Estancia La Aurora , el Padre Pio y la visita del astronauta Neil Armstrong

Fecha 26/5/2015 9:50:00 | Tema: Adolfo Gandin Ocampo

Me vino a la cabeza el caso de la estancia la Aurora , ahora en el recuerdo del nacimiento del Padre Pio ( 25 de Mayo de 1887).-
A eso sume la discusion sobre si el astronauta Neil Armstrong estuvo o no en la estancia La Aurora, aqui lo recopilado......existe realmente prueba fehaciente afirmativa de que NUNCA estuvo en la estancia?, el Padre Pio y sus estigmas son causal de los sucesos en la zona? la estancia tiene poderes sobrenaturales?...

Informa e investiga desde UNIFA
Ing. Adolfo Gandin Ocampo

Imagen Original
La Gruta del Padre Pío es un espacio dedicado al santo Pío de Pietrelcina, ubicada en la estancia La Aurora, cerca del río Dayman, en el límite entre los departamentos Paysandú y Salto. El santo vivió un tiempo en este lugar y se relacionó con los dueños de la estancia, la familia Tonna, quienes construyeron la gruta orientada hacia Pietrelcina junto a otros colaboradores anónimos, motivados por la fe religiosa ligada al catolicismo.- En enero de 1987, los esposos Tonna empezaron a diseñar la obra prometida a su asesor espiritual, que debería estar terminada en 4 meses. Una pareja recién llegada a la estancia se comprometió a ayudarlos: eran Guillermo Beckes y María de las Mercedes Schoenemman, reconocidos escultores argentinos. Desde entonces, muchos colaboradores anónimos se sumaron a la creación, unidos por la fe, en el improvisado taller ubicado en el tambo de la estancia.

La imagen debía representar al padre Pío en su juventud y el rostro, en el que se trabajó durante 9 días, cayó al piso sin causa aparente y, ante la proximidad del plazo, se logró plasmar un rostro luminoso, sonriente, con mirada viva , en solo 2 días. Al mismo tiempo, se armaba la gruta con ladrillos, piedras, andamios, encofrados, hierros. Se trasladó la escultura hacia el lugar definitivo y se anunció la inauguración, de boca en boca, para el 25 de mayo, correspondiendo a los 100 años del Padre Pío, que tuvo gran concurrencia.

Se realizó una misa criolla con un coro de devotos argentinos y uruguayos y se lanzó al aire un ramillete de globos cargados con gas, que traspuso la Cordillera de los Andes.


Entrada al predio de la estancia La Aurora donde se encuentra la gruta del Padre Pío
El predio donde se encuentra la gruta está cercado, de manera que se pasa un portón y se recorre un sendero bordeado por una serie de carteles con pensamientos del Padre Pío.4

La gruta, cerrada por una reja, contiene la escultura del santo, las imágenes de los dueños de la estancia que la construyeron y las ofrendas de los devotos.

Los fenómenos extraños asociados a la estancia:

Se adjudica a este espacio un fenómeno sobrenatural y otro fenómeno de contacto con extraterrestres: por una parte, el sacerdote capuchino Padre Pío tenía el don de practicar la bilocación y el 4 de febrero de 1976 se habría producido un encuentro con extraterrestres, por lo cual se lo considera un sitio especial para el avistamiento de OVNIs.

Sobre la bilocación, se han realizado investigaciones por parte de Roma para corroborar y beatificar al Padre Pío.

La imagen de Pío en la gruta es un reconocimiento a los valores cristianos, lugar que la Iglesia Católica quiso adquirir, pero Tonna se negó a vender para dejarlo abierto a todos aquellos que quisieran acercarse al Santo, de manera que la gruta se convirtió en un lugar de peregrinación donde miles de personas concurren cada año desde distintas partes del mundo. Sin embargo, como la iglesia no podía controlar que la devoción a Pío se confunda con las historias de Ovnis, prohibió la celebración de misa y de toda actividad religiosa oficial de la Iglesia Católica en el lugar.2 Posteriormente, se modificó la resolución y se realiza misa el 25 de mayo, día del nacimiento del Padre Pío y el 23 de setiembre, fecha de su deceso.6

Sobre la presencia de extraterrestres, los informes oficiales de la Comisión Receptora Investigadora de Denuncias OVNIs (Cridovni), dependiente de la Fuerza Aérea y creada el 7 de agosto de 1979 por el Ministerio de Defensa, dicen que no encontraron nada anormal. Sin embargo hay muchos relatos de la gente que vive en la estancia y en la zona, así como de estudiosos del tema que visitan el lugar, sobre hechos totalmente desconocidos o inexplicables asociados a fenómenos energéticos y a presencias extrañas, presenciados por mucha gente a la vez. Los astronautas Armstrong y Collins estuvieron en La Aurora en más de una oportunidad por interés personal.5

El suelo, rico en cuarzos y cristales, concentra una potente energía por lo cual es una zona energética. A esto se debe la construcción de centros místicos en los alrededores, por lo cual toda la zona es explotada turísticamente

Los casos asociados a OVNIs

El primer acontecimiento raro en la estancia, data de 1976. Según pude averiguar, una noche de febrero de ese año, Angel María Tonna se encontraba en la estancia cuando alrededor de las 10 de la noche uno de sus trabajadores le fue a avisar que estaba viendo una potente luz en el cielo. Acompañado por su familia, se acercó hasta donde le habían indicado y vieron una fuerte luz de unos tres metros de diámetro que descendía en forma pendular. Unos instantes después ascendió de forma vertical introduciéndose en otra de mayores dimensiones en forma de triángulo isósceles. Mientras se alejaba se produjo un apagón en la ciudad de Salto, a 10 kilómetros de la estancia.
Tulio Tonna, recuerda el acontecimiento de esta manera:
“Lo que nosotros vimos fue a partir de febrero del 76. Aparecieron luces muy fuertes que nos producían quemaduras en los árboles, en los animales, en la gente. Eso fue lo que se vio. Y después una luz muy, muy fuerte que de noche iluminaba todos los establecimientos a la redonda, y bueno, la gente lo podía ver. Los vecinos también, entonces era difícil tapar que eso sucediera ahí, porque todo el mundo lo estaba viendo”, contó.
Parte del terreno fue quemado y se encontró un perro muerto, un trozo de alambrado y hasta un motor eléctrico. Una investigación llevaba a cabo por personal de la Fuerza Aérea Uruguaya dejó al descubierto la existencia de liebres muertas que no despedían olor a putrefacción. Pero lo más llamativo era la existencia de un ombú que está a 50 metros del casco principal de la estancia, que quedó partido a la mitad produciéndose un profundo hueco entre sus raíces. Ese hueco llegó a convertirse en una especie de trampa natural donde muchos pequeños animales aparecieron muertos y disecados.
“El famoso ombú del que todo el mundo habla en La Aurora donde un 4 de febrero del setenta y pico, de madrugada, como que el árbol explotó, desapareció, quedó un gran hueco en el lugar donde estaba el árbol, y la cosa rara que pasaba ahí, es que empezaron a aparecer animalitos muertos alrededor de ese hueco y a la gente se nos ponían todos los pelitos de punta. Un médico de aquí de Salto empezó a detectar que había radiaciones y unos japoneses que estaban trabajando en la represa de Salto Grande también llevaron un aparatito... Donde descubrieron radiaciones elevadas. Y bueno, eso fue lo que le pasó al famoso ombú. Después hubo que cerrar las puertas obviamente por peligro a la gente y algunas historietas que se armaban que no eran ciertas. Dicen, yo repito lo que he escuchado de tanta gente que sabe, que la radioactividad parece que se va desnaturalizando con los años, la mitad de la mitad de la mitad, bueno, aparentemente hoy hay nada, un riesgo muy chiquitito”, sostuvo Tonna.

