Nuevo libro de investigador Milton Hourcade

Fecha 30/9/2013 1:12:17 | Tema: Noticias de ultima hora

Acerca de Ovnis La Agenda Secreta

“OVNIs: La Agenda Secreta” pasa revista a casos OVNI poco conocidos que constituyen elementos clave para revelar la identidad de extraños objetos que ciertamente han estado volando en los cielos del mundo, o han aterrizado… También da a conocer detalles ocultos o poco difundidos de casos famosos, y presenta de manera ordenada los puntos de vista de expertos en Física, Psicología y en los mismos OVNIs.

El incidente en Roswell y el fenómeno de las abducciones merecen los dos mayores capítulos del libro, donde estos temas están meticulosamente diseccionados.

El libro concentra de forma ordenada toda la información acerca de la más reciente tecnología aeroespacial brindando una detallada referencia de la tecnología Stealth, el uso de Vehículos Aéreos No-Tripulados, así como las últimas novedades en Micro-vehículos Aéreos, el uso prospectivo de Nanotecnología, el fabuloso proyecto “Lightcraft” del Prof. Leik Myrabo del Instituto Rensselaer y la “calabaza” orbital.

El libro también trata acerca de una serie de aparatos aéreos experimentales de la NASA y de las más importantes industrias aeronáuticas, incluyendo el enigmático “Aurora”, y el descubrimiento a mediados de la década de 1990 de los fenómenos atmosféricos llamados “Duendes”.

Imagen Original


Informa desde UNIFA
Ing. Adolfo Gandin Ocampo


Desde U.S.A., el colega Milton Hourcade, fundador del grupo ufológico CIOVI en Uruguay (¡en el año1958!) que brinda una idea bastante concreta acerca de su especial contenido. OVNIS, LA AGENDA SECRETA, reúne valioso material, hasta ahora inhallable en español, e incisivos enfoques sobre informaciones oficiales norteamericanas relacionadas con los ovnis.

OVNIS: La Agenda Secreta

Capítulo VII- Un caso paradigmático

En el capítulo anterior, he reproducido pequeños trozos del libro del Dr. Hynek, donde éste cita en forma textual, palabras del Capt. Edward J. Ruppelt, a la sazón Jefe del Proyecto "Blue Book", y sus peripecias en la capital de los Estados Unidos, luego de ciertos avistamientos sobre Washington D.C.

Y esto me lleva de la mano para presentar lo que yo considero es un caso paradigmático en muchos sentidos. Uno de los tantos casos que me "abrió los ojos". Se trata de las famosas "luces" (y siempre nada más que luces) que aparecieron sobre la capital de los Estados Unidos en la noche del 19 de julio de 1952, hasta que casi amaneció el día 20.

En su famoso "The Report on Unidentified Flying Objects" (Doubleday & Company, New York, 1956, 315 pags.) el Capitan Edward J. Ruppelt, Jefe del Proyecto Bluebook escribe en las paginas 211 y 212:

"El primero de los altamente publicitados avistamientos nacionales en Washington comenzó, segun el libro de bitácora del Control de Aproximacion Aérea en el aeropuerto, a las 11:40 P.M., la noche del 19 de julio cuando dos radares del Aeropuerto Nacional detectaron ocho blancos no identificados al Este y Sur de la Base Andrews de la Fuerza Aérea. . . . . .Durante la noche las tripulaciones de varios aviones de línea vieron misteriosas luces en las mismas posiciones en que los radares mostraban los blancos; . . . . . . . .Pero nadie se molestó en decirle a Inteligencia de la Fuerza Aérea sobre la observación. Cuando los periodistas comenzaron a llamar a inteligencia y preguntar sobre el enorme avistamiento que estaba detrás de los titulares,"INTERCEPTORES CAZAN PLATILLOS VOLANTES SOBRE WASHINGTON, D.C.," se les dijo que nadie había oído nada sobre tal avistamiento. En la siguiente edición los titulares fueron complementados con "LA FUERZA AEREA NO VA A HABLAR". Así Inteligencia fue notificada del primer avistamiento nacional en Washington. Yo supe del avistamiento a eso de las 10 de la mañana del lunes cuando el Coronel Donald Bower y yo tomamos un avión desde Dayton y compramos un diario en la sala de espera del Edificio de la Terminal del Aeropuerto de Washington."

