LOS FANTASMAS DEL HOTEL EDEN

Fecha 25/10/2012 13:10:00 | Tema: Fenómenos Paranormales

Durante uno de los numerosos viajes que hacemos con mi esposa a la localidad de Capilla del Monte, ya sea para realizar investigaciones, o simplemente para visitar a numerosos amigos que tenemos allí, en la pintoresca y misteriosa base del Cerro Uritorco, al norte, en el llamado Valle de Punilla, en la Provincia de Córdoba, a casi 1.000 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, decidimos realizar la visita guiada al antiguo y aristocrático Hotel Edén, en la hermosa ciudad de La Falda, a apenas 35 km. de Capilla del Monte, sobre la misma Ruta Nacional 38.
Después de varios años de abandono y saqueo, la...................

Desde UNIFA
Eduardo Grosso




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Después de varios años de abandono y saqueo, la Municipalidad de La Falda ha tomado la propiedad para restaurarla y hacer de ella un polo turístico y de arte.
El hotel se emplaza en “el fondo” de la llamada Avenida Edén (precisamente), a unos tres kilómetros de la mencionada ruta.
Es prodigiosa la visión que se obtiene junto a la imponente puerta de hierro en la entrada de la finca, desde donde puede verse todo el esplendor de la magnífica estructura del llamado “El Titanic de la Sierra” (tal como lo bautizan los habitantes de esta localidad), debido a su magnificencia y el lujo que en época pasada lució este hotel.
Para el que quiera mayores datos sobre la historia del Hotel Edén, en Internet figuran numerosas web (algunas pertenecientes a la Municipalidad y la Secretaría de Turismo de La Falda), donde con todo lujo de detalles podemos enterarnos de los pormenores y los avatares de su época de esplendor.
A modo de pequeñísimo resumen, debemos decir que el primer dueño fue Roberto Bahlke, quien compró, a través de un crédito, 1200 hectáreas en la llamada Sierra del Cuadrado, en 1892, comenzando con la construcción del hotel. Se inaugura en 1899.
En el año 1904 fue vendido a María Krautner (austríaca) y explotado por ella hasta 1912. En ese año fue vendido a los Hermanos Eichhorn, que fueron sus dueños hasta 1945. Esta fue sin duda la época de mayor esplendor del hotel, cuando la aristocracia argentina y una gran parte de la europea, vacacionaban durante varios meses, disfrutando de las instalaciones (100 habitaciones y 38 baños) en los distintos pisos del hotel, con habitaciones separadas para la servidumbre de las familias patricias y para los hombres solteros (como dato curioso, las habitaciones de estos últimos estaban enfrente del de las doncellas de las grandes familias…..¡Sí, soy mal pensado!)
Por supuesto, además de las canchas de tenis, caballerizas, piletas de natación, cancha de golf de 18 hoyos y demás instalaciones para otros deportes, el hotel tenía su propio grupo electrógeno y hasta producía su propia comida, con huertas y frigoríficos en las proximidades del hotel.
Pero bueno, volviendo a la temática de Unifaweb, dentro de la visita guiada, además de visitar las distintas habitaciones, patios, salones de fiestas, el bar, la recepción, la fuente (de mármol de Carrara), la cava y demás instalaciones, hubo algo que nos llamó poderosamente la atención. En el exterior del edificio, a unos 30 metros se encuentra la sala de máquinas, donde estaban los antiguos grupos electrógenos que proveían de electricidad al hotel. Un lugar obscuro, lúgubre, con humedad, en un pequeño sótano, con poca iluminación, y cuando entramos con el grupo de turistas fue interesante ver como cambiaban las expresiones de sus rostros. Algunos de nosotros sacamos fotografías, no muchos, porque la mayoría permaneció poco en el lugar.
Cuando salimos al sol, y nos quedamos descansando en el lateral de la estructura principal del hotel, una señorita (turista como nosotros) expresó en voz alta y sonora: ¿Nadie sintió algo? Fue gracioso cuando un coro de señoritas comenzó a relatar que sí habían sentido algo…. Desde un escalofrío hasta una sensación de presencias. Por supuesto, ante la requisitoria (sobre todo de mi esposa Liliana), la esforzada guía de turismo tuvo que confesarnos la historia del fantasma del Hotel Edén.
Nos contaba esta simpática señorita cordobesa, que varios turistas, a lo largo de estos últimos años, relataron haber visto (en distintos horarios) paseando por el jardín del hotel, no muy lejos del sótano mencionado, a una figura de mujer, vestida de blanco, como flotando en el aire, desapareciendo a los pocos instantes. También se relata un llanto de niño, que suele escucharse al atardecer o en las primeras horas de la noche, sin que haya nadie en las inmediaciones.
¿Cuál es la historia de tales apariciones? Aparentemente se trataría de la impregnación del hijo de una empleada del hotel, que habría muerto a causa de una epidemia de fiebre amarilla después de una terrible agonía. Precisamente el lugar donde se escucha el llanto es el mencionado sótano.
Grande fue nuestra sorpresa cuando, revisando las fotos de nuestras vacaciones, descubrimos en aquella que tomamos en el susodicho sótano, casi en plena oscuridad, la figura (casi transparente) de un niño sentado en los escalones de la escalera que baja a la habitación (a la derecha de la foto). La queremos mostrar sin retoques ni modificaciones.
Un misterio más para este lugar que fue visitado por grandes figuras de Argentina y del exterior, incluido (aparentemente) Adolf Hitler. Pero ésta es otra historia.
Hasta la próxima.



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