EL OVNI QUE NUNCA ATERRIZ√ď.

Fecha 12/11/2009 10:17:22 | Tema: OVNIs y OSNIs

JAVIER YANES - MADRID -

Seis decenios después de su nacimiento, el fenómeno de los platillos volantes agoniza.

Cuando el 25 de junio de 1947 el diario estadounidense East Oregonian public√≥ el avistamiento de nueve "naves similares a platillos" por un tal Kenneth Arnold, la noticia prendi√≥ por todo el pa√≠s como una mancha de gasolina. El protagonista del suceso, parad√≥jicamente un vendedor de sistemas contra el fuego, poco pudo hacer para extinguir el incendio que sus palabras hab√≠an provocado. Apenas un mes despu√©s, la prensa de EEUU hab√≠a publicado ya m√°s de 850 casos de "platillos volantes", seg√ļn datos del investigador Jan Aldrich.

Para los convencidos, el argumento es rotundo. Como escrib√≠a el uf√≥logo J. Allen Hynek en 1977: "¬ŅPor qu√© platillos volantes? ¬ŅPor qu√© no cubos volantes o pir√°mides volantes, o ya puestos, por qu√© no elefantes rosa volantes o incluso edificios volantes?". La conclusi√≥n, para Hynek y para una legi√≥n de entusiastas del fen√≥meno ovni, es que tantos testigos tan diferentes que dijeron haber visto lo mismo en lugares tan diversos no pod√≠an estar equivocados.
El término platillo volante se debe al error de un periodista que informó del primer caso
¬ŅO s√≠? Porque, en realidad, Arnold no dijo haber visto "platillos volantes". Seg√ļn el especialista y esc√©ptico Martin Kottmeyer, el arquetipo de la nave alien√≠gena se debe al "error de un periodista". Arnold relat√≥ al reportero Bill Bequette que aquel d√≠a, volando en su avioneta cerca del monte Rainer, en el Estado de Washington, le sorprendi√≥ la s√ļbita aparici√≥n en el cielo de nueve "objetos con forma de media luna" que se mov√≠an "como un platillo saltando sobre el agua".

El piloto trat√≥ de subsanar el error de Bequette en ocasiones posteriores. En entrevista radiof√≥nica con el periodista Ed Murrow el 7 de abril de 1950, asegur√≥: "La mayor√≠a de los peri√≥dicos lo entendieron mal y lo publicaron mal. Dijeron que yo dije que eran como platillos; yo dije que volaban como platillos". Kottmeyer zanja la cuesti√≥n con sorna: "¬ŅPor qu√© iban los extraterrestres a redise√Īar sus naves para adaptarse al error de Bequette?".

Por si la an√©cdota no llegase a tronchar los mimbres sobre los que se ha urdido la ufolog√≠a en el siglo XX, cabe a√Īadir la confusi√≥n sembrada por el propio paciente cero de la fiebre ovni. Entre los documentos desclasificados del antiguo proyecto secreto Blue Book del ej√©rcito estadounidense, figura la declaraci√≥n firmada por Arnold para la investigaci√≥n abierta por la Fuerza A√©rea de EEUU. En el documento, el protagonista del suceso se refiere literalmente a "discos parecidos a platillos" que "parec√≠an completamente redondos" cuando reflejaban el Sol. Tampoco ayuda a la credibilidad de la historia que, si la visi√≥n de un ovni podr√≠a considerarse una experiencia √ļnica en la vida, no fue as√≠ para Arnold: tres a√Īos despu√©s, ya acumulaba otros tres avistamientos.

Fenómeno imparable
"¬ŅPor qu√© iban los extraterrestres a redise√Īar sus naves para adaptarse al error?"
Conociendo los antecedentes, no es raro dudar de la consistencia de la ufolog√≠a. Pero 1947 fue tambi√©n el a√Īo del incidente de Roswell, la supuesta ca√≠da de una nave extraterrestre tripulada en Nuevo M√©xico. Tras la II Guerra Mundial, coleaban los informes de aviadores que hab√≠an presenciado misteriosas apariciones de foo fighters, naves de origen desconocido y maniobras imposibles. El puchero social estaba caliente para que los platillos volantes, ya fueran acu√Īados por Arnold, Bequette o cualquier otro, cuajasen en un fen√≥meno imparable.

Desde 1947 hasta la √ļltima d√©cada del siglo, la ufoman√≠a ha formado parte de la cultura popular y de sus manifestaciones en todos los rincones del mundo. Steven Spielberg no ser√≠a lo que es sin el mito ovni, y este no ser√≠a lo mismo sin ET o Encuentros en la tercera fase. Ni siquiera los Gobiernos han sabido resistirse, movi√©ndose inc√≥modamente entre la negaci√≥n p√ļblica y la investigaci√≥n encubierta, sin que resulte obvio si el top secret ha ocultado un inter√©s militar o un pudoroso miedo al rid√≠culo.

