LOS LABERINTOS DE LA MENTE

Fecha 2/3/2010 21:15:45 | Tema: Abducciones

Una investigacion de la Sra LILIANA FLOTTA y de su esposo el Sr EDUARDO GROSSO, que tan gentilmente nos la ha cedido para todos Uds.

Pienso, luego existo.
Esa es la prerrogativa humana. El pensamiento y la razón son las herramientas más efectivas que tenemos para diferenciarnos de los animales, ya que en todo lo demás, incluido el ADN, somos casi iguales, y no sólo nos parecemos a nuestros hermanos menores, sino que también somos muy cercanos en estructura genética a los vegetales.
Lo que nos diferencia de los otros reinos es nuestra mente.............
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LOS LABERINTOS DE LA MENTE

Pienso, luego existo.
Esa es la prerrogativa humana. El pensamiento y la razón son las herramientas más efectivas que tenemos para diferenciarnos de los animales, ya que en todo lo demás, incluido el ADN, somos casi iguales, y no sólo nos parecemos a nuestros hermanos menores, sino que también somos muy cercanos en estructura genética a los vegetales.
Lo que nos diferencia de los otros reinos es nuestra mente.
Este d√©bil ser humano ha tenido que avanzar desde su origen, que a√ļn resulta oscuro, con muy pocas expectativas para sobrevivir en un mundo hostil, lleno de peligros, en el que la constante es la supervivencia del m√°s fuerte, es decir, del que se adapta mejor al medio ambiente.
Me lleva esto siempre a reflexionar sobre las diferencias con los animales, que a las pocas horas de nacidos se levantan por sus propios medios, caminando casi inmediatamente, buscando su alimento, comenzando sus juegos y aprendizajes para la caza y la defensa, convirtiéndose en adultos a los pocos meses de su nacimiento.
El reci√©n nacido humano, por el contrario, necesita de su madre mucho tiempo. Camina reci√©n al a√Īo de vida, se alimenta solo a los dos a√Īos, pero no sabe buscar por s√≠ mismo su alimento.
Se encuentra indefenso durante los primeros a√Īos de su vida. Los animales nacen con un vestido natural seg√ļn sean las condiciones del clima del lugar en el que deben vivir. El beb√© humano nace desnudo totalmente, y as√≠ permanece hasta el fin de su vida. No tiene dientes hasta casi el primer a√Īo de vida.
Ciertamente, la raza humana presenta una marcada debilidad física en relación con los demás habitantes de este planeta.
√önicamente su razonamiento ha permitido a la raza sobrevivir enfrentando todos los peligros posibles e imaginables.
Si nos detenemos a observar el cuadro evolutivo del cerebro, notaremos que este órgano esencial ha tenido un notable desarrollo a través de las distintas especies animales.
Los insectos tienen un cerebro rudimentario que podríamos llamar un ganglio, que les permite su desenvolvimiento natural. Pero a pesar de ser totalmente rudimentario, no deja de tener condiciones de aprendizaje para el individuo.
Un ejemplo cl√°sico, son las adaptaciones que algunos de estos insectos demuestran con respecto a los insecticidas. Se vuelven resistentes despu√©s de alg√ļn tiempo de uso de los mismos. Esto significa que algunas de las cr√≠as logran un tipo de adaptaci√≥n que las inmuniza contra estos venenos y luego les son transmitidos a sus propias cr√≠as naciendo √©stas preparadas para que la sustancia no las perjudique.
Esa modificación queda grabada en los genes del insecto, pasando de generación en generación.
El cerebro ha evolucionado de los insectos a los reptiles adquiriendo una nueva capa o nivel, agregando el denominado Complejo R, una formaci√≥n cerebral que permite al animal las condiciones de supervivencia definidas, alimento y apareamiento. Podr√≠amos decir que el complejo R maneja todos los actos instintivos en el animal, siendo de peque√Īo tama√Īo, a√ļn en animales extraordinariamente grandes. Esto indica que el portador del cerebro en cuesti√≥n, dif√≠cilmente tenga un comportamiento inteligente, es decir, que pueda resolver problemas.
