LA AMAZONIA COLOMBIANA, NUEVA FRONTERA DE LA EXPLOTACI√ďN MINERA Y PETROLERA.

Fecha 22/7/2012 5:10:00 | Tema: OFFTOPIC

AUTOR :: YURI LEVERATTO

Colombia es un país muy desequilibrado en lo que concierne al desarrollo socioeconómico.
Históricamente, el país se ha concentrado en la creación de centros de poder socioeconómico alrededor de las ciudades andinas, como Bogotá y Medellín.

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Enviado por Rosa Santizo Pareja para UNIFA.


En el curso de dos siglos de vida republicana de la naci√≥n, las zonas perif√©ricas del pa√≠s, como la costa pac√≠fica y la inmensa √°rea de la cuenca del Orinoco y de la Amazon√≠a, fueron pr√°cticamente abandonadas a s√≠ mismas y, por desgracia, en los √ļltimos cincuenta a√Īos, varios grupos armados ilegales se instauraron all√≠ creando ‚Äúfeudos‚ÄĚ, cuyo objetivo principal ha sido la actividad de narcotr√°fico.

La zona de la cuenca de los ríos Meta y Guaviare (llamada Orinoquía) y la Amazonía colombiana, que unidas conforman el 60% del territorio colombiano (unos 720.000 kilómetros cuadrados), donde vive apenas el 4% de la población total del país, ha sido por largo tiempo dejada en condición de semi-abandono por parte del Estado.

En los √ļltimos diez a√Īos, las pol√≠ticas de pacificaci√≥n efectuadas en Colombia han dado considerables frutos, y estos inmensos territorios, hoy parcialmente libres de las precedentes amenazas de grupos violentos dedicados al narcotr√°fico, han comenzado a atraer a grandes grupos econ√≥micos nacionales y extranjeros, tanto para realizar megaproyectos agr√≠colas como para invertir en el sector petrolero y minero.

Seg√ļn la opini√≥n de varios expertos socioecon√≥micos colombianos, mientras que la Orinoqu√≠a (285.000 kil√≥metros cuadrados, 1.250.000 habitantes) deber√≠a ser utilizada para expandir la agricultura y transformar a Colombia en uno de los grandes productores mundiales de arroz, ma√≠z, aceite de palma, caucho, soya y ca√Īa de az√ļcar, la Amazon√≠a colombiana (483.000 kil√≥metros cuadrados, 900.000 habitantes) deber√≠a estar totalmente preservada, evitando por todos los medios destruir sus biomas.

En la Orinoquía, en efecto, se están llevando a cabo grandes proyectos para ampliar la zona agrícola. Tales inversiones las realizan principalmente grupos económicos colombianos que ya operan en el sector agrícola. Falta ver si, con la entrada del TLC (Tratado de Libre Comercio) con los EEUU (mayo 2012), resultará ventajoso producir arroz y maíz en Colombia, cuando contemporáneamente enormes cantidades de estos cereales llegarán del país norteamericano a precios muy competitivos.

En la Orinoqu√≠a, en todo caso, est√°n tomando fuerza grandes proyectos infraestructurales, como por ejemplo la carretera Puerto-Gait√°n ‚Äď Puerto Carre√Īo (700 km), la cual, una vez terminada, conectar√° enormes territorios, hasta hoy pr√°cticamente abandonados, con el centro del pa√≠s.
Respecto a la Amazonía colombiana, en cambio, la idea inicial, que apoyaba el proteccionismo ambiental, fue pisoteada por la realidad de los hechos.

Las √°reas que el Estado ha dado en concesi√≥n para la explotaci√≥n minera, por ejemplo, mientras que de 1998 al 2005 llegaban en promedio a 209 hect√°reas al a√Īo, del 2006 al 2012 subieron en promedio a 16.000 hect√°reas al a√Īo.
Solamente en el 2012 se dieron en concesi√≥n (para ‚Äúexploraci√≥n‚ÄĚ) 48.000 hect√°reas de tierras amaz√≥nicas.

Estos datos no tienen en cuenta la explotación minera ilegal que a menudo provoca una fuerte contaminación de los ríos y de los lagos a causa de la utilización del mercurio.

Algunas reservas forestales recientemente creadas, como la del Yagoyé Apaporis, están de nuevo en peligro. Aunque en el 2009 esta área del Vaupés había sido declarada Parque Nacional, hoy una multinacional canadiense (Cosigo Frontier) está pidiendo el permiso de extraer oro de la zona, poniendo en duda la constitucionalidad de la reserva forestal.

También la explotación petrolera está aumentando a ritmos alarmantes, principalmente en la región de la Orinoquía (Meta, Casanare, Arauca), pero también en la Amazonía colombiana (departamentos de Caquetá y Putumayo).

Como recalcaron justamente algunos analistas colombianos y extranjeros, por cada barril de petróleo extraído se sustraen de las reservas hídricas subterráneas el equivalente a tres barriles de agua. Si no se implementan adecuados programas de reforestación en las áreas deforestadas, en poco tiempo podrían secarse las fuentes subterráneas y los torrentes superficiales.

Es opinión difundida que este tipo de explotación de los suelos debería ser contingentada y controlada. Las empresas que operan en el territorio amazónico deberían destinar la mitad de sus ganancias a programas de instrucción y de desarrollo eco-sostenible en el área de la agricultura biológica y de la reforestación.
El debate sobre la Amazonía colombiana se está haciendo cada día más actual en Colombia.

En mi opini√≥n, un bioma tan delicado e importante para el mantenimiento del ecosistema amaz√≥nico en su complejo deber√≠a ser preservado en su globalidad. Las √ļnicas actividades permitidas deber√≠an ser: la incentivaci√≥n de la agricultura biol√≥gica y de la reforestaci√≥n, la implementaci√≥n de pueblos ecol√≥gicos con impacto cero en el ambiente, con generaci√≥n de energ√≠a creada por implantes fotovoltaicos y microcentrales h√≠drica, y el sostenimiento de las producciones locales.

FUENTE :: http://www.yurileveratto.com/articolo.php?Id=290.



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