EL MISTERIO DEL MAPA DE JUAN DE LA COSA (+VIDEO)

Fecha 6/7/2012 7:10:00 | Tema: Enigmas y Misterios

AUTOR :: YURI LEVERATTO.

El cantábrico Juan de la Cosa había participado en el primer viaje de Cristóbal Colón en calidad de piloto. Era el propietario de la nave Santa María, que naufragó frente a las costas de Haití.
A continuación viajó junto a Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493-1496) al mando de la nave Santa Clara.

Imagen Original


Enviado por Rosa Santizo Pareja para UNIFA.


Durante este viaje exploró, junto al almirante genovés, la costa meridional de la isla de Cuba, llegando a casi 100 kilómetros de su extremidad occidental.

Se narra que Colón, seguro de haber llegado a Asia, hizo jurar a los miembros de la expedición que Cuba no era más que una parte del Catay.
Sin embargo, la flotilla liderada por Colón no circunnavegó Cuba y, por tanto, permaneció la duda de si estaba conectada al continente.

Despu√©s de regresar a Espa√Īa, Juan de la Cosa se dedic√≥ a buscar otros alistamientos con el fin de poder regresar a explorar las islas descubiertas por Col√≥n.

No parece que haya participado en el tercer viaje de Colón (1498-1500), en el cual el almirante identificó la tierra firme suramericana (desembocadura del Río Orinoco) y luego fue encarcelado en Santo Domingo.

En cambio, es cierto que Juan de la Cosa tom√≥ parte en la expedici√≥n de 1499 dirigida por Alonso de Ojeda, en la que particip√≥ el florentino Am√©rico Vespucio. En esta √ļltima expedici√≥n Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa exploraron el litoral suramericano de la Guyana hasta al lago de Maracaibo para luego regresar a Santo Domingo y a Espa√Īa en junio de 1500.
Apenas lleg√≥ a Espa√Īa, Juan de la Cosa elabor√≥ para los soberanos un mapa in√©dito en pergamino que representaba un mapamundi. El mapa en cuesti√≥n, que se conserva actualmente en el Museo Naval de Madrid y cuyas dimensiones son de 183x93 cent√≠metros, es el primero en el que aparece el continente americano, con una abundancia de detalles sorprendentes.

En efecto, se representa la costa de Suram√©rica, parcialmente explorada tanto por Col√≥n en su tercer viaje, como tambi√©n por el mismo Juan de la Cosa en el viaje de 1499, e incre√≠blemente, tambi√©n las costas de Centro y Norteam√©rica, que oficialmente no hab√≠an sido a√ļn exploradas por los europeos.

No obstante, el detalle m√°s maravilloso es la isla de Cuba, que figura separada del continente, como es en realidad. Empero, en 1500 ninguna expedici√≥n europea hab√≠a circunnavegado Cuba y, por consiguiente, ¬Ņc√≥mo pod√≠a Juan de la Cosa estar seguro de su insularidad?
Cabe la posibilidad de que Juan de la Cosa haya participado en un viaje secreto, junto a Américo Vespucio, en 1497.

Cuando Colón regresó de su segundo viaje, los reyes de Castilla comenzaron a darse cuenta de que las nuevas islas descubiertas se extendían en una enorme porción de océano. Se convencieron, por lo tanto, de que si querían expandir sus dominios e impedir que las flotas portuguesas incursionaran en las zonas de su influencia, tendrían que darle a otros exploradores la posibilidad de viajar hacia las nuevas tierras descubiertas, ya fuera para adquirir nueva información para una posible ruta hacia Catay y Cipango o para buscar más oro y otras posibles riquezas.

Fue probablemente el rey Fernando II de Aragón en persona quien quiso organizar un viaje con el fin de verificar la existencia real de tierra firme, sentarla en un mapa y obtener así informaciones valiosas que sirvieran para futuras empresas.
Algunas evidencias sugieren que Américo Vespucio tomó parte en esta expedición y que viajó por primera vez más allá del Atlántico en mayo de 1497.



Una serie de elementos hacen creer que Américo Vespucio participó en la empresa que tuvo inicio en mayo de 1497. La prueba de la veracidad de esta hipótesis se extrae de la Carta de Américo Vespucio sobre islas recientemente halladas en cuatro de sus viajes. En esta carta, dirigida a Piero Soderini en 1504, Vespucio describe la primera salida del Puerto de Cádiz el 20 de mayo de 1497:

En el a√Īo del Se√Īor 1497, el d√≠a 20 de mayo, partimos del Puerto de C√°diz. La primera tierra que tocamos fueron las islas llamadas antiguamente Afortunadas, actualmente Gran Canarias. En esas islas permanecimos durante ocho d√≠as y nos aprovisionamos de le√Īa, agua y v√≠veres. Luego comenzamos a viajar hacia occidente, en un viaje tan pleno, que en veintisiete d√≠as llegamos a una tierra que cre√≠amos fuera continente, distante m√°s o menos mil leguas de las islas Canarias. Lo que en realidad era cierto es que est√°bamos a setenta y cinco grados al occidente de las Gran Canarias y que el pueblo septentrional se elevaba a diecis√©is grados sobre el horizonte de aquellas tierras.