En el cerebro de los mam√≠feros aparece el llamado Sistema L√≠mbico, otra capa de c√©lulas cerebrales que permiten al animal m√°s capacidades sensorias y otras conductas con las que evolucionar. Por ejemplo, la conducta gregaria que permite la formaci√≥n de manadas, generalmente con un macho dominante y su har√©n de hembras y las cr√≠as de √©stas. En los mam√≠feros aparece el olfato como elemento muy importante en el desarrollo, cuyos sensores se alojan en la parte posterior del cerebro y se excitan de manera directa desde la membrana olfatoria en la nariz (u hocico), lo que hace que el animal encuentre f√°cilmente su alimento a√ļn en la oscuridad, adem√°s de reconocer a sus cr√≠as de las ajenas y su territorio, el cual marcan, como todo due√Īo de mascota canina conoce. Con la adquisici√≥n del Sistema L√≠mbico, comienza a circular sangre caliente, lo que permite al animal h√°bitos nocturnos.
De alguna de esas manadas de peque√Īos mam√≠feros en tiempos remotos, tal vez uno de sus ejemplares adquiri√≥ alguna nueva condici√≥n que incorpor√≥ a la memoria. Esa misma condici√≥n novedosa fue transmitida a sus cr√≠as y, no sabemos si lenta o r√°pidamente, se form√≥ una nueva capa cerebral a la que llamamos Cortex.
Cada nueva capa cerebral agrega más capacidad de almacenamiento de aprendizajes y por lo tanto más capacidad de memoria; así el Cortex contiene mayor cantidad de neuronas que producen mayor cantidad de conexiones y crean capacidad para funciones diversas, sobre todo en el ámbito de la inteligencia.
El humano tiene capacidades cognitivas especiales gracias a su cerebro, que contiene las tres capas ya enumeradas, más el Neo cortex. Pero lo más interesante en la raza humana es la mente, la capacidad de raciocinio, la imaginación, la creatividad. Y, si bien está relacionada con el cerebro que es la máquina productora de sustancias químicas y de impulsos eléctricos que rigen prácticamente todo el cuerpo, mente y cerebro son diferentes, no son la misma cosa.
La mente produce gran diversidad de pensamientos, influida por el medio ambiente, somete a análisis cada acto que éste demandará del individuo. Por eso se pierde en reflexiones cotidianas sobre cuanto tiempo le demandará determinado trabajo en el hogar, de qué manera debe responder a ciertos interrogantes, cómo solucionar los problemas que se presentan en el trabajo diario. Generalmente los pensamientos aparecen relacionados unos con otros, derivándose hacia estratos no buscados concientemente. Entonces la mente permanece en una constante manifestación de distintos pensamientos que, aunque relacionados, resultan estériles para el individuo, o desatan emociones controversiales que resultan agresivas para la persona que las vive.
El cerebro contribuye al recibir alg√ļn est√≠mulo externo a trav√©s de los √≥rganos sensoriales, trayendo alg√ļn recuerdo alojado en la memoria. Este simple hecho, desata tambi√©n una suma de pensamientos entremezclados que tienen como base el recuerdo y los an√°lisis que se llevan a cabo. Mucho de este movimiento mental se realiza de manera consciente, pero una gran parte permanece en otros niveles de conciencia m√°s profundos, donde se tiene un acceso m√°s dif√≠cil a vivencias pasadas, que, aunque escondidas en lo profundo de lo que se denomina mente subconsciente, est√°n archivadas con todos los detalles y prestas a emerger de alguna manera a trav√©s de conductas, emociones, o bien en la forma de alguna enfermedad, en lo que se denomina t√©cnicamente somatizaci√≥n.