Tuve una entrevista personal con el coronel navegante Ariel Sánchez y él recuerda el incidente del ombú en la Aurora de la siguiente manera:
“Ese caso fue en su momento investigado por un grupo civil conocido como CIFE (Centro Investigador de Fenómenos Extraños) que era un grupo integrado por gente particular que se dedicaba al estudio de fenómenos del tema y fueron ellos los que estuvieron actuando en ese momento. Ellos nos brindaron su informe y manifiestan en su informe que no hay ninguna manifestación extraña en el caso este de La Aurora, simplemente ellos lo atribuyen a la caída de un rayo que fue el que quemó un árbol, volteó un ombú, mató un toro y un perro que estaban debajo del ombú y algunos animales de corral. Eso de la radiación nunca hubo. Tanto el CIFE -que fue el investigador- primario como nosotros que concurrimos al cabo de tres años allí nunca encontramos nada anormal. Hay integrantes del CIFE en nuestra comisión hoy por hoy. El señor Carlos Pérez Lavagnini, por ejemplo, es integrante de nuestra comisión y él era en su momento el presidente de CIFE y fue el investigador del caso, por eso te digo con certeza que no se encontró nada anormal. A lo largo del tiempo hemos ido más de diez veces motivados por las denuncias que existen todavía en torno a la Aurora. Lo que hemos estudiado no nos demuestra que haya nada anormal”, explicó.
Ese mismo año, 1976, se encontraron en la estancia tres eucaliptos caídos que marcaban como flechas un lugar especial. A Ángel Tonna esto le llamó atención, pero con el tiempo se olvidó del asunto. Unos meses más tarde se acercó al lugar un regimiento de soldados llegados de Montevideo que tras pedir autorización a Tonna acamparon al costado del Río Daymán, lugar que supuestamente marcaban los tres eucaliptos caídos. La misión: capturar un plato volador.
Lo que ocurrió la noche que acamparon no se sabe con certeza, y hoy en día integra parte de las leyendas de la estancia. Si hubo contacto extraterrestre o no, no se sabrá nunca, pero Tulio Tonna confirma que la Fuerza Aérea estuvo en su estancia.
“Sí estuvo en más de una oportunidad la Fuerza Aérea que inclusive estuvieron acampados en La Aurora. Aparentemente -yo estaba estudiando en Montevideo en ese momento- pero habían hecho un campamento militar de Fuerza Aérea para ver y desmentir el caso, en plena época militar. Y sí, parece que tuvieron una mala experiencia, un susto grande que los llevó a retirarse. Aparentemente eso es lo que comentan, yo no estaba, pero pasó algo de eso”, manifestó Tonna.
Julio Aguirrazabal trabaja como periodista en Salto y es amigo de los Tonna desde hace más de 20 años. Conoce la estancia y las historias que ella encierra demasiado bien y muy amablemente se prestó para brindar algunos relatos interesantes como los que siguen.
“Tengo vinculación amistosa y comercial en la estancia, ellos me consideran un hermano de la familia. Yo te voy a dar nombre y apellido: Daniel Bianchi tiene un programa, “Vía Aérea” en Canal 5. Él venía seguido y tenía un camarógrafo que se llama Nilser Viaso, y ellos son tipos que fueron a la estancia y no pudieron filmar porque se les agotaban las baterías. Volvían al otro día con las baterías cargadas a full y se llevaban la sorpresa de que no podían filmar. A mi la estancia me ha marcado la vida. Yo llevo más de veinte años allegado a la estancia, pero punto. Cada cual que lleve sus propias conclusiones. Los que van por primera vez dicen sentir una energía muy particular y me preguntan, ¿vos no la sentís?, y bueno, si vos la sentís todo bien, bárbaro. No empujo a nadie a la creencia de que hay energía, de que no hay. Llevé un albañil un día para que me hiciera unos galpones y me dijo, ‘déjeme que yo en pleno verano me quedo a dormir acá; yo tiro un enceradito acá arriba de este tala y duermo acá, no pasa nada’. Bárbaro, me parece bien, aprovecha más el día, no tiene que volver a la ciudad. Al otro día fui y no lo encontré. Lo fui a buscar a la casa y le dije: `pero, me falló, ¿qué pasó?’. ‘No, no’, dice, ‘yo voy a ir todos los días’. ‘¿Pero usted no se iba a quedar?’, ‘No, no’, dice, ‘yo después de lo que vi anoche no me quedo nunca más, antes que caiga la noche yo me vengo’”, expresó Aguirrazabal.
Son muchas las denuncias y los relatos hechos sobre visiones de luces extrañas y Ovnis, es decir, objetos voladores no identificados, en las proximidades de la Estancia La Aurora.
Los automovilistas que transitan por la carretera han visto con frecuencia supuestos platillos voladores solitarios o en formaciones de hasta cinco o seis individuos. Por las mañanas, y aún cuando en toda la noche no se escuchó un solo ruido, los peones encuentran misteriosas huellas de aterrizajes en el pasto, como si un objeto muy caliente se hubiera posado de pronto y quemado todo la gramilla circundante con su fulgor. Se divisaron también luces y bolas de fuego que recorren a una velocidad muy lenta el descampado y que de pronto ascienden con una propulsión imposible hacia los cielos, donde se pierden para siempre.
Las teorías sobre lo que allí realmente pasa pululan y en muchos casos se contradicen.
Hay una muy difundida que explica que en la Estancia La Aurora hay ubicado aquello que los chamanes llamarían un “axis mundo” o “eje del mundo”, es decir, una abertura de carácter dimensional que permite comunicar las diferentes regiones del Universo. Como el suelo ahí es rico en cuarzos y cristales, se concentra una potente energía que al cabo de períodos regulares colapsa las categorías del espacio y del tiempo y abre un canal a través del cual seres de otras dimensiones pueden acceder a nuestras coordenadas. Se trata de una suerte de portal que puede conectar con otras realidades coexistentes con la de nuestro planeta, pero ubicadas en niveles diferentes de la existencia. La Aurora no es la única zona que posee esta tremenda energía; existen muchos epicentros energéticos como éste en el planeta Tierra, aunque de diferente potencia. Los más poderosos son los del nivel siete, como los de Erks y Azgar en Rusia, el del Tibet, el del Triángulo de las Bermudas y el de la Antigua Capital de los Mayas; el hoyo energético de La Estancia la Aurora, en cambio, como el de Isidris en Mendoza y como otros sitios de Brasil, Colombia, China, Estados Unidos y Europa, es apenas de segundo nivel.
Otra versión, la menos convincente, dice que en La Aurora se habría instalado un observatorio subterráneo de la NASA en el que el gobierno norteamericano lleva a cabo ciertas operaciones secretas en confabulación con las células de inteligencia de Uruguay, pero esto es difícil de creer. Para los que crean en esta versión, muchos de los avistamientos de objetos voladores registrados en la zona podrían ser atribuidos a falsas percepciones de satélites, aviones, prototipos de combates y otras maquinarias de las operaciones militares.
Que la NASA haga investigaciones en este ámbito en Uruguay puede resultar dudoso o no, según quien lo quiera creer. En la entrada de la estancia, hay un cartel que dice textualmente: “Por tema OVNI, preguntar en la NASA”. Le pregunté a Tulio Tonna si es cierto que la NASA se había interesado en los extraños acontecimientos que ocurren en la estancia, y lo mismo le pregunté al coronel navegante Ariel Sánchez de Cridovni.
“La NASA siempre estuvo en contacto, inclusive durante un período largo cuando realmente la gente golpeaba mucho las puertas e insistía, fue puesto un cartel donde se ponía la dirección de internet para que pudieran hablar ellos directamente con la NASA por todo ese tipo de cosas”, señaló Tonna.