Nótese: Nadie avisa a Inteligencia de la Fuerza Aérea, y nadie avisa al Jefe del Proyecto nacional que investiga los OVNIs. Éste se entera al otro día al leer los diarios, que no hablan de luces, sino de "platillos volantes" y de interceptores que les dieron caza, ¡lo que nunca ocurrio!

Lo que viene es enormemente significativo, especialmente son de tener en cuenta las cortas distancias entre el Aeropuerto Nacional de Washington y dos importantes Bases de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, (una de ellas, Andrews, usada para los viajes presidenciales) con sus respectivos radares.

Escribe Ruppelt en la pagina 112:

"Llamé al Pentágono desde el Aeropuerto y hablé con el Mayor Dewey Fournet, pero todo lo que sabía era lo que habíamos leído en los diarios. Me dijo que había llamado al oficial de inteligencia de la Base Bolling de la Fuerza Aérea y que estaba haciendo una investigación. Tendríamos un informe oficial preliminar al mediodía.
Era aproximadamente la 1:00 P.M. cuando el Mayor Fournet me llamó y dijo que el oficial de inteligencia de Bolling [una Base de la Fuerza Aérea - N. del A.) estaba en su oficina con el informe preliminar de los avistamientos. Me encontré con el Coronel Bower, subimos a la oficina del Mayor Fournet y escuchamos el informe del oficial de inteligencia."

Nótese que el Jefe del Blue Book no viaja desde la Base Wright Patterson de la Fuerza Aérea en Ohio, en avión de la USAF, sino que tiene que hacerlo en un avión comercial. Ese era el nivel que oficialmente le habían dado a su trabajo. Súmese lo que de por si comentó el Dr. Hynek y se tiene un panorama bien claro de la escasaísima importancia que se le había dado al Proyecto "Blue Book". Me parece que eso resulta muy evidente.

Y atención que aquí viene lo más substancioso del informe:

"El oficial comenzó hablándonos sobre la ubicación de los radares implicados en el incidente. El Aeropuerto Nacional de Washington, que está ubicado a unas 3 millas al sur del corazon de la ciudad, tenía dos radares. Uno era un radar de largo alcance en la sección de Control de Tráfico de Ruta Aérea (Air Route Traffic Control) Este radar tiene un alcance de 100 millas y se usaba para controlar al tráfico aéreo aproximándose a Washington. Se le conocía como el radar ARTC. La torre de control del Aeropuerto Nacional tenía un radar de corto alcance que usaba para controlar aviones en la vecindad inmediata del aeropuerto. La Base Bolling de la Fuerza Aérea dijo, estaba ubicada apenas al Este del Aeropuerto Nacional, cruzando el Río Potomac. Diez millas más lejos, al Este, casi en una línea directa con el National y Bolling, estaba la Base Andrews de la Fuerza Aérea. También tenía un radar de corto alcance. Todos estos campos aereos estaban conectados entre si por un sistema intercom. [la letra en negrita es de mi responsabilidad - N.del A.]

Entonces el oficial de inteligencia prosiguió, contándonos el avistamiento.

"Cuando un nuevo turno se hizo cargo de la sala del radar ARTC en el Aeropuerto Nacional, el tráfico aéreo era tan escaso que sólo un hombre estaba mirando la pantalla de radar. El principal controlador de tráfico y los otros seis controladores habían salido de la sala a las 11:40 P.M., cuando el hombre que observaba la pantalla de radar notó que aparecía un grupo de siete blancos. Por su posición en la pantalla de radar supo que estaban apenas al este y un poco al sur de la Base Andrews de la Fuerza Aérea." [la letra en negrita es de mi responsabilidad - N.de.A.]

Sigue Ruppelt en la pagina 213:

"El controlador principal dio un vistazo a la pantalla y llamó a otros dos hombres. Todos estuvieron de acuerdo en que no eran aviones.....El controlador principal entonces llamó a la torre de control del Aeropuerto Nacional; ellos informaron que también tenían blancos no identificados en sus pantallas, lo mismo indicó Andrews."

Y culmina en la pagina 214:

"...apenas después que el técnico hubiera verificado el radar y hallara que los blancos no estaban causados por mal funcionamiento del radar, el ARTC había pedido que la Fuerza Aérea enviara interceptores para que fueran y miraran por los alrededores. Pero los aviones no aparecieron, y finalmente el ARTC llamo otra vez, y otra vez más. Finalmente, ya los blancos se había ido. La tripulacion del F-94 buscó en el área unos pocos minutos pero como no pudo encontrar nada inusual retornó a su base. [la letra en negrita es de mi responsabilidad - N. del A.]

