueblos no aliados. Las únicas diferencias con las sociedades mesopotámicas fueron el uso de la escritura y de los metales.

En Çatal Hüyük no han sido encontrados hasta ahora rastros de escritura; además se utilizaba el cobre y no el bronce, que empezó a usarse más tarde.

En lo que respecta a la arquitectura, debe considerarse que en la ciudadela de Çatal Hüyük no existían calles. Cada unidad residencial estaba apoyada en la siguiente. Por lo general, las ventanas puestas en la parte más alta de las paredes garantizaban la iluminación. Cada casa tenía una altura diferente de las contiguas, y para desplazarse, los habitantes usaban escaleras de madera y caminaban por los techos.

El muro de contención externo servía para proteger la ciudad de ataques de enemigos y de eventuales inundaciones, pero no estaba separado de la urbe, sino que señalaba el límite de las casas privadas.

Cada una de ellas estaba formada por una gran habitación, dividida a su vez en una zona para la cocina y en otra para el dormitorio.

Los muertos eran inhumados bajo plataformas que normalmente se usaban como bases para dormir.
Considerando que en Çatal Hüyük había un total de 1000 casas, se puede afirmar que toda la población contaba con aproximadamente 7000 personas.

La dieta del pueblo de Çatal Hüyük era abundante y variada. La base de su alimentación era la carne de res, pero tampoco faltaba la de cabra y ovinos. Además, se encontraron restos de cebada y trigo, nueces, uvas, pistacho y manzanas.

En Çatal Hüyük se utilizaban muchos instrumentos con materiales que no había en la región, como por ejemplo la obsidiana, rastreable sólo en Accigol, a unos 200 km al noreste.

Todo eso sugiere que hubo un considerable comercio con las ciudades pertenecientes a la misma red. Posiblemente, la obsidiana (útil para las puntas de las flechas) y otros objetos eran intercambiados por alimentos, ya que en Çatal Hüyük había en abundancia.

Sin embargo, la ciudadela no era sólo un centro comercial, sino también un polo religioso. En los santuarios, cuya configuración no difiere de las casas convencionales, se hallaron estatuillas de la Diosa de la fertilidad, sepulcros más ricos y adornados, pinturas murales y bajorrelieves en yeso.

La figura más representada es la Diosa madre, el corpulento símbolo de la fertilidad, en el acto de parir un toro o un ovino.

El toro es el símbolo masculino, que no se representaba nunca bajo forma humana.
En cuanto a las inhumaciones, tal como se había indicado, eran efectuadas bajo las plataformas usadas como base para las camas.

Debe tenerse en cuenta que, seguramente, se enterraban los esqueletos de los difuntos sin sus partes blandas, destinadas a la putrefacción.
Se llegó a estas conclusiones porque se encontraron muchos tejidos cerca a los restos óseos, y es altamente improbable que un tejido se conserve en un cuerpo en descomposición.

Además, como en varias pinturas murales se distinguen con claridad los gallinazos devorando cadáveres sin cabeza, puede pensarse que el acto de descarnar era un episodio normal en el complejo ritual fúnebre.

En los sepulcros más ricamente adornados, se encuentran, junto a los esqueletos de mujeres, espejos de obsidiana y varios objetos de cobre; mientras que al lado de los esqueletos de hombres se hallaron armas de hueso y piedra y restos de pelos de grandes felinos, usados a menudo en los rituales más importantes.

Esta tradición de enterrar a los muertos en el mismo lugar donde se vive y trabaja es típica de muchas culturas neolíticas, incluso del Nuevo Mundo, ya que, por ejemplo, se encuentra en la cultura pre-incaica de Marcahuasi (Perú).

Algunos estudios de antropología morfológica demostraron que la estatura media era de 170 cm para los hombres y 155 cm para las mujeres, mientras que la esperanza de vida era de unos 30 años.

¿Qué idioma hablaban los habitantes de Çatal Hüyük?
Según la teoría de 1903 del lingüista danés Holger Pedersen, el nostrático fue la lengua antediluviana más difundida en Medio Oriente a partir de hace 80 milenios. Del nostrático se originaron varios grupos lingüísticos como el dravídico, el altaico, el urálico, el afroasiático y el indoeuropeo, este último alrededor de hace 12 milenios.

En 1987, el arqueólogo Colin Renfrew desarrolló la hipótesis de que las lenguas indoeuropeas evolucionaron del nostrático entre los agricultores neolíticos del Medio Oriente. Esta tesis complementa la de la estudiosa Gimbutas, que identificó a las estepas de Asia central como el centro de irradiación de la lengua indoeuropea.
Según el ilustre genetista Luigi Luca Cavalli Sforza, los pueblos de la estepa del 3000 a.C. (que dieron origen a la expansión aria en India y a varias expansiones hacia Europa) son con toda seguridad descendientes de los neolíticos del Medio Oriente.

Según estas tesis, por consiguiente, los neolíticos de Çatal Hüyük hablaban una evolución del nostrático, o bien, un proto-indoeuropeo.

YURI LEVERATTO

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