Pudieron haber guiado esta expedici√≥n Vicente Y√°√Īez Pinz√≥n o el intr√©pido sevillano Juan D√≠az de Sol√≠s.

Vespucio, en todo caso, anota en su carta el haber tocado tierra, a dieciséis grados sobre el ecuador y setenta y cinco grados al oeste de las Canarias.

El lugar de desembarque de su primer viaje ha sido motivo de debate en el curso de los √ļltimos a√Īos. Algunos sostienen que en el misterioso viaje Vespucio toc√≥ tierra en Honduras; otros, en cambio, despu√©s de haber profundizado m√°s en La Carta, sostienen que desembarc√≥ en la pen√≠nsula de la Guajira, en el actual territorio colombiano. Del lugar adonde llegaron el 24 de junio de 1497, situado a setenta y cinco grados a occidente de las Canarias y a diez grados sobre el ecuador, la expedici√≥n debi√≥ dirigirse hacia el norte hasta alcanzar el Cabo de la Vela. Y aqu√≠ Vespucio narra con lujo de detalles los usos y costumbres de los ind√≠genas locales, como el uso de las hamacas, hasta el momento desconocido por los europeos. Dichas relaciones nos llevan a pensar en los ind√≠genas de etnia Way√ļu (idioma arawak). He aqu√≠ un pasaje de la relaci√≥n de Am√©rico Vespucio:

Y siguiendo desde ahí, siempre por la costa, con varias y diversas rutas de navegación, y tratando en todo este tiempo con muchos y diferentes pueblos de aquellas tierras, después de algunos días llegamos a un cierto puerto en el cual Dios quiso librarnos de grandes peligros. Entramos a una bahía y descubrimos una aldea que parecía una ciudad, puesta sobre las aguas como Venecia, en la cual había veinte casas grandes, no muy distantes entre ellas, construidas y apoyadas sobre palos gruesos. Frente a la entrada de estas casas había puentes levadizos, a través de los cuales se pasaba de una a otra, como si todas estuvieran unidas.

El inmenso territorio que estaba en el interno de esta laguna se denomin√≥ ‚ÄúVenecia‚ÄĚ, nombre que despu√©s se transform√≥ en ‚ÄúVenezuela‚ÄĚ.
Luego, seg√ļn relata la historia del florentino, la flota naveg√≥ hacia el este, lleg√≥ en agosto de 1498 a Coquibacoa y al golfo de Paria.

Vespucio contin√ļa la historia, contando c√≥mo los barcos se dirigieron nuevamente hacia el mar abierto, pasando por numerosas islas de las Antillas, y describe una isla llamada Iti la cual no corresponde en lo absoluto a Hait√≠.

Sobre el itinerario que se siguió para el viaje de regreso hay numerosas interpretaciones.
Es probable que los navegantes costearan las tierras de Centroamérica y entraran al Mar Océano pasando entre la isla de Cuba y la península de la Florida.

En el mapa est√°n trazadas las costas centroamericanas con gran precisi√≥n, la isla de Cuba est√° dise√Īada como es en la realidad, es decir, despegada del continente; pues hasta ese momento hab√≠a sido considerada como parte del Catay y, por lo tanto, unida al supuesto continente asi√°tico.

Dado que en el viaje siguiente de 1499 no hay se√Īales de una ruta entre Cuba y Florida, como tampoco las hay en los tres primeros viajes de Col√≥n, es factible que alguien hubiera tomado esta ruta precedentemente, justo en el viaje de 1497.

No sabemos si Juan de la Cosa participó en la expedición, en este caso tuvo contacto con Vespucio al regresar a Sevilla.

Probablemente Juan de la Cosa participó en la expedición de 1497, hizo los mapas de las costas centroamericanas, identificó a Cuba, a la que ya había conocido viajando en las dos primeras expediciones de Colón, navegó entre ésta y la Florida, percatándose de que se trataba de un territorio insular, y la representó exactamente como correspondía a la realidad: una isla.

Otro detalle que hace pensar en la veracidad del viaje es Iti, una isla peque√Īa que aparece en el mapamundi de Juan de la Cosa, y que quiz√° es una de las Bahamas actuales, y tambi√©n esta particularidad hace creer que haya participado en el viaje.

Si ulteriores estudios documentales comprueban la veracidad de esta expedición, se podrá arrojar más luz sobre un período poco conocido de los grandes descubrimientos geográficos, pero muy importante para definir la futura disposición geopolítica del Nuevo Mundo.

Bibliografía:

Gabriel Camargo P√©rez: 1497 Primer arribo espa√Īol a tierra firme.


FUENTE :: http://www.yurileveratto.com/articolo.php?Id=286.



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