“Ese cartel lo confeccionó uno de los peones o encargados de la estancia, en su momento con autorización de los dueños y fue puesto allí, pero no tiene nada que ver. La NASA en principio no tendría nada que venir a hacer ahí, y por otro lado no va a dejar un cartel pintado a mano en una chapa. Es ridículo pensar en eso”, indicó Ariel Sánchez.
Lo que sí es cierto es que Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, visitó la estancia en dos oportunidades, pero no en carácter de investigador de la NASA, como muchos pueden pensar:
“Sí, Armstrong y Collins estuvieron en La Aurora en más de una oportunidad que fueron los astronautas del Apolo 8 y vinieron por cosas propias, no representando a la NASA, sino por cuestiones personales. Le mostraron a mi papá y a la familia, un montó de fotos que ellos personalmente habían sacado a todas las cositas raras esas que hablamos: llamálos marcianos, platos voladores, extraterrestres, hermanos mayores, seres de luz. Y ellos tuvieron muchos avistamientos por eso que personalmente era uno de los lugares con más seriedad que habían encontrado y por eso vinieron hasta Uruguay a este lugar”, sostuvo Tonna.
“Lo de Neil Armstrong te puedo aclarar bien cómo fue el tema porque el señor Pérez Lavagnini -que es compañero mío acá en Cridovni- estuvo con él las dos veces que vino. Neil Armstrong vino como periodista de la revista Newsweek en esa época, vino a investigar el tema OVNI porque es una persona que le gusta el tema. No vino ni como astronauta de la NASA ni como miembro de la NASA, ni por pertenecer a ningún grupo de investigación oficial; vino como periodista. Pero te aclaro ese punto porque mucha gente lo pregunta y a veces se mezclan un poco los relatos y se dice que la NASA vino a investigar a La Aurora. No, la NASA no vino a investigar a La Aurora. Vino el señor Armstrong pero como particular”, aclaró Sánchez.
Platos voladores, marcianos, extraterrestres, hermanos mayores, como se quieran llamar, son lo que nos sorprenden y no logramos terminar de entender, qué son verdaderamente. Cridovni tiene sus propias teorías sobre la procedencia de las extrañas luces en la estancia La Aurora:
“Sí se han visto luces nocturnas por parte de testigos que lo aseguran con las fotografías digitales; uno puede hacer fotos nocturnas y salen aveces esferitas pequeñas luminosas que son pequeñas microgotitas de humedad que son reflejadas por el flash de la máquina. Son fenómenos lumínicos manifestados a través de la fotografía que la gente a veces no los conoce y nosotros mismos, a medida que va avanzando la tecnología nos vamos interiorizando de ese tipo de manifestaciones a través de la fotografía o la filmación. La Estancia La Aurora tiene una línea de alta tensión que pasa por su terreno, o próximo a su terreno a pocos metros. Todos sabemos que las líneas de alta tensión, cuando el aire está cargado de humedad y salinidad se produce un efecto de estática que forma unos pequeños corrimientos de luces por los cables de alta tensión y puede que la gente confunda esas manifestaciones, y es una zona también donde hay aguas termales. Puede caber la posibilidad de que haya algún escape de gas, o puede haber una falla geológica en la zona que nosotros tenemos la certeza de que es así y por eso se manifiestan algunas pequeñas luces que dice la gente ver. Lamentablemente nosotros nunca hemos comprobado el fenómeno. Nos gustaría y estaríamos muy contentos si pudiéramos comprobar in situ el fenómeno, pero no lo hemos visto. Simplemente vamos atrás de la denuncia”, dijeron desde Cridovni.
Se han registrado denuncias de Ovnis en varios puntos calientes del país, como Paysandú, Durazno, en la zona de San Ramón en Canelones, las Sierras de Minas, Piriápolis, la laguna Negra en Rocha, y La Estación Margat en Canelones, por citar algunos, pero no caben dudas
que la Estancia La Aurora se convirtió, como sin querer, por suerte, o por desgracia, en uno de los puntos turísticos más místicos del Uruguay, algo que muchas veces entorpece las actividades normales del establecimiento.
“Tenemos visitas de todas parte del mundo, ni hablar de los países hermanos que nos rodean, los grandotes, y bueno, han querido venir sectas, gente que son líderes de grupos, gente buena onda, avivados, y sí, el tema sabemos que existe, que está y nosotros a veces por ignorancia, la visita no sabe que media hora que se le quite a una persona que está trabajando en el campo es de mucho valor porque a veces estás por empezar el ordeñe, o estás por empezar un trabajo con los animales y cosas que no pueden esperar, o tenés que salir a recorrer un campo, entonces por eso cerramos un poco las puertas también y porque mucha gente viene a preguntar cosas que otros las pueden contar, porque esto que yo te digo te lo puede decir mucha gente hoy por hoy; yo no estoy diciendo ninguna exclusiva, por eso cerramos las puertas. Nosotros vivimos del campo y tenemos que hacerlo producir. Nadie lucra con este tema. Hemos desestimado muchísimas opciones de ofertas muy bondadosas, te podés imaginar, para hacer turismo, para hacer conferencias, circuitos de turismo, para hacer un montón de cosas, que las desestimamos porque realmente por ahora no existe en nuestra mente. Está ahí, el que quiera ir saca sus conclusiones y bueno, ese es el tema”, explicó Tonna.
Estamos ante un tema del cual indudablemente podemos discutir y explayarnos por horas para intentar descifrar el verdadero misterio de la estancia. Si lo que ocurre ahí es cierto o no, si son aliens, o no, si son amigos, o no. Qué propósito tienen con nosotros, si es que tienen uno.
Aguirrazabal dice que cada uno debería sacar sus propias conclusiones, pero para ello hay que tener al menos algún dato más o menos relevante sobre el tema. Aguirrazabal nos brinda algunos para dejarnos pensando:
“Yo quiero que cada uno venga, mire, vea, si es que ve. Te puedo hablar de cuatro, cinco, hasta diez ómnibus doble piso argentinos, paraguayos, chilenos, colas de autos. La cantidad de gente que entra y sale de La Aurora por día no sé, no tengo idea. Pero un sábado pueden ser, yo qué sé, diez, quince ómnibus. Yo un sábado salía de un potrero y entraba en otro y me encontré con seis o siete parejas, tanto mujeres como hombres, todos vestidos de blanco caminando por el camino con los ojos vendados y la boca amordazada. Entonces el muchacho que iba conmigo me dice, ‘pero pare, vamos a preguntarle...’ ‘No’, digo, ‘dejá quieto’. Me he encontrado con gente en la puerta que me pregunta si soy de la estancia, y les digo que no soy de la estancia, pero, ‘¿y conoce acá?’, ‘Sí, sí, soy allegado a la familia’, y la primera pregunta que me hacen es: ‘¿y dónde es que aterrizan los platos voladores?’. ‘Aaah, sí, pero ya se fueron. Atrás de aquel monte’. Entonces escuchan lo que quieren oír, ven lo que quieren ver. Entonces, ¿uno que se va a meter a opinar y a decir de lo que hay, de lo que no hay?”, comentó Aguirrazabal.
El coronel navegante Sánchez dijo lo siguiente:
“La Estancia La Aurora, desde el punto de vista personal pienso que se ha transformado en un lugar místico. Tal vez sea bueno mantener el folklore de la historia pero yo tengo el deber de aclarar alguna cosas como las que tu me preguntaste, y bueno, decirte que no es así la verdadera historia de La Aurora”, finalizó Sánchez.
Sin dudas, un informe para que cada uno haga su reflexión y elabore sus propias conclusiones.