Donald Keyhoe, en su libro "Platos Voladores de otros mundos" comenta en la página 87 sobre esta situación con los aviones:

"......nunca se explicó la demora en despachar los aparatos en persecución."

Téngase en cuenta que esto sucedía sobre la capital de los Estados Unidos de América, en momentos muy calientes de la llamada "guerra fría", cuando existía casi una psicosis respecto a la amenaza soviética, y había una sensibilidad epidérmica respecto de cualquier hecho extraño que pudiera ocurrir sobre el territorio nacional.

Carencia de información de la Inteligencia de la Fuerza Aérea. Ignorancia supina de los conductores del Blue-Book, desidia de la Fuerza Aérea en enviar aviones interceptores. Esto, que seria I-N-A-D-M-I-S-I-B-L-E que ocurriera hoy, era muchísimo menos admisible que ocurriera entonces. Si las luces que se vieron sobre Washington hubiesen remotamente significado una posible intromisión extraña, habrían rodado cabezas en la Fuerza Aérea y aún más arriba en el Pentágono. Y en el Congreso se hubieran escuchado las voces de furiosos legisladores reclamando explicaciones, y buscando responsables.

Pero nada de eso sucedio. Alguien, más arriba de algunos Coroneles, Mayores y Capitanes, sabía --sin duda-- de qué se trataba. Muy posiblemente, de un ejercicio aéreo utilizando falsos blancos electrónicos. Una forma de probar cuán alerta estaban tanto los equipos de radar civiles como de Defensa, en caso de que algo ocurriera. También una forma de poner a prueba esos ecos electrónicos para ver cuán efectivos eran en hacer pensar en blancos reales.

Viene totalmente al caso, y para mi es una explicación y un testimonio de alto valor, lo que Keyhoe escribe en la página 87 de su ya citado libro:

"Llegó un momento en que Barnes tuvo la extraña sensación de que los misteriosos visitantes escuchaban sus llamados radiofónicos. Dos o tres veces los platos se alejaron en el instante en que dio a los pilotos instrucciones para realizar la interceptación. No hubo piloto que pudiera en ningún momento, acercarse lo suficiente para verlos con precisión."

Estoy persuadido que esa noche, el Presidente Harry Truman durmió plácidamente en la Casa Blanca, sin ser molestado.

Pero todavía queda algo más para exponer sobre estos acontecimientos. Es una perla que nos ofrece el propio Ruppelt en su libro ya citado.

Antes de entrar a relatar sus peripecias personales y el "caso" en si, en las páginas 209 y 210 nos cuenta algo que merecería quedar escrito en forma indeleble, en alguna placa o monolito, que bien podría lucir en la nueva terminal del Aeropuerto Nacional de Washington, inaugurada en 1997. Escribe Ruppelt, y el lector sacará sus propias y lógicas conclusiones:

"Unos pocos días antes del incidente, un científico de una agencia que no puedo nombrar y yo, estábamos conversando acerca de la creciente cantidad de informes a lo largo de la costa Este de los Estados Unidos. Conversamos por cerca de dos horas, y yo estaba pronto para partir cuando dijo que tenía un último comentario que hacer --un pronóstico. De su estudio de los informes de OVNI que estaba obteniendo del Comando de la Fuerza Aérea, y de deliberacions con sus colegas, dijo que pensaba que estábamos sentados exactamente arriba de un barril de pólvora lleno de platillos volantes cargados. 'Dentro de unos pocos días,' me dijo, y recuerdo que puntualizó sus lentos y deliberados comentarios golpeando el escritorio con su puño, 'van a estallar y ustedes van a tener el abuelo de todos los avistamientos de OVNIs. La observación ocurrirá en Washington o Nueva York', pronosticó, -'probablemente Washington' " [la letra en negrita es de mi responsabilidad - N. del A.]-

No hesito en pensar que ese científico de una agencia no revelada, era uno de los pocos individuos que sabían de qué se trataba todo el asunto. Su "pronóstico" obviamente, se cumplió.

OVNIS: La Agenda Secreta

I N D I C E

Prefacio y reconocimientos

Capítulo I - El despertar: Argentina de los ' 70.

