BARCO FANTASMA. LA LEYENDA DEL "OCTAVIUS"

Fecha 11/3/2010 19:31:56 | Tema: Mitos y Leyendas

‚ÄúHasta ahora hemos estado atrapados en el hielo por 17 d√≠as. Nuestra posici√≥n aproximada es Longitud 160 O, Latitud 75 N. El fuego finalmente se extingui√≥ ayer y el maestre ha estado tratando de encenderlo otra vez pero sin mucho √©xito. Le ha dado la piedra a uno de los marinos. El hijo del maestre muri√≥ esta ma√Īana y su esposa dice que ya no siente el fr√≠o. El resto de nosotros no siente lo mismo en esta agon√≠a.‚ÄĚ

En la ma√Īana del 12 de agosto de 1775, el ballenero groenland√©s Herald se las arreglaba para cruzar el Atl√°ntico Norte cuando el silencio glacial fue roto por el grito del vig√≠a. Al frente y al Oeste, por encima de un iceberg pod√≠an verse las puntas de unos m√°stiles a unos diez kil√≥metros de distancia. Lentamente, una goleta emergi√≥ por detr√°s de la masa de hielo y a trav√©s del telescopio el capit√°n del Herald pudo constatar que no hab√≠a se√Īales de vida. Las velas estaban desechas y todo el barco brillaba curiosamente bajo el sol, cubierto como estaba de escarcha.
El capit√°n orden√≥ acercarse y empez√≥ a gritarle a la tripulaci√≥n de la extra√Īa embarcaci√≥n, pero s√≥lo el silencio respondi√≥ a su llamado. La goleta sigui√≥ imperturbable su aparente camino sin ruta. ‚ÄúBajen la lancha,‚ÄĚ orden√≥ el capit√°n Warren. ‚ÄúVoy a echar un vistazo.‚ÄĚ

La tripulación del Herald, como buenos marinos supersticiosos hasta el tuétano, permanecieron inmóviles. No tenían las más mínimas intenciones de aventurarse en el barco fantasma, y sólo cuando el capitán empezó a imprecarles, los marinos acataron sus órdenes.

El capit√°n eligi√≥ a ocho hombres para que lo acompa√Īaran, y remando llegaron hasta la proa del barco donde bajo una capa de hielo pod√≠a leerse el nombre de la embarcaci√≥n, Octavius. Ninguno hab√≠a escuchado sobre ella jam√°s.

Desde el bote el capitán volvió a llamar a la tripulación, pero entre los ecos de su propia voz sólo escuchó el crujir de la madera y el silbar del viento entre las velas deshilachadas. Con cuatro de los hombres el capitán decidió subir a bordo.

La cubierta estaba tapada por el hielo y no se veía una sola persona sobre ella. Tras abrirse camino a través del hielo, decidieron bajar a los camarotes; donde consiguieron a veintiocho hombres congelados. Cada uno acostado en su litera y cubierto por capas y capas de cobijas y ropa. El frío había conservado sus cuerpos en perfecto estado y daba la impresión de que simplemente dormían la siesta.

En la cabina del capit√°n, el espect√°culo fue el mismo. Su cuerpo estaba sentado en una silla frente a su escritorio. Las manos entrelazadas sobre las piernas y la cabeza tumbada hacia un lado con los labios entreabiertos. En una cabina detr√°s de la suya hab√≠a tres cuerpos m√°s. Una mujer estaba acostada en una camilla descansando su cabeza sobre el brazo, los ojos completamente abiertos viendo a un hombre con las piernas cruzadas sentado en una esquina en el otro lado del cuarto. En sus manos ten√≠a un pedernal y una barra de metal. Frente a √©l, un pu√Īado de aserr√≠n cubierto de escarcha. La muerte lo hab√≠a vencido tratando de encender un fuego. Junto a √©l estaba la chaqueta del marino. El capit√°n Warren la levant√≥ y debajo de ella descubri√≥ el cuerpo de un ni√Īo abrazado a un mu√Īeco de trapo.

Los marinos del Herald habían visto más que suficiente y empezaron a pedirle al capitán que se marcharan. Pero el capitán les respondió que quería saber más. Bajó al depósito y no encontró ni un gramo de comida y cuando volvió a cubierta sus hombres estaban en pánico y le amenazaron con amotinarse. Contra todos sus deseos Warren tomó la bitácora del Octavius y regresó al Herald, desde donde pudo ver la goleta perderse sin rumbo en el horizonte para nunca más volver a saber de ella.

El capit√°n se retir√≥ a su camarote a leer la bit√°cora y not√≥ que faltaban todas las p√°ginas del libro menos la primera y √ļltima. El marinero a quien se lo hab√≠a encargado hab√≠a dejado caer el resto en el mar.

En la primera el capit√°n del Octavius hab√≠a escrito que hab√≠an partido de Inglaterra con rumbo a China el 10 de septiembre de 1761. Catorce a√Īos atr√°s. La √ļltima p√°gina ten√≠a una sola anotaci√≥n que estaba fechada el 11 de noviembre de 1762.

‚ÄúHasta ahora hemos estado atrapados en el hielo por 17 d√≠as. Nuestra posici√≥n aproximada es Longitud 160 O, Latitud 75 N. El fuego finalmente se extingui√≥ ayer y el maestre ha estado tratando de encenderlo otra vez pero sin mucho √©xito. Le ha dado la piedra a uno de los marinos. El hijo del maestre muri√≥ esta ma√Īana y su esposa dice que ya no siente el fr√≠o. El resto de nosotros no siente lo mismo en esta agon√≠a.‚ÄĚ

Los ojos del capit√°n Warren volvieron a las palabras ‚ÄúLongitud 160 O, Latitud 75 N‚Ķ‚ÄĚ El significado era impresionante. En la fecha de la √ļltima nota en la bit√°cora, el Octavius hab√≠a estado atrapado en hielo en el oc√©ano √°rtico, al norte de Point Barrow, Alaska. Miles de kil√≥metros de donde lo hab√≠an encontrado ese d√≠a. Un continente de hielo se extiende entre estos dos puntos.

Lo que el Octavius hab√≠a hecho era pasar el legendario Paso del Noroeste. Por cientos de a√Īos se hab√≠a buscado una ruta m√°s corta entre el Atl√°ntico y el Pac√≠fico para llevar a cabo el intercambio comercial entre Asia y Europa. El Paso del Noroeste era un sue√Īo para las potencias europeas de eliminar el largo viaje alrededor de la punta de Suram√©rica.

Aparentemente, el capit√°n del Octavius tambi√©n hab√≠a decidido encontrar el paso en vez de volver a casa alrededor de Suram√©rica. Pero como muchos otros antes que √©l, lo √ļnico que encontr√≥ fue la muerte.

Pero el Octavius hab√≠a logrado el objetivo por si mismo. A√Īo tras a√Īo hab√≠a permanecido a flote, y sin nadie atendiendo el tim√≥n se hab√≠a deslizado lentamente hacia el Este, aguantando la furia de los elementos hasta que finalmente lleg√≥ al Atl√°ntico Norte. No fue sino hasta 1906 -ciento treinta y seis a√Īos m√°s tarde- cuando otro barco, el Gjoa, comandado por el explorador noruego Roald Amundsen, logr√≥ cruzar el Paso del Noroeste.

Pero el Octavius hab√≠a sido el primero, aunque su capit√°n y tripulantes hubiesen estado congelados por m√°s de trece a√Īos.

Publicado por zapotudo

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