Fuente: http://www.espectador.com/sociedad/10 ... -de-la-estancia-la-aurora

Los testigos:

En la emisión de Vidas, Facundo Ponce De León hizo un verdadero trabajo de campo entre el círculo de personas que frecuenta la estancia, con el gran mérito de no ser obsecuente ni condescendiente con el fenómeno, intentando escarbar qué tipo de fascinación ejerce el lugar. El momento más impactante del programa fue el final, donde la cámara pudo captar unas luces inexplicables, imposibles de pertenecer a un auto o a una casa, y con cierto movimiento. Los equipos también registraron varios sonidos indefinidos, a modo de zumbidos y ráfagas de aire.

Con Facundo Ponce de León charló El Portal, intentando descubrir qué sucedió realmente en un lugar en el que muy pocas cámaras entran. Más allá del fenómeno OVNIS en el tapete, la idea fue registrar sus sentimientos e impresiones sobre un lugar peculiar que sigue despertando fascinación, más allá del escepticismo que unos u otros puedan tener.

- ¿Por qué la dieta especial que te hicieron seguir, cuál es el motivo que te dieron y qué relación tiene con los contactos con extraterrestres que diferentes personas aducen tener?

Facundo: Según ellos, la dieta es para prepararte para el avistamiento. Se da a tres niveles: físico, espiritual y mental. La dieta consiste en no comer carne y una serie de alimentos por una semana, sumado a 36 horas de ayuno completo antes del día en que se va a la estancia. Le llaman preparar el cuerpo. La parte espiritual y mental refiere a ejercicios de lo que llaman "mantralización", una suerte de yoga, según ellos necesario para poder presenciar los avistamientos

- Pero dicha dieta, sumada al ayuno, ¿no generará un estado físico propicio a sufrir ciertas visiones ? ¿No será esa la explicación de los avistamientos de OVNIS?

Facundo: En mi caso en particular no se generó ningún estado alucinatorio. Yo hice un sacrificio muy grande con la dieta pero lo que yo vi fue presenciado también por el resto del equipo de Contenidos TV, que no hizo ningún tipo de ayuno.

- ¿Cómo llegaste a establecer ese grado de confianza entre personas que conforman un círculo muy cerrado?

Facundo: No es cerrado en absoluto, ellos reciben en forma abierta a cualquier persona que quiera ir. En cuanto a la confianza se generó naturalmente en la relación que establecimos durante el rodaje.

- En vistas de tu experiencia, ¿qué cambió en tu percepción del fenómeno de La Aurora entre el Antes y el Después del programa?

Facundo: Antes de la nota era completamente escéptico. Ahora eso es relativo. No te digo que creo, pero sí se produjo una apertura en mi forma de pensar. No afirmo que haya OVNIS en La Aurora, pero sí estoy dispuesto a conceder la idea de vida en otros mundos. Se generó una duda, una forma distinta de ver las cosas gracias al rodaje. Es decir, no creo en muchas cosas de las que dice Rafael (el personaje central sobre el que trató el programa), como sus levitaciones, su contacto con extraterrestres, pero no tengo duda que él realmente cree en ello, en que es sincero.

- ¿Lo que se vio a finales del programa lo percibiste de igual forma mediante tus propios ojos? ¿Cómo lo definirías?

Facundo: Lo que vimos no es exactamente igual, porque la cámara al hacer foco genera cierta sensación de movimiento, pero en vivo nos impactó muchísimo y lo apreciamos con claridad. Todos vimos las luces en el horizonte y es cierto que no podía tratarse de una casa o un auto, y te da esa idea de tratarse de una nave. Es decir, nosotros no lo podemos explicar, aunque las personas del grupo estaban convencidas de que se trataba de una nave extraterrestre.

- A la luz de lo vivido, ¿considerás que todo es charlatanería o creés que algo pasa allí?

Facundo: Indudablemente es un lugar especial, y eso se siente ni bien llegás allí. No se trata de creer en Ovnis o extraterrestres, pero notás una energía muy especial, dicho esto sin misticismo alguno. Cada lugar al que uno va tiene una atmósfera particular, desde un bar hasta un cumpleaños o una reunión con amigos.

En La Aurora nosotros sentimos algo muy especial, sobre todo en la gruta del Padre Pío, donde el aire tiene cierto espesor. Quizá es a causa de la sugestión que yo mismo creé en la previa del programa, pero lo cierto es que no es cualquier pedazo de tierra perdida en el Uruguay. Algo es muy distinto, pero no sé por qué.

- En el programa no sólo se vio una luz, sino también una serie de sonidos, ¿eso fue agregado en la edición?

Facundo: para nada. Con eso pasó algo rarísimo. No sabemos cómo se colaron los ruidos, pero nos dimos cuenta en la sala de edición. No lo podemos explicar ni por fallas técnicas ni por nada que hayamos escuchado ahí. Era como una ráfaga de aire y decidimos dejarlo, pero no los agregamos nosotros y no sabemos cómo se dio, fue bastante impactante sentirlos. Con respecto a lo que vimos, para los creyentes era algo normal, ellos no dudaban en atribuirle origen extraterrestre. La explicación de ellos es la siguiente: cada uno cree lo que quiere creer, o ve lo que quiere ver. Nosotros quizá interpretaríamos en forma distinta lo que perciben.

- ¿Cómo es la historia de la NASA, realmente estuvo allí?

Facundo: Eso fue tal cual, pero nadie sabe a qué vinieron. Un equipo de la NASA estuvo en una parte de la estancia a la que no se permite ingresar porque es privada. En Internet no se encuentra nada al respecto, pero lo que sí es seguro es que la NASA vino a estudiar algo, lo que indica al menos que se trata de un lugar especial, aunque sea para fenómenos atmosféricos. De todos modos, no se sabe la razón de la visita.

¿Cuales son los puntos claves o calientes en el Uruguay?

estancia la auroraIncreíblemente podría afirmar que todo el Uruguay es un punto caliente. La actividad Ovni es abundante y el origen místico de nuestro país también alimenta esta percepción.

Pero de todas formas hay lugares que se destacan, como por ejemplo la estancia “La Aurora” en el departamento de Paysandú, también la zona de San Ramón en Canelones, las Sierras de Minas, Piriápolis, la laguna Negra en Rocha, etc.

Pero las zona más famosa es sin duda La Aurora. Aquí se vivieron muchísimas cosas relacionadas con el fenómeno Ovni, sobr etodo en la década del 80, cuando el lugar era visitado por muchísima gente y varios vivían avistamientos masivos, experiencias místicas, curaciones milagrosas y hasta verdaderos contactos con seres de otras realidades.

Lo cierto es que toda la zona esta compuesta en su suelo por piedras de cuarzo, lo que lo hace naturalmente muy energético. La líneas geobiológicas que atraviesan la zona fueron medidas y tienen un ancho de hasta más de diez metros, cuando lo normal es que midan centímetros. Los aparatos electrónicos fallan comúnmente e inclusive los GPS muchas veces marcan una ubicación errónea.

En esta zona se habla de entradas a mundos subterráneos, de entradas a otras dimensiones, de bases ET y de vórtices energéticos naturales. Algunos testigos y protagonistas de historias supuestamente vividas allí, alimentan estas teorías.

¿Que hay de cierto que Neil Amstrong y otras personalidades han visitado la hacienda de la Aurora?, ¿que crees que hay ahí?

Quien era dueño de la estancia, el señor Angel Tona, tuvo una comunicación mas activa con respecto a lo que pasaba en sus estancia, Tona falleció hace un tiempo y a cargo quedaron sus hijos, quienes mantienen una reserva muy entendible. Lo que quiero decir es que han cerrado un poco la puerta, debido a la desacreditación y por un cuidado natural que quieren hacer. Esto hace que la información siempre sea confidencial y escasa. No cuentan abiertamente lo que allí sucedió y sucede (esto es una observación mía).

De todas formas tengo la información de buena fuente que efectivamente Neil Amstrong estuvo en La Aurora, claro que no en visita oficial, mas bien en visita reservada ( siete u ocho veces), y habría hecho contacto en la estancia con un ser que habría acompañado a la misión del Apolo XI en su viaje a la luna. Esto podría confirmar eso que se dice que las misiones espaciales de la humanidad siempre están vigiladas de cerca por seres naves de otros mundos. (Ver que nunca estuvo aqui, carta documento enviada por el)

Fuente: El programa "Vidas", conducido por Facundo Ponce de León y producido por Contenidos TV para Canal 12, se caracteriza por ofrecer una mirada distinta sobre las historias de distintos personajes.

