LA TEORIA ALTERNATIVA SOBRE LA ANTIGUA PRESENCIA DE LOS FENICIOS EN BRASIL.

Fecha 16/10/2012 14:20:00 | Tema: Civilizaciones Antiguas

AUTOR :: YURI LEVERATTO.


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Seg√ļn la visi√≥n hist√≥rica ortodoxa, no hubo contacto entre el mundo medio-oriental y Am√©rica antes de la llegada del navegante genov√©s Crist√≥bal Col√≥n en 1492.

Sin embargo, hay muchas evidencias de que el mundo medio-oriental y también el céltico-megalítico tuvieron esporádicos contactos con Suramérica a partir de la época de los Sumerios.
La teor√≠a del pre-contacto de los sumerios se apoya tanto en elementos de semejanza ling√ľ√≠stica entre el antiguo idioma sumerio y la lengua aymara hablada todav√≠a hoy en Bolivia, como en dos hallazgos muy particulares en el lago Titicaca. Me refiero a la Fuente Magna y al Monolito de Pokotia, los cuales contienen inscripciones sumerias que fueron descifradas por el epigrafista Clyde Winters.

Enviado por Rosa Santizo Pareja para UNIFA.


La teor√≠a del descubrimiento casual est√° apoyada en el hecho de que los pueblos antiguos, en este caso los sumerios, eran buenos navegantes y pudieron haber circunnavegado √Āfrica en el mismo sentido de las agujas del reloj, o bien, partiendo del Mar Rojo y dirigi√©ndose inicialmente hacia el Cabo de Buena Esperanza. No obstante, apenas llegaron a las islas de Cabo Verde, los vientos contrarios, o bien los alisios, los habr√≠an impulsado hacia Brasil y de esta manera habr√≠an llegado por primera vez a la Amazon√≠a.

Seg√ļn esta teor√≠a, el segundo pueblo de navegantes que lleg√≥ casualmente a Brasil fueron los Fenicios, quienes sin embargo dejaron en el continente suramericano muchas m√°s evidencias arqueol√≥gicas y fonemas ling√ľ√≠sticos en las lenguas locales, como el Tup√≠ Guaran√≠.

Uno de los primeros sostenedores de la teor√≠a de la presencia antigua de los fenicios en Brasil fue el profesor de historia austr√≠aco Ludwig Schwennhagen (Siglo XX), quien en su libro ‚ÄúHistoria antigua del Brasil‚ÄĚ citaba los estudios de Hunfredo IV de Tor√≥n (siglo XII), que a su vez hab√≠a descrito los viajes del rey Hiram de Tiro (993 a.C.), y del rey Salom√≥n de Judea (960 a.C.), al estuario del R√≠o Amazonas.
Seg√ļn Schwennhagen, la lengua Tup√≠ Guaran√≠ tiene el mismo origen de las lenguas medio-orientales y, espec√≠ficamente, evidencia muchas semejanzas con la lengua sumeria.

En cuanto a las evidencias arqueológicas y documentales que probarían la llegada y la antigua presencia de Fenicios en Brasil, se debe ante todo mencionar la cuestión de la Piedra de Paraíba, que fue descubierta en 1872 en Pouso Alto (Paraíba).

La piedra que se parti√≥ en cuatro pedazos no se recuper√≥ nunca, pero la copia de las inscripciones que, seg√ļn quienes la descubrieron, ten√≠a grabadas, fue enviada al vizconde de Sapuachay, que era el presidente del Instituto Hist√≥rico de R√≠o de Janeiro.

En un principio la transcripci√≥n fue declarada falsa, pero luego, en 1960, el epigrafista Cyrus Gordon afirm√≥ que el texto fenicio que la Piedra de Para√≠ba reproduc√≠a no pod√≠a ser falso porque transmit√≠a conceptos gramaticales de la lengua fenicia que eran todav√≠a desconocidos en 1872, cuando el conocimiento del antiguo idioma medio-oriental era a√ļn muy limitado en el mundo. He aqu√≠ la traducci√≥n de la Piedra de Para√≠ba:

Somos Cananeos de Sid√≥n de la ciudad del rey mercante. Llegamos a esta isla lejana, una tierra monta√Īosa. Sacrificamos un joven a los dioses y diosas celestes, en el decimonoveno a√Īo de nuestro rey Hiram y nos embarcamos en Ezi√≥n-Geber en el Mar Rojo. Viajamos con diez naves por dos a√Īos alrededor de √Āfrica, luego fuimos separados por la mano de Baal y ya no estamos con nuestros compa√Īeros. As√≠ llegamos aqu√≠, doce hombres y tres mujeres, a la isla del hierro, en una nueva playa que yo, el almirante, gobierno. Pero seguramente los dioses y diosas nos favorecer√°n.