Capítulo II - Definiciones básicas

Capítulo III - Situación en torno al tema
Mi experiencia en el C.I.O.V.I.

Capítulo IV- Releyendo los "clásicos" (primera parte): Keyhoe

Capítulo V - Releyendo los "clásicos" (segunda parte): Ruppelt
El proyecto Twinkle
Luces sobre área altamente secreta del Ejército
OVNIs sobre White Sands
F-94s listos para fotografiar OVNIs
"Debe ser interesante"
El plan maestro para la detección de OVNIs

Capítulo VI - El "Proyecto Blue Book" al desnudo
La gran cobertura

Capítulo VII - Un caso paradigmático

Capítulo VIII - Importantes detalles de casos clave
El caso Arnold - 1947
Kyushu, Japón - 1948
McMinville, Oregon - 1950
Base Otis de la Fuerza Aérea - 1950
Isla de la Trinidad - 1958
Boianai, Papúa - 1959
"EC-III" en Texas - 1966

Capítulo IX - Documentos reveladores
La carta del Tte.General Twining
El análisis del Dr. Lipp
Las recomendaciones del Proyecto Grudge
El memorando interno de la C.I.A.
El caso del X-15

Capítulo X - Informes y casos sorprendentes
No hablaba francés
Aparato en reparación
"¿Por qué diablos hicieron eso?"
El "pequeño avioncito" del Monte de los Curas
Aterrizaje y reparación en New Berlin
El caso Bruno Fracchini
El caso del ingeniero mecánico A.P. Wheeler

Capítulo XI - El papel de la C.I.A.: un documento histórico

Capítulo XII - Roswell: ejemplo cabal de la tarea de desinformación
"Roswell" ¿qué es eso?
Estados Unidos en 1947: el ambiente
El artículo del "Roswell Daily Record"
La "Declaración de Roswell" y varias precisiones
Fecha imprecisa, ¿qué hace Brazel?
El material encontrado: hablan los protagonistas
¿La "verdad" sobre Roswell?
La misión de Steve MacKenzie
Roswell: ¿caso cerrado?
Lo encontrado en otro lugar de Nuevo México

Capítulo XIII - Abducciones: un nuevo enfoque
El nuevo enfoqe
Los aportes de la Dra. Blackmore
El libro del Dr. Mack
1) Abducidos, ¿quiénes son realmente?
2) Ideas sugestivas
3) El Dr. Mack y la civilización y ciencia occidentales
4) Los criterio del Dr. Mack
5) Contaminación
6) Miscelánea
El fenómeno ante nosotros.
Implantes y hologramas sónicos
Testimonios directos

Capítulo XIV - Los secretos de la tecnología "Stealth"
¿Qué significa "Stealth"?
Aparatos aéreos que usan algo de la tecnología "Stealth"
Los puros "Stealth"
Mimetismo óptico: los "Stealth" diurnos
La financiación de lo ultra-secreto

Capítulo XV - UAVs, UCAVs y globos super-presurizados: las nuevas cosdas extrañas en el cielo
El extraordinario "Dark Star"
Increíbles artefactos para el Siglo 21, incluído un "Platillo Volante"
Atención a los experimentos de Argentina y Brasil
DARO y los TIERS I, II, II Plus y III
"Tacit Blue": banco de pruebas de lo "Stealth"
"Cypher": el platillo espía
Más países tienen UAVs
UCAVs: la guera aérea del futuro
Y globos orbitales
Los globos "fantasma"

Capítulo XVI - Más cosas extrañas en los cielos y aparatos increíbles
Nieve desde el Espacio
Sprites and jets (duendes y chorros)
Naves impulsadas por plasma, laser y antimateria
Un "Tigre" en el cielo
"Calabazas" sub-orbitales
X40-A Vehículo Espacial de Maniobras

Capítulo XVII - Microvolantes y nanotecnología: lo que está y lo que vendrá
La nanotecnología

Capítulo XVIII- La trastienda de la investigación
El misterio de "Pentacle"

Capítulo XIX - Actuales tendencias de la Ovnilogía en Estados Unidos
A nivel de los medios de comunicación
En el cine
Las organizaciones
Las ideas en boga
a) Las abducciones
b) Las conspiraciones
La iniciativa del Dr. Peter Sturrock

Capítulo XX - Los OVNIs como memes
Epílogo - Una penúltima palabra





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