Armstrong y Collins por Sudamerica:
Viajes intraterrenos del primer astronauta en pisar la luna

Casi a dos meses de la muerte del astronauta Neil Armstrong, comandante de la nave Apolo 11 quien alunizó el 21 de Julio de 1969, es que decido colocar un tributo, pero desde su punto de vista inverso, ya que también incursionó en los viajes intraterrenos de las cuevas de tayos, para investigar que ocurría con los mitos de los jívaros Shuar ( llamados los “Invencibles” debido a que ni los incas ni los conquistadores pudieron dominarlos)
Así prefiero darle tributo a un hombre interesado por todos los asuntos que lo llevaban, después de su extraña experiencia en el suelo lunar, a temas como luces, civilizaciones perdidas, cuevas subterraneas, ciudades perdidas y contacto extraterrestre.
Me había enterado que había estado en Paysandú, Uruguay en una estancia llamada La Aurora, pero como visita completamente personal. Unas vacaciones del cientifico pensé.
Pero sólo al inocentemente buscar sobre La Aurora, uno se encuentra con más historias de luces, energías, cuevas y contacto intraterreno. La visita de Armstrong no era casualidad.
“Sí, Armstrong y Collins estuvieron en La Aurora en más de una oportunidad y vinieron por cosas propias, no representando a la NASA, sino por cuestiones personales. Le mostraron a mi papá y a la familia, un montón de fotos que ellos personalmente habían sacado a todas las cositas raras esas que hablamos: llamálos marcianos, platos voladores, extraterrestres, hermanos mayores, seres de luz. Y ellos tuvieron muchos avistamientos por eso que personalmente era uno de los lugares con más seriedad que habían encontrado y por eso vinieron hasta Uruguay a este lugar”, sostuvo Tulio Tonna, hijo heredero del campo que perteneció a su padre Angel María Tonna.
La Fuerza Aérea inclusive estuvieron acampados en La Aurora. Aparentemente habían hecho un campamento militar de Fuerza Aérea para ver y desmentir el caso, en plena época militar.
Neil Armstrong vino como periodista de la revista Newsweek en esa época, vino a investigar el tema OVNI porque es una persona que le gusta el tema. No vino ni como astronauta de la NASA ni como miembro de la NASA, ni por pertenecer a ningún grupo de investigación oficial; vino como periodista. Pero te aclaro ese punto porque mucha gente lo pregunta y a veces se mezclan un poco los relatos y se dice que la NASA vino a investigar a La Aurora. No, la NASA no vino a investigar a La Aurora. Vino el señor Armstrong pero como particular”


Después de esta visita, en Julio de 1976 tuvo lugar durante un mes y medio en Ecuador, una aparatosa expedición. Se trataba de una intimidante movida científico-militar auspiciada por el propio ejército ecuatoriano conjuntamente con Gran Bretaña.
No era nada extraña para la época la intervención de Gran Bretaña, que luego de la segunda guerra mundial sorpresivamente había empezado a tener el mismo ataque de arqueología y misticismo que sus derrotados los nazis.
En general el desarrollo mediático que tuvo la expedición sugería en todo momento que sus auspiciantes encararon la movida con cierto ingenuo deseo de publicidad y notoriedad, como si ” no supieran en qué se estaban metiendo”. Luego al comenzar los descubrimientos, dió toda la impresión de que se arrepintieron profundamente de su actitud previa y buscaron desesperadamente tapar y borrar con la mano lo que escribieron con el codo en la opinión pública.

Participaron de la expedición, soldados ecuatorianos y británicos y un cuerpo de científicos, médicos, biólogos y arqueólogos, 20 toneladas de equipo con reabastecimiento vía aérea y todo, a un costo de casi tres millones de dólares, una fortuna para la época. Fué la más nutrida y pertrechada de la que se tenga noticia hasta el presente, con una duración total de un mes y medio.

La Caverna de Los Tayos, ubicada en la falda de la Cordillera del Cóndor, en Ecuador, fue descubierta en el siglo 19 por el coronel del Ejército Víctor Proaño, aunque ya en ese entonces era conocida y custodiada por la tribu Shuar, que aún habita en sus inmediaciones y se considera comisionada por dioses intraterenos para la estricta custodia del legado de su civilización.
Se accede verticalmente a las cuevas por una especie de profundo cráter, y una vez dentro uno se encuentra con una absoluta oscuridad y una gigantesca construcción evidentemente nó natural, plagada de galerías y pasillos, arcos de piedra cincelados y moles de andesita ( el mismo material empleado en la construcción de Tiahuanaco ). Estos pasillos están construídos al estilo de todas las construcciones megalíticas: dinteles de enormes bloques de piedra de corte y encastre perfecto.
Se dice que en un clima de evidente hostilidad mutua, se extrajeron de la cueva cuatro cajas selladas de madera que fueron entregadas a quiénes estaban detrás de la financiación de la millonaria expedición. Impensadamente, se trataba de la Iglesia Mormona, a la cual la exploración de la caverna, por un increíble efecto dominó de circunstancias, le había despertado un voraz interés por coincidir lo que supuestamente la misma guardaba con sus más preciadas y ancestrales tesis fundamentales en lo relativo a las migraciones transcontinentales y la llegada a América de los patriarcas del culto.

Veamos: El fundador de la Iglesia Mormona fué Joseph Smith, quien recibió ( y tradujo ) una “Biblioteca Metálica” de la cultura y el saber de la América antigüa grabadas en planchas de oro, de manos del Ángel Moroni ( curiosamente, la zona donde se encuentra la cueva de Los Tayos se denomina “Morona” ) que era el hijo del profeta Mormón, autor de dicho libro de oro.Estos relatos incluían una visita de Jesús de Nazareth al continente americano luego de su resurrección.
Siempre según la leyenda, esta biblioteca de oro estaba oculta en algún lugar de la cordillera de Los Andes.

Asimismo, la filiación masónica de Neil Amstrong y otros varios integrantes presentes en el equipo británico y la estrecha relación que esta logia tuvo siempre con la Iglesia Mormona, hacen presuponer que el proyecto era el resultado de una asociación logístico-financiera entre ambas y que –al menos al comienzo – estaban convencidas que los hallazgos que se producirían en la exploración darían un impulso formidable a sus postulados esotéricos en la fé de la humanidad, a tiempo que debilitaría mortalmente las religiones dominantes.
El gigante Padre Crespi
El Padre Salesiano Carlos Crespi Croci había nacido en Italia en 1891, y dedicado su vida al Ecuador desde 1923 hasta 1982, dejando a su paso, literalmente, huellas gigantescas de su vocación de bien. Educador, Antropólogo, Botánico, Artista, Explorador, Cinematógrafo y Músico, había sido tan rico en talento como en bondad.
El fue custodio de la colección Crespi, varios artefactos recogidos por los Shuar locales. Se dijo que fueron descubiertos y recuperados de túneles subterráneos bajo las selvas.


Los Shuar se autoproclamaban guardianes de la caverna de Los Tayos y frecuentaban la misma asiduamente. Fue así como convencidos de la estatura moral y autoridad de Crespi, le confiaron la custodia de unos enigmáticos objetos ( aparentemente de oro ) con ideogramas en relieve que semejaban una escritura codificada, supuestamente encontrados durante sus numerosas visitas a las cavernas y que el sacerdote guardó celosamente protegidos bajo llave en la Iglesia María Auxiliadora de Cuenca. Estos objetos , podrían haber formado parte de una mítica “biblioteca Metálica” en la cual se describirían los orígenes mismos de la historia humana y se vincularía estrechamente con las leyendas y mitos de Shambalah, Agaharta, El Libro de Las Vestiduras Blancas y otras civilizaciones perdidas.
En la actualidad, lamentablemente, las piezas custodiadas por Crespi desaparecieron, se perdieron en el incendio de 1962 ó fueron hurtadas por manos anónimas una vez fallecido el sacerdote. Afortunadamente, quedaron al menos fotos y videos que atestiguan su existencia.