Seg√ļn Cyrus Gordon, el rey Hiram que se menciona ser√≠a Hiram III, lo que establecer√≠a que la fecha de la inscripci√≥n corresponde al 531 a.C. Adem√°s, cuando se refiere a la ‚Äúmano de Baal‚ÄĚ estar√≠a aludiendo al dios de las tempestades, lo que avalar√≠a la tesis de los vientos alisios que de las islas de Cabo Verde soplan constantemente hacia Brasil.

Hay otras fuentes documentales sobre la posible llegada de barcos fenicios a Brasil. Por ejemplo, las fuentes de Her√≥doto, que en sus Historias menciona una expedici√≥n fenicia contratada por el fara√≥n egipcio Necao II (610 a.C. ‚Äď 595 a.C), que parti√≥ del Mar Rojo y lleg√≥ al estrecho de Gibraltar tres a√Īos despu√©s. Adem√°s, hay que mencionar la expedici√≥n cartaginense del 425 a.C. dirigida por Hann√≥n, que ten√≠a que fundar colonias en el golfo de Guinea, durante la cual potencialmente tambi√©n los Cartaginenses (descendientes de los Fenicios) habr√≠an podido llegar a Brasil.

En lo que respecta a las evidencias documentales, se deben nombrar la Pedra da G√°vea y la Pedra do Ing√°.

La primera, ubicada en la Barra da Tijuca en el estado de R√≠o de Janeiro, contiene petroglifos que fueron parcialmente descifrados por el especialista Bernardo de Azevedo da Silva Ramos. (Inscri√ß√Ķes e Tradi√ß√Ķes da Am√©rica Pr√©-Hist√≥rica, 1932). Seg√ļn esta interpretaci√≥n, la inscripci√≥n podr√≠a ser transliterada de la siguiente manera:

LAABHTEJBARRIZDABNAISINEOFRUZT

Que traducido significaría:
Aquí Badezir, rey de Tiro, el hijo más viejo de Jetbaal.

Por tanto, la inscripción se remontaría al 840 a.C. aproximadamente, ya que Jetbaal reinó hasta el 847 a.C.

Si bien algunos hist√≥ricos ortodoxos consideran que la inscripci√≥n de la Pedra da G√°vea es falsa, hay que preguntarse c√≥mo fue posible, a principios del siglo XIX, cuando el petroglifo de la Pedra da G√°vea se dio a conocer p√ļblicamente, reproducir una inscripci√≥n fenicia, teniendo en cuenta que el conocimiento de este idioma era muy limitado en el mundo (lo misma situaci√≥n se dio con la Piedra de Para√≠ba).

La otra evidencia arqueológica de la posible antigua presencia de los fenicios (o quizás de los Hititas, como sostuvo el italo-brasilero Gabriel D’Annunzio Baraldi), en Brasil es el misterioso y complejo Petroglifo de Ingá que tuve la oportunidad de estudiar en un reciente viaje a Brasil.

Analizando la Pedra do Ing√° se pueden observar muchos signos que, seg√ļn Baraldi, fueron hechos utilizando moldes cuando todo el monolito era un enorme pedazo de lava fundida, luego de la erupci√≥n de un antiguo volc√°n.

Por ejemplo, se observa un signo muy parecido al qoph fenicio, o bien, un círculo con una línea vertical en el centro, que corresponde a la q latina.

La √ļltima evidencia, esta vez documental, sobre la posible presencia de pueblos medio-orientales (quiz√°s cartaginenses) al interior de Brasil es el famoso Documento 512, el cual hace poco traduje integralmente del portugu√©s antiguo.
Como puede verse, la posibilidad de que los fenicios hayan llegado en √©pocas antiguas a Brasil est√° apoyada en varias evidencias documentales, arqueol√≥gicas y ling√ľ√≠sticas. Falta verificar si realmente se establecieron en Suram√©rica y si pudieron explotar algunas minas de metales preciosos que fueron utilizadas por los Templarios en los siglos sucesivos, como lo sostienen algunos investigadores del Cono Sur.

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