La ciencia ha jugueteado con los ovnis desde el escepticismo, pero haciendo concesiones al sex-appeal. Ejemplo de esta dualidad fue el astrónomo y divulgador Carl Sagan, que concluyó así su estudio personal sobre el fenómeno: "Los casos fiables no son interesantes, y los casos interesantes no son fiables". Pero no han sido pocos los científicos que han flirteado con la idea de que "la verdad está ahí fuera".

El astrónomo descubridor de Plutón, Clyde Tombaugh, fue un fiel convencido que relató su propio avistamiento. El químico doblemente laureado con el Nobel, Linus Pauling, investigó la cuestión en secreto. El también Nobel Francis Crick, uno de los padres de la doble hélice de ADN, defendió que las semillas de la vida habían llegado a la Tierra en naves espaciales fletadas por seres extraterrestres. Fruto de la atracción de la ciencia académica por los alienígenas fue la paradoja de Fermi, en la que el físico nuclear italiano, también ganador del Nobel, planteó la discordancia entre la infinidad de civilizaciones que estadísticamente podrían existir en el universo y nuestra carencia de rastros de ellas.

Muchos ufólogos han abandonado la hipótesis extraterrestre en favor de la psicosocial
Sagan fue impulsor clave de uno de los proyectos cient√≠ficos m√°s excitantes del siglo XX: SETI, siglas en ingl√©s de B√ļsqueda de Inteligencia Extraterrestre. El actual portavoz del proyecto, el astr√≥nomo Seth Shostak, conocido esc√©ptico del fen√≥meno ovni, niega la relaci√≥n entre el SETI y la ufoman√≠a: "Ninguno de los pioneros del SETI ha mencionado jam√°s los ovnis como un factor de motivaci√≥n". Pero muchos autores no dudan de que, en la √©poca en que el SETI recib√≠a fondos p√ļblicos, el clima social propiciado por el mito ovni invitaba a que los contribuyentes de EEUU donasen con gusto su granito de arena para apoyar un primer encuentro hist√≥rico de los humanos con sus no-semejantes.

Avistamientos al mínimo
Encuentro que nunca lleg√≥. Con el cambio de siglo, el panorama es bien diferente, como demuestra la √ļltima edici√≥n del Simposio Internacional sobre Ovnis celebrado recientemente en Denver (EEUU). En el 40¬ļ aniversario de este congreso organizado por Mufon (Red Mutua Ovni), el mayor grupo de ufolog√≠a de EEUU, el f√≠sico nuclear y especialista en ovnis Stanton Friedman alentaba a sus colegas: "Tened coraje. En m√°s de 700 conferencias s√≥lo he tenido 11 alborotadores y dos de ellos estaban borrachos". Stanton transmit√≠a as√≠ el esp√≠ritu que inspiraba el lema del congreso: Amanecer de una nueva era en la investigaci√≥n ovni.

"Lo que no ha ocurrido en 60 a√Īos no ocurrir√°; el misterio de los ovnis ya est√° momificado"
En esa nueva era, uf√≥logos y aficionados aspiran a levantar un escenario hoy ruinoso. La autora brit√°nica Jenny Randles dibuja el panorama actual de la ufolog√≠a: "Los avistamientos de ovnis son menos numerosos que en muchos a√Īos. Los contactos directos han sido abducidos o se han desvanecido en alg√ļn universo paralelo. Muchos grupos y revistas de larga trayectoria luchan por sobrevivir, si no han abandonado ya [] Y hay un sentimiento general de letargo, si no de apat√≠a, quiz√° el blues postmilenio causado por la constancia psicol√≥gica de que no ocurri√≥ nada espectacular, ET no aterriz√≥ y el mundo sigue su camino como siempre".

El entusiasmo ha cedido al bostezo y la indiferencia, cuando no al descr√©dito y al rid√≠culo. La reciente desclasificaci√≥n de los archivos ovni del Gobierno brit√°nico contribuye m√°s a lo √ļltimo, con casos como el del anciano contactado que fue expulsado de la nave alien√≠gena por ser, en boca de los visitantes, "demasiado viejo y enfermo para nuestros prop√≥sitos", como en el casting de un Gran Hermano c√≥smico. El efecto domin√≥ se manifiesta tambi√©n en las ramificaciones de la antigua ufoman√≠a; los caudales p√ļblicos para SETI se secaron en 1993.

Aunque, una vez más, el recalcitrante Shostak niega cualquier relación con el cansancio ovni: "No fue por eso; fue gracias a un senador que buscaba una manera de mostrar a sus representados que les ahorraba dinero". Lo que queda en pie de SETI se sostiene con donaciones privadas. Incluso una de las instalaciones rutilantes del proyecto, el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico retratado en la novela de Sagan llevada al cine, Contact, lucha contra la amenaza de cierre de quienes lo juzgan un mastodonte propio de otros tiempos.