Los artefactos no parecen tener ninguna similitud con las tribus indígenas conocidas -. Algunas de las piezas se ven casi babilónicas en origen.
Para agregar más especulación babilónica al asunto en la revista Norteamérica “Ancient Skies”, el filólogo hindú Dileep Kumar analizando las planchas del Padre Crespi informó que:
“Sus dimensiones son 52 cms. de largo, 14 cms. de ancho y 4 cms. de espesor, hechas de oro. Su escritura guarda una enorme similitud con caracteres de un lenguaje empleado hace más de 2.300 años en la India, en el período Asokan, llamado Brahmi “
La Expedición Moricz

A Juan Moricz le llegaron rumores respecto a que los indios shuar se habían topado con gigantescas huellas sobre bloques de piedra de ángulos rectos y simetrías claramente artificiales, así como también unas enigmáticas láminas metálicas y otros objetos con inscripciones jeroglírficas e ideográficas que habían entregado en custodia a un padre salesiano de Cuenca ( nada más y nada menos que el Padre Crespi ).
Una de las firmes creencias de Moricz era que los shuar eran una de las antiguas ramas madres de la raza húngara ( había publicado un libro llamado “El orígen americano de los pueblos europeos” partiendo de las investigaciones realizadas por el vasco Florencio de Basaldúa, en el cual afirmaba que los albores de la civilización había que buscarlos en América y que lenguas como el vasco o el húngaro tenían profundas raíces en Sudamérica donde varios pueblos presentaban palabras y estructuras equivalentes ), particularidad que pareció confirmar al notar que estos aborígenes hablaban un idioma muy similar al antiguo dialecto húngaro, el magiar.
En 1960 se contactó con ellos por primera vez, presentándose como espeleólogo e historiador, y para superar la desconfianza inicial de la tribu, comenzó a comentarles sus teorías sobre las transmigraciones continentales y su creencia de que allí se encontraba el orígen de sus ancestros y por lo tanto estaba interesado en conocer profundamente sus tradiciones y creencias.Frecuentó la tribu durante tres años ( le tatuaron en el brazo el mismo signo que ellos llevaban en el rostro como salvoconducto para ingresar irrestrictamente en su territorio ) hasta que en 1964 logró por primera vez ser invitado a conocer las cuevas subterráneas. Fascinado con los resultados, continuó ingresando -sin restricciones ya por parte de la tribu e invitando incluso a personas de su entorno personal- entre 1965 y 1969, período durante el cual obtuvo grandes cantidades de fotos y filmaciones en Super-8.

La expedición de 1969 ( que estaba mejor pertrechada que las anteriores y ya contaba con el financiamiento y la presencia de directivos de “La Iglesia de los Santos de los Ultimos Días” ) resultó contundente en cuanto a hallazgos, y Moricz hizo firmar a todos sus acompañantes una declaración en la cual juran guardar absoluto secreto sobre todo lo descubierto, ubicación geográfica u objetos preexistentes en el interior de las cavernas.
Luego, el 21 de julio de 1969, se presentó en Guayaquil e inscribió un Acta Notarial de Descubrimiento que hizo llegar a manos del presidente de la República. En ella, entremezclada con la parte formal, hizo afirmaciones extraordinarias que dejaron en segundo plano el descubrimiento de las cuevas en sí:
“(…) hallados en habitáculos ocultos de variadas y distintas cuevas”(…) “(…) he descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad, que consisten en láminas metálicas que contienen la relación histórica de toda una civilización perdida de la cual el género humano no tiene memoria ni indicios todavía.(…) “(…)”una verdadera biblioteca metálica que contiene la relación cronológica de la historia de la humanidad, el orígen del hombre sobre la Tierra y los conocimientos científicos de una civilización extinguida”(…)

El revuelo que provocó fué de proporciones bíblicas, no sólo en el ambiente especializado, sinó en muchos otros ambientes insospechados… e indeseados, que harían que luego se arrepienta de su entusiasmo comunicativo por el casi mágico hallazgo, y reasumiera un pacto de silencio que no volvería a romper jamás, ni siquiera con su esposa.
Es así que en 1976 se articuló finalmente esta gigantesca y millonaria expedición imaginada por Stanley Hall, que involucró al Reino Unido ( que ya había estado sin éxito por su cuenta en las cuevas en 1969 ), el gobierno y ejército ecuatoriano ( en Escocia se la llegó a llamar “expedición militar” ), centenares de científicos y militares, un espeleólogo escocés sospechado de ser integrante de los Servicios Secretos de Su Majestad, representantes mormones y masones, el astronauta más famoso del planeta, Neil Armstrong y una amplia e irrestricta cobertura periodística, todos ellos guiados por el mejor amigo de Juan Moricz quien llevaba instrucciones de no guiarlos a lo esencial


La Cueva de los Tayos: La entrada al Inframundo.


La cueva de los Tayos es uno de los lugares más enigmáticos y misteriosos de todos los conocidos, fue revelada al mundo por Juan Moricz en 1969 como un lugar donde existían objetos de un gran valor ancestral para la humanidad, que principalmente consistían, en un conjunto de planchas metálicas que contenían información codificada en dibujos e inscripciones pertenecientes a una antigua civilización, al parecer no humana, pues también se encontraron diferentes objetos Ooparts.



Para mayor misterio muchos de los objetos encontrados fueron confiscados por hombres de negro según algunas fuentes.

Esta cueva de los Tayos en Ecuador antes de que Juan Moricz la revelara al mundo ya era frecuentada por los indígenas de zona que solían entrar en ella por los huevos y polluelos de unas aves que suelen anidar en el interior de la cueva.

Después de que Juan Moricz hiciera la primera expedición muchos fueron los interesados en este misterioso lugar y es que las placas metálicas eran muy extrañas y revelaban símbolos muy conocidos por todos como inscripciones y dibujos similares a los de la antiguas civilizaciones Sumerias o civilizaciones hindúes pero en esta ocasión encontrados en América del Sur más concretamente en la cueva de los Tayos en Ecuador.


Erich Von Däniken se interesó por el hallazgo, incluso realizo una expedición a la cueva de los Tayos de la cual concluyo, que una civilización antigua muy avanzada de extraterrestres habito en la Tierra hace 250000 años, y que esta nos legó, una biblioteca con la historia de la humanidad de los últimos 250000 años, la cual aguarda en la cueva para ser descubierta y descifrada.

Una conspiración extraña rodea este hecho y es que la cueva de los Tayos también fue visitada por Neil Armstrong el primer astronauta que piso la Luna. Según la conspiración, Neil Armstrong pertenecía a los masones y la intención de su expedición, compuesta por un equipo en principio británico-ecuatoriano, fachada mediática que ocultaba que el verdadero equipo expedicionario se trataba de un grupo britano-estadounidense financiado por las élites y poderes mundiales para ocultar lo que había en la cueva. Los Illuminati estaban tras la expedición y Neil Armstrong fue enviado con el pretexto de un evento aniversario nacional norteamericano.

Lo del aniversario fue una excusa para enviar a uno de los hombres que había encontrado en la Luna evidencias de que civilizaciones antiguas o extraterrestres, habían estado en la Luna y pudiera comparar lo encontrado en la cueva de los Tayos con lo descubierto en las misiones Apollo y ocultado a la humanidad. En estas misiones se encontraron ruinas en la Luna y después fueron borradas de la existencia con el fin de continuar ocultando la información a la humanidad y seguir con el poder mundial el cual ostentan las élites mundiales gracias a que han ocultado la información, otra de las versiones es que temen a como reaccionaria la humanidad a esta información del pasado y por este motivo se oculta la verdad.

No podemos demostrar que estas teorías conspiratorias, sean ciertas o tan solo se trate de la imaginación de algunos, pero tampoco se descartan como ciertas, pues como muchos enigmas permanecen ocultos, y luego se revelan pasados 30 o 40 años, como por ejemplo, los últimos expedientes ovnis revelados por el FBI y las agencias espaciales.


¿Porque se revelan ahora después de 40 años?, ¿acaso ahora estamos más preparados para comprender estas revelaciones?

La cueva de los Tayos ubicada en Ecuador está llena misterios y conspiraciones, lo cierto es que las placas metálicas encontradas en este lugar son muy misteriosas y dan mucho que pensar hasta que sean descifradas o se realice algún otro hallazgo sorprendente en el sitio, que permita ser revelado a la humanidad.

He aquí la historia, nuestra investigación sobre el inframundo se concentró en los túneles secretos de América. Ese extraño sistema de túneles que sin duda es un expediente abierto que aún suscita interrogantes y las más diversas teorías.
¿Quién construyó esos túneles?