Para entenderlo mejor, tomemos a la mente como un complejo energ√©tico, capaz de viajar fuera del cerebro del individuo. Pensemos que la mente est√° donde su due√Īo la coloca. Si el individuo se golpe√≥ una rodilla, por ejemplo, el dolor ser√° lo que ocupe todo su registro mental, y seguramente cuanto m√°s preste su atenci√≥n en ese lugar dolorido, m√°s lo sentir√°. Si desv√≠a su atenci√≥n hacia otra emergencia, hacia algo que distraiga su mente de su rodilla, el dolor pasar√° a segundo plano, o tal vez lo suprima de su conciencia haci√©ndolo desaparecer literalmente.
Con este simple ejemplo, podremos discernir dos estados fundamentales de la mente: el consciente y el subconsciente.
El consciente representa la parte superficial de la mente, la que responde al ambiente, toma los datos que le ofrecen los sentidos y realiza su tarea de respuesta a los estímulos en vigilia. En el ejemplo hablamos de atención, ya que el consciente gracias a la atención nos conecta con el medio en el que vivimos y con los otros individuos. Y si buscamos miles de ejemplos de nuestra vida diaria, notaremos que la mente se dirige hacia donde uno mismo coloca su atención.
Ahora, con respecto a nuestro ejemplo, al tener otro foco de atención más urgente, el individuo deja de atender conscientemente su dolor y lo recluye en otro estado mental que llamamos subconsciente. El dolor sigue existiendo, pero al no ser atendido conscientemente, no se siente, desaparece sumido en ese lugar mental más profundo hasta olvidarlo.
Normalmente usamos s√≥lo el diez por ciento de nuestra capacidad mental, que es el porcentaje que representa al nivel consciente de la mente, el otro noventa por ciento permanece expectante para aparecer muy pocas veces en la vida de un individuo com√ļn que no est√° entrenado. Muchas veces, como antes expres√°ramos, en formas inc√≥modas.
El manejo apropiado del subconsciente puede notablemente mejorar la vida del individuo e influir en el medio ambiente que lo rodea, m√°s a√ļn, extender su influencia a otros individuos, mejorando las relaciones.
Decíamos que el subconsciente se lleva prácticamente el noventa por ciento de la capacidad mental del individuo, y que no se utiliza. Pues bien, se debe tener en cuenta que toda percepción queda grabada en él desde el momento del nacimiento hasta el fin de la vida.
Con esto queremos decir que toda observaci√≥n, sensaci√≥n, experiencia, o vivencia, se almacena en el subconsciente, y se mantiene all√≠ sea o no necesario para el portador. Tambi√©n las vivencias ps√≠quicas, enmarcadas en las emociones del individuo se registran en el subconsciente, y se pueden rescatar en alg√ļn momento, tal como el percipiente les dio nacimiento en su mente.
Si nos fuera posible tomar a la mente subconsciente humana y volcarla en una cinta de video, encontraríamos infinidad de imágenes, sonidos, frases sueltas, monólogos propios, diálogos entrecruzados, emociones violentas, emociones benéficas, sensaciones pasionales, sensaciones molestas, caras conocidas, desconocidas, monstruos de existencia real, inexistentes en nuestro mundo, en fin..., de todo, para todo y además mezclado.
Pero cuando se aprende a manejar el nivel mental por debajo de la conciencia de vigilia, se pueden realizar portentos de todo tipo, que a los neófitos pueden parecer milagros.

EL ELEMENTO PSI
En libros muy antiguos se advierten situaciones absolutamente fuera del control normal, que desde siempre se han atribuido a los dioses, seg√ļn su momento de ira o compasi√≥n con los pueblos que los adoraban. En otros casos esas manifestaciones se consideraban la acci√≥n de magos o brujos, que ten√≠an un gran poder, o pactaban con demonios para obtenerlo.