No es de extra√Īar que la historiadora e investigadora de ovnis Wendy Connors, antigua supervisora de comunicaciones en la Fuerza A√©rea de EEUU, hable en un art√≠culo de la Muerte de la ufolog√≠a. "La ufolog√≠a est√° en un estado de autonegacionismo", escribe. La era de Internet y de los m√≥viles con c√°mara no ha tra√≠do la prueba visual definitiva que muchos cre√≠an inminente. Ricardo Campo, colaborador del C√≠rculo Esc√©ptico y de la Fundaci√≥n Anomal√≠a entidad que estudia el fen√≥meno ovni desde un enfoque cr√≠tico y cient√≠fico, opina que es una ciencia abortada, que languideci√≥ antes de "lograr el estatuto de ciencia oficial".

Campo recopiló para Cuadernos de Ufología, publicación de la Fundación, una encuesta a casi una veintena de expertos. "Se extiende el desencanto", concluye. "Muchos ufólogos creyentes se han apartado de la hipótesis extraterrestre por la falta de pruebas contundentes, han evolucionado intelectualmente y hoy favorecen la hipótesis psicosocial, convirtiéndose en escépticos o críticos".

"Hay casos no resueltos, pero también pasa con los asesinatos y no se acusa al hombre lobo"
Creyentes y mercaderes
¬ŅNo bastan los casos inexplicados para mantener el inter√©s? "Siempre habr√° un remanente, pero no quiere decir que sean inexplicables, igual que siempre habr√° casos de asesinato sin resolver y eso no atribuye su autor√≠a al hombre lobo". El n√ļcleo duro que resiste es, para Campo, cosa de dos tipolog√≠as. Por un lado est√°n los creyentes, "los que lo toman como una creencia con tintes religiosos, incluso que fundan en ello un aut√©ntico culto estilo New Age". Por otro lado, los mercaderes interesados en perpetuar el misterio: "Aquellos que hacen de ello su trabajo, porque siempre habr√° mercado para ciertos periodistas, novelistas e investigadores con chalecos de muchos bolsillos". Pero a√ļn hay un resquicio para la ciencia, dice Campo, como muestra el ejemplo de la Fundaci√≥n Anomal√≠a.
Para el ser humano, concluye Campo, la atracci√≥n del misterio es perpetua, "pero los ovnis ahora han sido reemplazados por el misterio hist√≥rico, de ah√≠ el √©xito de las novelas de Dan Brown". Y no es previsible que nada cambie, como se desprende de la opini√≥n del uf√≥logo Vicente-Juan Ballester Olmos en la encuesta de Campo: "Lo que no ha ocurrido ya en estos 60 a√Īos no creo que vaya a ocurrir en lo sucesivo; el misterio de los ovnis ya est√° momificado y es labor para historiadores, antrop√≥logos y soci√≥logos". Shostak martilla el √ļltimo clavo en el ata√ļd de la ufolog√≠a con una comparaci√≥n mordaz: "Imagine preguntar a los nativos americanos, 60 a√Īos despu√©s de Col√≥n, si pensaban que estaban siendo visitados por los espa√Īoles".

China, una potencia emergente, también en visitas alienígenas.
El investigador principal del proyecto SETI, el esc√©ptico Seth Shostak, no cree que el fen√≥meno ovni haya deca√≠do: ‚ÄúYo sigo recibiendo a diario correos y llamadas de gente interesada‚ÄĚ. Pero no es el √ļnico que discrepa de la decadencia de los platillos volantes; el nuevo granero de la ufolog√≠a est√° en Asia. Miyuki Hatoyama, esposa del primer ministro japon√©s, asegura haber experimentado una abducci√≥n y un viaje a Venus en una nave triangular. En China se han registrado avistamientos masivos de ovnis.

Seg√ļn la Sociedad Nacional de Estudios Extraterrestres, financiada por el Gobierno chino, que s√≥lo admite a cient√≠ficos e ingenieros y que auspicia al mayor n√ļmero de clubes de ufolog√≠a del mundo en un s√≥lo pa√≠s, la mitad de la poblaci√≥n china ‚Äďm√°s de 600 millones‚Äď cree en los ovnis. El uf√≥logo chino Sun Shili explic√≥ al diario ruso ‚ÄėPravda‚Äô que esto se debe a que los extraterrestres han perdido inter√©s por EEUU en favor del nuevo l√≠der mundial. Shili afirma que muchos alien√≠genas ya viven camuflados entre los chinos.

http://www.publico.es/ciencias/265751 ... o/prueba/definitiva/llega

La paradoja de Fermi - http://malditaciencia.blogspot.com/20 ... la-paradoja-de-fermi.html




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