¿Existe una biblioteca metálica con información de civilizaciones perdidas en La Cueva de los Tayos?


¿Por qué el astronauta Neil Armstrong la visitó?

Es una buena oportunidad para recordar porqué ese punto del mundo sigue vigente como un misterio sin resolver. Nadie se pone de acuerdo en la fecha del descubrimiento. Pero lo más probable es que éste se haya producido gracias a las exploraciones militares ecuatorianas en el oriente del país, aunque fue gracias a Juan Moricz que la existencia de esos misteriosos túneles se dio a conocer a escala internacional, con todo el escándalo que traería más tarde.

Corría el año 1969. Juan Moricz era un flemático húngaro nacionalizado argentino, espeleólogo aficionado y experto en leyendas ancestrales. Su investigación del mundo subterráneo le condujo a Sudamérica y, más tarde, a las selvas del Ecuador a mediados de los años 60, llegando a la zona de los túneles que custodian los indios shuaras en Coangos.


Se afirma que gracias a su conocimiento del antiguo dialecto húngaro, el magiar – similar a la lengua de los nativos shuaras – pudo entablar amistad con los guardianes de estos túneles, que suelen frecuentar debido a la presencia de los Tayos, unas aves nocturnas que son codiciadas en la comunidad indígena por sus huevos. Moricz, supuestamente, con ayuda inicial de los indios hizo sus primeras exploraciones entre 1964 y 1969, este último año el decisivo para dar a conocer su inquietante hallazgo.

Leyendo tan sólo el acta notarial de su descubrimiento, fechada el 21 de julio de 1969 en la ciudad costeña de Guayaquil, a cualquiera se le encrespan los cabellos frente a sus detonantes afirmaciones: ”…he descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad.

Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de la historia de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio…” Esta afirmación extraordinaria ponía en segundo plano la propia existencia de los túneles que, de acuerdo a la opinión de Moricz, eran artificiales: supuestas construcciones de una civilización ignorada que vivía en las entrañas de la Tierra. Lo que resaltaba en su Acta de descubrimiento no era la naturaleza artificial de esos túneles, sus dinteles, techos pulidos o pasillos cortados como por un láser, sino la presuntaBiblioteca Metálica.

¿Qué información contenía exactamente?

¿Era obra de una humanidad intraterrestre?

¿O de una civilización ignorada de superficie que debido a un cataclismo tuvo que refugiarse en el mundo subterráneo?

¿Cómo llegó Moricz a este descubrimiento?

El enigma solo estaba empezando. A una altitud aproximada de 800 metros, en una zona montañosa irregular, en las faldas septentrionales de la Cordillera del Cóndor, se sitúa la entrada “principal”, o más bien, la entrada “conocida” al mundo subterráneo de la Cueva de los Tayos.

El acceso consiste en un túnel vertical, una suerte de chimenea con unos 2 metros de diámetro de boca y 63 de profundidad.


El angustioso descenso – no apto para cardíacos – se realiza con un cabo y polea. De allí, un verdadero laberinto se abre al explorador por kilómetros de misterio que se siguen enterrando en las profundidades, una ruta de galerías y pasillos que deben ser recorridos en la más absoluta oscuridad. Las linternas más potentes son nada ante semejantes espacios en donde una catedral entera podría caber. Sin exagerar.

Como adelantábamos líneas atrás, la Cueva es denominada habitualmente “de los Tayos” debido a que su sistema de cavernas es el hábitat de unas aves nocturnas llamadas Tayos(Steatornis Caripensis), que constituyen la misma especie que se ha hallado en otras cavernas de Sudamérica, como por ejemplo, los “guacharos” en Caripe, Venezuela.



El estudio inicial de esta conexión intraterrestre entre especies de aves nocturnas lo abordó detalladamente el sabio alemán Alejandro de Humboldt, en su obra: “Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente” (1800). Es sumamente sospechoso que una misma especie de aves ciegas esté diseminada en diversas cavernas de Sudamérica.

¿Será que todos aquellos laberintos intraterrestre no son cavernas aisladas y guardan una conexión?

En las inmediaciones de la Cueva de los Tayos del Ecuador viven los Shuaras, quienes en el pasado fueron conocidos con el nombre “Jíbaro” – denominación despectiva para ellos – famosos en el pasado por su bravura y el arte de reducir cabezas. Ellos son los primeros exploradores del sistema subterráneo, ya que cada mes de abril bajaban a la cueva para hurtar los huevos e incluso los polluelos de los Tayos, que son más grandes que una paloma.


Y en medio de esta faena, los indios cuentan que se toparon con una serie de sorpresas. La más resaltante, fue sin duda, el hallazgo de gigantescas huellas sobre bloques de piedra que, por sus ángulos rectos y simetría, sugieren un origen artificial.

Moricz recogió estos relatos en su visita al oriente ecuatoriano, pudiendo comunicarse sin mayor dificultad con los nativos gracias a su dominio del magiar. Obviamente, Moricz sabía muy bien a qué blanco apuntar. Desde 1950 seguía pacientemente la“pista” que lo podría llevar al reino subterráneo.

Algunas fuentes, incluso, lo vinculan con una extraña orden esotérica húngaro-germana, hecho que podría explicar el profundo conocimiento esotérico que esgrimía en sus controvertidas entrevistas a los medios de prensa. Sea como fuere, Moricz estuvo en Perú, Bolivia y Argentina buscando estas entradas antes de llegar al Ecuador. En más de una entrevista subrayó lugares como Cusco, el Lago Titicaca y Tierra del Fuego, como los posibles lugares desde donde “se puede descender al reino subterráneo”.


Según él, la Cueva de los Tayos es sólo una de las tantas entradas a este mundo perdido, y lo más apabullante: que aun así, estaríamos hablando de un simple “arañazo” al mundo real de estos seres intraterrestres, que yacen a profundidades difíciles de alcanzar por el ser humano. Pero la cosa no queda allí.

Quizá una de las aseveraciones más inquietantes es la existencia de esa presunta biblioteca metálica que menciona en su Acta de descubrimiento. De existir, y siempre bajo el testimonio de Moricz, allí encontraríamos registrada la historia de la humanidad en los últimos 250.000 años, una cifra que moviliza a cualquiera. Un punto a tener en cuenta en relación a estas planchas, nos lleva en línea recta a los extraños objetos que en su momento custodió el padre salesiano Carlo Crespi, en el patio de la Iglesia María Auxiliadora de Cuenca.


Los objetos habían sido encontrados por nativos quienes, en acto de amabilidad y gratitud, se los cedieron al padre Crespi para su custodia. Muchos de estos preciados objetos – por no decir todos – posteriormente fueron robados. Si el padre Crespi aun estuviese con vida, quizá podríamos rastrear el origen exacto de tan enigmáticas piezas que parecían ser muy antiguas, mostrando indiscutiblesideogramas en relieve, una suerte de “código de información” o “escritura”. Teniendo en cuenta que estos objetos – muchos de ellos consistían en planchas metálicas, como si fuesen de oro y mostrando complejos símbolos – se hallaron en el Ecuador, no era descabellado darle al menos el beneficio de la duda a la biblioteca metálica descubierta por Moricz en la Cueva de los Tayos.

Todo esto no tardaría en atraer la atención de los cazadores de lo misterioso. Primero apareció en escena el famoso escritor suizo Erick Von Däniken, quien supo cautivar a Moricz para que le diese material fotográfico y la versión oculta de su hallazgo, hecho que fue espectacularmente divulgado en el libro “El Oro de los Dioses” (1974), donde Däniken no sólo se limitó a teorizar con la versión original de la historia, sino que, sostuvo haber ingresado él mismo a la Cueva de los Tayos – en sus sueños – y haber visto con sus propios ojos la biblioteca metálica.