No estamos hablando de los embates de la naturaleza y sus elementos como las grandes tormentas o la erupción de los volcanes, sino de aquellas manifestaciones que para los hombres aparecían como sobrenaturales.
Es muy bien conocido el poder sugestivo de los m√©dicos brujos de los pueblos que a√ļn viven en lugares del planeta apartados de las civilizaciones, que al lanzar una maldici√≥n a uno de sus s√ļbditos, √©ste la recibe de modo que se cumple inexorablemente en tiempo y forma.
Ni que decir de las viejas recetas de magia ancestral, que permitían la producción de acciones insólitas por parte de los individuos blanco de sus emisiones.
Qu√© poder oculto tienen algunos seres que pueden actuar sobre otros para bien o para mal, haci√©ndolos realizar acciones seg√ļn su voluntad, y sin el consentimiento de quien las cumple.
Bien, en principio, digamos que existe un verdadero poder y que realmente se encuentra oculto; no se ve, no se percibe como una cosa sólida, ni como una emisión de energía parecida a una descarga eléctrica, como se muestra en películas clase B.
En viejos grimorios se pueden recoger algunas recetas de cómo hacer que una persona trastabille y caiga:
He aquí un párrafo del autor Papus, cuyo verdadero nombre era Dr. G. Encausse, extraído de su libro Magia Práctica en el que refiere las artes de una supuesta bruja.
‚Äú En otra ocasi√≥n, Berta me dijo lo que hab√≠a que hacer para que cayera una persona. El procedimiento resulta notablemente l√≥gico... Cuando se le encuentre en la calle, se le sigue imitando perfectamente su paso y se le carga (√©ste es el t√©rmino de que Berta se val√≠a ordinariamente para significar el hecho de apoderarse mentalmente del pensamiento de alguno, durmi√©ndole un tanto; este procedimiento era el suyo habitual). Entonces es necesario imaginarse que, a pocos pasos delante, hay una cuerda tendida de un lado al otro del camino. S√≠guense los movimientos de la persona y en el instante en que se le ve llegar al supuesto obst√°culo, el que va detr√°s da el traspi√©; el otro individuo pierde la vertical y forzosamente cae al suelo‚ÄĚ.
Como se puede observar, se sugestiona a la víctima, pero en este caso de una manera indirecta, pues el individuo operador va detrás. Sin embargo, la bruja en cuestión de la que se habla en este párrafo del libro, dice claramente que se debe conocer a la persona y ejercer sobre ella una subyugación tal, que la coloque en inferioridad de condiciones para tener tal poder sobre ella.
¬ŅPuede esto ser posible?
En la Unión Soviética, durante la Guerra Fría, se llevaron a cabo infinidad de interesantes investigaciones sobre el poder de la mente. La finalidad de estas experimentaciones era atacar de alguna manera no convencional al enemigo, y además, descubrir sus intenciones y las armas secretas que se estuviesen fabricando.
Por supuesto, antes de la caída del régimen comunista eran absolutamente secretos, pero los soviéticos dejaron profusión de evidencias de estos experimentos, tanto en cintas de video como en documentos clasificados por la famosa KGB.
En la década de 1970 se realizaron una increíble serie de experiencias parapsicológicas utilizando al máximo los poderes mentales de Karl Nicolaiev, excelente telépata, receptor muy eficaz de los mensajes que un agente emisor le transmitiera. Para ello se utilizó la capacidad de transmisión del Dr. Yuri Kamiski, y se realizaron las pruebas en los laboratorios de una prestigiosa Universidad.
Con la participación de médicos y fisiólogos, le fueron colocados a Nicolaiev, varios electrodos conectados a aparatos de monitoreo, entre ellos, electroencefalógrafos y electrocardiógrafos. En un sobre cerrado Kamiski recibió una orden específica: Ahorcar a Nicolaiev.
En otro laboratorio distante varios kil√≥metros de donde se encontraba el receptor, Kamiski comenz√≥ a emitir seg√ļn lo demandado para la prueba.
Nicolaiev comenzó a ponerse rojo y a transpirar copiosamente, sus ojos se desorbitaron y su corazón se aceleró al igual que su pulso, sintiendo una total falta de aire y opresión en la garganta. Todo esto fue corroborado por los testigos profesionales y por los aparatos de control. De inmediato se le dio orden al emisor de detener la prueba.
Veamos otro ejemplo de este mismo tipo.
Una experimentaci√≥n del Coronel A. de Rochas, precursor de la Parapsicolog√≠a moderna, que comenz√≥ en el a√Īo 1891 y a la que llamaba ‚Äúexteriorizaci√≥n de la sensibilidad‚ÄĚ, nos muestra la capacidad de la mente humana para recibir mensajes no expl√≠citos.
Con la colaboraci√≥n de un sujeto que se hallaba en estado de aparente hipnosis, del cual de Rochas dice que se encuentra dormido, se le toman placas fotogr√°ficas, una de las cuales, presenta la propiedad de haber sido ‚Äúcargada fuertemente de sensibilidad del individuo‚ÄĚ, seg√ļn consta en el documento presentado ante la Justicia el d√≠a 2 de agosto del mencionado a√Īo.
El texto sigue así:
‚ÄúCada vez que el operador tocaba a la imagen, el sujeto fotografiado lo sent√≠a. Por √ļltimo, aquel tom√≥ un alfiler y ara√Ī√≥ dos veces la pel√≠cula de la placa en el lugar de la mano. En el mismo instante, el sujeto cay√≥ desvanecido y en completa contractura. Al despertarse, se pudo ver en la mano dos huellas rojas bajo la epidermis que correspond√≠an por su posici√≥n con los ara√Īazos de la pel√≠cula fotogr√°fica‚ÄĚ.
Esta exteriorización de la sensibilidad a la que se refiere el Coronel A. de Rochas, la llamamos hoy Potencialidad Psi.
Este elemento extra de la capacidad mental puede no solamente captar mensajes telepáticos, es decir la transmisión de un concepto de la mente de un emisor o agente a la mente del receptor, sino también producir fenómenos físicos a distancia sobre la materia, llamados fenómenos telekinéticos, o sobre los organismos biológicos.
Como podemos ver en la documentación dejada por el investigador de Rochas, se trata de llevar al individuo a un estado de sugestión tal que éste pueda acceder al mandato o mensaje del emisor.
En todos los laboratorios de Parapsicología del mundo se realizan experiencias de este tipo, con distintos métodos de emisión y control, pero siempre se trata de que el sujeto se halle en estado receptivo.
Sin embargo, de acuerdo a las ondas en que el cerebro esté trabajando en un momento determinado, se puede entrar en un estado de perfecta recepción de forma absolutamente natural, sin que medie intervención de otro individuo.
El cerebro, seg√ļn el estado de conciencia en que se halle, emite distintas frecuencias el√©ctricas que se miden en ciclos por segundo.
Una persona en estado de vigilia, realizando alguna actividad que requiera atención, tendrá su cerebro emitiendo entre 14 a 21 ciclos por segundo; a este tipo de frecuencia cerebral se le llama Beta.
En este tipo de emisión de frecuencia cerebral, la persona se halla bajo el control de su estado mental Conciente.
Debemos tener en cuenta que el estado de vigilia manejado por el Consciente tiene la capacidad de filtrar la información que recibe, dirigiendo la atención hacia lo que el sujeto requiere.
Sin embargo, hay una gran cantidad de informaci√≥n que igualmente llega al sujeto, sin que sea atendida concientemente, pero que a√ļn as√≠, se guarda en la zona mental que llamamos Subconsciente.
Mientras el estado consciente representa el diez por ciento (10%) de la capacidad mental, el subconsciente abarca el otro noventa por ciento (90%) de la misma, almacenando todos los datos que le llegan del exterior y también del interior de su propio cuerpo.