El libro fue un bestseller mundial, vendiendo 5 millones de copias y traducido a 25 idiomas. El libro cautivó de manera particular al lector europeo – Däniken incluyó fotografías del ArchivoMoricz-Peña Matheus que mostraban el interior de las cuevas, e imágenes de la planchas metálicas del Padre Crespi – y fue así como el ingeniero escocés Stanley Hall contacta con Moricz para proponerle una expedición internacional a la Cueva de los Tayos. Moricz aceptó siempre y cuando él fuese el Jefe de la Expedición y que ningún objeto hallado en el mundo subterráneo podría ser retirado. Como era de esperarse, Hall no aceptó la propuesta.Inmediatamente desechó la presencia de Moricz en la Expedición y se comunicó con el Gobierno de Inglaterra.

Resultado: En julio de 1976 se llevaría a cabo una expedición Ecuatoriano-Británica, con un intimidante personal militar y científico, así como también, la presencia del astronauta norteamericano Neil Armstrong (¿?).Desde luego, esta no sería la primera incursión del astronauta en un lugar donde “las conspiraciones palpitaban”. Recordemos tan sólo sus presuntas visitas a Paysandú, Uruguay, debido a la intensa actividad OVNI en la Estancia de la Aurora – popularizada por el escritor brasilero Trigueirinho.


El mismísimo dueño de la Estancia donde ocurrieron los hechos, Angel Tonna – con quien tuve la oportunidad de compartir en su casa de Paysandú en 1999 – recordaba las visitas de Armstrong quien, además, le confió en su propia estancia de Uruguay que la misión Apollo XI de 1969, enfrentó un supuesto encuentro cercano del tercer tipo en la Luna.

Recientemente, debo añadir, este tema saltó en los medios de comunicación de Uruguay, ya que dos investigadores consultaron a EE.UU. si realmenteArmstrong había visitado el país después de haber estado en la Luna. La respuesta fue negativa como era de esperarse. Por consiguiente no hay nada que avale el testimonio de Tonna, quien falleció hace pocos años en su Estancia de Paysandú. Una pena, pues de estar vivo hubiese sido interesante constatar de qué pruebas disponía para sostener su afirmación.


Sea como sea, de la visita de Armstrong en Ecuador no se puede dudar, pues hay documentos, fotografías, y hasta una declaración a medios de prensa, aunque siempre bajo la fachada de “expedición científica”.

Las investigaciones de esta controvertida expedición se desarrollaron por 35 días, instalando un generador de electricidad en el campamento base, a escasos metros de la boca misma de la Cueva, descendiendo a diario a las profundidades para desarrollar sus “investigaciones geológicas y biológicas”.

Según el informe final, la comisión de estudiosos concluyó que la Cueva de los Tayos no tenía origen artificial, y que no existían indicios de trabajo humano. Todo lo había hecho la naturaleza… Aparentemente, la misión era enterrar el misterio de la Cueva.

No obstante, para varios investigadores la conclusión del Informe resultó desconcertante teniendo en cuenta los claros dinteles y bloques de piedra que se pueden encontrar en el sistema intraterreno, muy similares a los que halló, paradójicamente, el mismísimo equipo de arqueólogos de la expedición a mitad de camino entre el campamento base y la unión del río Coangos con el Santiago, antes de descender a la Cueva. Los arqueólogos hallaron un muro megalítico de aproximadamente 4,50 metros de largo por 2,5 metros de alto, tal como los que se pueden ver en la galerías subterráneas.

¿Y qué se dice ante esto? A fin de cuentas, el Informe de la Expedición echó por tierra el verdadero secreto que yace en la Cueva de los Tayos, mientras a mitad de todo el ajetreo, se llevabaron cuatro cajas selladas de madera que no permitieron abrir a los shuaras, quienes se sintieron engañados y estafados. Hoy en día recuerdan claramente aquel triste episodio. Los nativos piensan que se llevaron “algo” de las cuevas…Y para añadir la cuota curiosa al asunto, cuando Neil Amstrong salió del sistema de túneles -donde permaneció tres días- declaró a los medios de prensa que su visita al mundo subterráneo había superado su vivencia en la Luna (!).

Aunque el olor del robo británico es inundante, dudamos que se hayan llevado las presuntas planchas metálicas. Los guardianes de ese mundo intraterreno no hubiesen permitido que ninguna expedición, por más apertrechada que fuese – ponga los dedos sucios encima de lo sagrado – la Expedición Británica costó dos millones de dólares.

A estos recodos del camino, y a la luz de nuestra experiencia de contacto, la biblioteca metálica hallada por Moricz en el mundo intraterrestre guarda importantes patrones en común con lo que nosotros veníamos conociendo. En 1976, en la primera página de la revista norteamericana Ancient Skies, apareció un revelador artículo del filólogo hindú Dileep Kumar, quien analizando los símbolos que se muestran en una de las piezas del padre Crespi – una lámina aparentemente de oro, de unos 52 cms. de alto, 14 cms. de ancho y 4 cms. de grosor – concluyó que los ideogramas pertenecían a la clase de escritura Brahmi, utilizada en el período Asokan de la historia de la India, hace unos 2.300 años… Cuatro años más tarde, el doctor Barry Fell – Profesor de Biología de la Universidad de Harvard – identificaba 12 signos de la lámina en cuestión con los propios signos empleados en el Zodiaco.

También debemos mencionar que en nuestros grupos de investigación es bien conocido que muchos de estos ideogramas son similares a los signos empleados para leer y cantar música gregoriana. Ello nos llevó a pensar que estos registros no habían sido hechos para ser leídos, sino para ser “cantados”, quizá con el mismo efecto de unmantram sagrado de poder. Otro detalle extraño en relación a la Cueva de los Tayos fue su millonaria financiación. ¿Quién puso el dinero? De acuerdo al espeleólogo argentino Julio Goyen Aguado – presente en las primeras expediciones a la Cueva de los Tayos, incluyendo la incursión ecuatoriano-británica – la expedición de 1976 fue financiada por la Iglesia Mormona, ya que las planchas metálicas que citaba Moricz recordaban las propias planchas de oro que recibiera el profetaJoseph Smith de manos delángel Moroni.

Teniendo en cuenta que leyendas mormonas apuntan a que los citados registros estarían ocultos actualmente en algún lugar de la cordillera de los Andes, es curioso notar que la zona donde se ubica la Cueva de los Tayos se denomina “Morona”, similar al nombre del “enviado” que contactara a Smith. Sea como sea, Aguayo – ya fallecido – sospechaba que Stanley Hall pertenecía a los Servicios Secretos del Reino Unido, además de formar parte de la masonería inglesa, sumamente interesada en encontrar la biblioteca metálica. Neil Armstrong, y recordemos bien esto, también era masón.

El tema de la biblioteca metálica ha atraído a muchos buscadores, despistando a quienes se embarcaban en esta odisea del verdadero secreto del mundo subterráneo. En el Archivo Secreto Vaticano, se guardan incontables documentos, tablillas, piedras, robots, ooparts, objetos de todo tipo, procedentes de la antigua ciudad de Toledo, de América, de Oceanía, y de todos los rincones del mundo. Desde el principio de la historia conocida de América, se instaló una Conspiración inquisitorial vaticana, para la ocultación de la verdad y de las pruebas de la existencia de otras civilizaciones a lo largo de la Historia de América.

Y el Vaticano siempre estuvo apoyado y protegido por las Coronas de España y Portugal, y actualmente por el imperio norteamericano. Las Monarquías y el Vaticano siempre han vivido apoyándose el uno al otro, con el objetivo común de someter y explotar a la humanidad, manteniéndola en la perpetua ignorancia de todo. La Cueva de los Tayos guarda la entrada a unos túneles labrados, que recorren miles de kilómetros a través de países, por toda América y el mundo, que fueron construidos hace miles de años por una civilización no humana antediluviana. Mediante estos gigantescos túneles subterráneos están conectadas las distintas zonas geográficas del planeta, como el Tíbet, Machu Pichu, el País Cátaro, Toledo, Capadoccia, entre otros.

Por ejemplo, en el País Cátaro, cuentan las leyendas que el Monte Bugarach guarda una de estas entradas al mundo intraterreno. O por ejemplo tenemos también la leyenda de la ciudad de Erks, al noroeste del Cerro Uritorco, cerca de Capilla del Monte, en



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