Ejemplo cl√°sico, si se est√° leyendo un libro, la atenci√≥n conciente estar√° en la lectura y conceptualizaci√≥n de lo que se lee. Si se le pide al sujeto que recuerde ese momento espec√≠fico, posiblemente s√≥lo recordar√° la lectura m√°s algunos otros datos aislados. Si, en cambio, se le induce a un estado de relajaci√≥n para que pueda acceder a su subconsciente, seguramente de ese momento recordar√° mucho m√°s, como por ejemplo los ruidos externos mientras le√≠a, el color de las hojas del libro, el n√ļmero de p√°gina, las sensaciones corporales, temperatura del ambiente, etc.
Hablamos de estado de relajaci√≥n, pues √©ste act√ļa tambi√©n en el cerebro y sus emisiones el√©ctricas, ya que en el estado de semi sue√Īo o con una relajaci√≥n profunda el cerebro comienza a emitir entre los 7 y 14 ciclos por segundo, pudiendo el sujeto acceder as√≠ al estado subconsciente, al que en esta frecuencia de onda cerebral se le llama estado Alfa.
En este estado se encuentran de manera casi permanente los ni√Īos en su vigilia hasta los 14 a√Īos de edad, naturalmente, si no se los condiciona con mensajes agresivos, sean √©stos visuales o de cualquier otra √≠ndole. Hacia los 16 a√Īos de edad, el adolescente toma el ritmo de vigilia de los adultos.
Los ni√Īos, son por lo tanto puro subconsciente. Es decir, que simplemente no existe una real separaci√≥n del conciente y el subconsciente, de modo que la mente infantil no filtra las percepciones recibidas.
Todo lo recibido, sea visualmente, auditivamente, o por cualquier otro sentido queda inmediatamente grabado en la conciencia del ni√Īo.
Es com√ļn verlos jugar con algo, pareciendo estar ausentes de lo que se hace o dice en otro lugar, pero suelen contestar a las frases que escuchan sin ser preguntados. N√≥tese que tambi√©n tienen recuerdos que el adulto desecha.
La informaci√≥n que recibe el ni√Īo es inmensa, al igual que la recibida por el adulto, pero si no existiera el filtrado del conciente, con tanta informaci√≥n nos volver√≠amos locos.
En ese espacio mental subconsciente, entonces, se almacena toda vivencia ocurrida a lo largo de la vida del individuo.
A partir de este estado de subconciencia, se producen muchos de los llamados fenómenos paranormales, cuando son espontáneos, o parapsicológicos cuando se los realiza a voluntad.
La potencialidad Psi es por lo tanto el factor desencadenante de este tipo de fenómenos, y su intervención suele producirse cuando el cerebro emite en frecuencias por debajo de los 14 ciclos por segundo.
Es entonces en este estado mental en el que se verifican los portentos que los investigadores observaban en los dotados.
Se puede llegar a emitir ondas Alfa con la relajaci√≥n, la cual puede ser inducida a trav√©s de √≥rdenes, m√ļsica, o f√°rmacos; mas tambi√©n puede ser el resultado de un trance autoinducido, o un estado de estr√©s que obliga a la mente a cortar con el conciente.
Estos casos suelen ocurrir en ciertos momentos desesperantes, como por ejemplo durante un accidente, en que la persona realiza cualquier tipo de fen√≥meno paranormal, sin tener ning√ļn recuerdo posterior. La mente se separa de su cerebro, virtualmente, pero lo obliga a veces a realizar tareas cicl√≥peas.
En las experiencias de estr√©s extremo como las que se tienen en guerra, los soldados heridos por proyectiles suelen continuar sin darse debida cuenta de su reciente herida, con sus sentidos en la batalla, a√ļn intentando continuar con su misi√≥n. Toman conciencia de su cuerpo cuando √©ste, debilitado, ya no resiste.
¬ŅPor qu√©?
Quienes estudiamos la mente entendemos que al no ser la misma cosa mente y cerebro, la primera est√° donde uno la coloca.
Es decir, una parte de la mente sigue realizando una tarea establecida, mientras otra parte de la misma de manera no conciente libera una cantidad de energía psi, capaz de provocar esos fenómenos que parecen sobrenaturales.
Estas ser√≠an las bases de los fen√≥menos de Psicokinesis Espont√°nea Recurrente o, como se los llama com√ļnmente, Poltergeist.
El t√©rmino Poltergeist significa ‚ÄúDuende travieso‚ÄĚ o ‚ÄúEsp√≠ritu burl√≥n‚ÄĚ. Es una voz alemana que intenta describir una serie de efectos an√≥malos que ocurren en un lugar determinado, que espec√≠ficamente consisten en un verdadero caos, en el que los objetos parecen tener vida propia, movi√©ndose de un lugar a otro, levant√°ndose en el aire como si una mano invisible los sujetara o estrell√°ndose contra paredes o pisos con furia inusitada.
Quien observa este tipo de situaciones puede pensar efectivamente que el productor debe ser un personaje invisible que habita el lugar con las personas de carne y hueso, intentando asustarlas, demostrando su enojo a quien quiera verlo.
Los objetos vencen la ley de gravedad en lo que llamamos técnicamente Levitación; en algunos casos sufren una desmaterialización de un lugar determinado, para aparecer inopinadamente en otro, materializándose de improviso, ante los ojos de los testigos. Este fenómeno se denomina Aporte.
En algunos sitios de la casa se escuchan voces, o melodías que no provienen de nadie; alteran a los habitantes de la casa intensos ruidos: golpes, estruendos, explosiones, chasquidos. Se pueden escuchar ruidos de cadenas arrastrándose, repiqueteos de campanas inexistentes, a veces, un estruendo intenso, como si toda la casa se desplomara.
En otros rincones del hogar la temperatura cambia inexplicablemente, subiendo o bajando sin importar la temperatura ambiente.
Las lucen se encienden y apagan solas, se disparan las alarmas o se encienden los electrodomésticos, el teléfono suena y no hay nadie en la linea cuando se lo atiende. Un verdadero caos.
Y, ¬ŅQui√©n lo provoca?.
La mayor√≠a de las veces todos estos efectos ins√≥litos y an√≥malos son el producto de la mente de un adolescente que vive un estado psicol√≥gico cr√≠tico que puede ser producido por cualquier causa. Son habituales los casos de muchachas adolescentes reprimidas por las condiciones sociales, culturales o religiosas. Tambi√©n el estr√©s en los adultos, sobre todo producido por alteraciones emocionales que no son bien conducidas, liberan estas energ√≠as Psi. Es decir, que estos fen√≥menos llamados Paranormales cuando son espont√°neos y Parapsicol√≥gicos cuando son voluntarios, se producen en lo que se ha dado en llamar en la Parapsicolog√≠a Cient√≠fica, Estados Modificados de Conciencia, debido a los diferentes ritmos cerebrales que se miden en ciclos por segundo y que son reflejados en el Electroencefalograma, seg√ļn la emisi√≥n el√©ctrica del cerebro, de los que hemos hablado m√°s arriba.
Estos fenómenos son naturales pero poco habituales y suelen presentarse con más asiduidad en individuos que presentan disritmias cerebrales leves.
Por ejemplo, estando el individuo en estado conciente arrojando ondas Beta (14 a 21 cps), pasa instantáneamente a ondas Alfa (7 a 14 cps), produciendo un fenómeno de tipo Psi Gamma, como una Precognición, como se denomina al conocimiento de hechos que van a ocurrir en un futuro cercano.
Aclaramos que los fenómenos Psi Gamma son fenómenos de conocimiento de las cosas a través de la Potencialidad Psi.
Son mucho m√°s fascinantes los fen√≥menos de PsicoKinesis en los que la mente interact√ļa con la materia. En la Fantasmog√©nesis, se produce una emisi√≥n llamada Esctoplasma, que emana de los orificios de la nariz y de la boca del sujeto dotado, que previamente se induce a un trance en que el cerebro puede estar emitiendo en ondas Theta (4 a 7 cps); en este estado de Conciencia Modificada se corta con el conciente, por lo tanto el individuo puede no saber de los fen√≥menos que est√° produciendo.
Pero en el siglo XIX, en pleno auge del Espiritismo, hubo afortunadamente para la ciencia dos grandes investigadores de √©stos fen√≥menos que fueron Alexander Aksakoff y William Maxwell. El primero investig√≥ a una m√©dium muy culta cuyo apellido era D¬īEsperance y el segundo a la m√©dium Florence Cook, que era la criada en una casa aristocr√°tica Brit√°nica.
El caso m√°s interesante de √©stos es el de la Sra. D¬īEsperance, cuyos trances eran muy superficiales de modo que la m√©dium pod√≠a percibir la experiencia en su totalidad.
Sent√≠a que al comenzar la experiencia, el cuerpo era recorrido por hilos como de telara√Īa que lo rozaban, hasta que se condensaban en una forma espec√≠fica.
Cuando esa forma se acercaba a algunos de los presentes en la sesi√≥n, la m√©dium sent√≠a que era su propio cuerpo el que era tocado y hasta lleg√≥ a sentir las l√°grimas de una mujer que lloraba abrazando a la fantasmog√©nesis de su ni√Īo muerto. Es significativo notar c√≥mo la m√©dium percib√≠a a trav√©s de su emisi√≥n ectopl√°smica, como si en este fluido estuvieran sus sentidos f√≠sicos.
La médium Cook, realizaba un fantasma llamado Katie King.
√Čste era notablemente m√°s alto y corpulento que la Srta. Cook, se desplazaba entre los presentes y cortaba con unas tijeras partes de su velo, que cubr√≠a el rostro y de sus vestidos, que ten√≠an una apariencia vaporosa y blanquecina. Se los colocaba en sobres que eran ofrecidos a los presentes. Cuando √©stos abr√≠an los sobres nada se encontraba dentro. Despu√©s de muchos meses de investigaci√≥n, el Dr. W. Maxwell entendi√≥ que el ‚Äúfantasma‚ÄĚ era la misma F.Cook, quien en estado de trance muy profundo, cambiaba su altura, sus vestidos y fisonom√≠a con ectoplasma, sin producir una verdadera fantasmog√©nesis, que es la disposici√≥n antropom√≥rfica del ectoplasma.
Estos casos y otros muy interesantes son extraídos del libro Las Fuerzas Físicas de la Mente del Dr. Oscar González Quevedo, Parapsicólogo de alto renombre y Sacerdote perteneciente a la Orden de los Jesuitas.
También es muy interesante analizar los fenómenos paranormales de distinto tipo que se producían en estos casos, auténticos, sin fraude, que tuvieron a dos científicos importantes de la época como testigos directos.
En el caso de D¬īEsperance, se puede entender que produc√≠a Telestesia, un fen√≥meno Psi Gamma que es t√©cnicamente la lectura del pensamiento de otra persona, por ello, pod√≠a modelar el ectoplasma con la forma del ni√Īo seg√ļn la imagen mental de la madre presente en la sesi√≥n. En el caso de Katie King, el ‚Äúfantasma‚ÄĚ dec√≠a ser una joven mujer estadounidense fallecida, a quien nadie de los presentes conoc√≠a. Pero de los estudios de Maxwell, surge la situaci√≥n psicol√≥gica de la muchacha, F. Cook, que evidentemente pod√≠a presentar doble o m√ļltiples personalidades, que expresaba con fen√≥menos Psi Kappa.








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