Walt Disney contra los marcianos

Fecha 25/4/2012 17:06:10 | Tema: Sucedio en la historia OVNI

Seguro que, all√≠ en su frigor√≠fico, el viejo Walt sonr√≠e de satisfacci√≥n al celebrar el triunfal 20 aniversario de Eurodisney. Sin embargo, por lo que nunca podr√° brindar es por el primer documental sobre el contacto entre seres humanos y extraterrestres. La historia, casi olvidada, vuelve a ser noticia gracias a la publicaci√≥n del n√ļmero 11 de Walt's people, una colecci√≥n dedicada √≠ntegramente al universo del m√≠tico productor. All√≠ se incluye una entrevista que el mago de la animaci√≥n Ward Kimball concedi√≥ en 1988 sobre un documental que nunca se hizo (Los ovnis son reales), pero hay que remontarse a los a√Īos 50 para entender toda la historia.

informa e investiga desde UNIFA
Adolfo Gandin Ocampo

Imagen Original
En 1955, a m√°s de 40 millones de norteamericanos les hizo el culo ventosa en el sof√° al asistir a la emisi√≥n del documental El Hombre en el Espacio. A√ļn faltaban dos a√Īos para que el Sputnik hiciera su hist√≥rica primera √≥rbita, as√≠ que es comprensible el asombro que debieron producir las im√°genes de naves espaciales. Fue el primero de tres programas que, a√ļn hoy, est√°n considerados la semilla que hizo crecer en EEUU el entusiasmo por la carrera espacial. Dato curioso es que uno de los asesores fue el ex nazi Wernher von Braun, que pas√≥ de dise√Īar V2 para arrasar Londres a dedicarse en cuerpo y alma a poner un hombre en la Luna. Creo que lo llaman la cultura del esfuerzo.

El presentador del documental era Ward Kimball, uno de los grandes animadores de la factor√≠a Disney (Dumbo, La Cenicienta, Pinocho, Blancanieves...). Era, adem√°s de un enamorado de la carrera espacial, un entusiasta del fen√≥meno ovni que, en aquellos tiempos, apenas cumpl√≠a ocho a√Īos de existencia (si tomamos el caso Arnold como el origen de la ufolog√≠a moderna).

Y aqu√≠ empieza el misterio. Seg√ļn explic√≥ el dibujante en una conferencia para la organizaci√≥n Mufon (1979, California) -y que repite en la citada entrevista-, tras la emisi√≥n de los documentales se le acercaron dos capos de Douglas Aircraft y George Hoover, jefe de la Oficia de Investigaci√≥n Naval. Le dijeron que ten√≠an pruebas de sobra de que los platillos volantes era naves de otro planeta. La oferta, que lleg√≥ a Walt Disney y fue aceptada, era que se har√≠a un cuarto documental, titulado Los ovnis son aut√©nticos, y que los diez √ļltimos minutos ser√≠an grabaciones reales de contactos con los marcianos.

La sorpresa lleg√≥ cuando Killman y su guionista (Bill Bosch√©) se entrevistaron con el coronel Miranda, de la base de Wright-Patterson (centro de la investigaci√≥n ovni del ej√©rcito) y les dijo que aunque hab√≠a metraje para parar un tren, no podr√≠a darles ni un fotograma hasta que fueran analizados y desclasificados. Y as√≠ fue c√≥mo, pese a que el dise√Īo de producci√≥n estaba muy avanzado, del documental no se supo m√°s.

Fotogramas de "Marte y más allá", tercer capítulo de la serie de documentales "El hombre y el espacio"
Admitiendo que Kimball no mintiera (y no parece que lo hiciera), la historia es algo m√°s extra√Īa de lo que parece. Aunque la fuerza a√©rea investigaba p√ļblicamente el fen√≥meno y con cierto rigor (es el proyecto Libro Azul), la CIA llevaba a cabo sus propias investigaciones, de manera paralela y en secreto, en la llamada Comisi√≥n Robertson. Temerosos de que la URSS pudiera utilizar los ovnis como arma de guerra psicol√≥gica (por ejemplo, sembrando el p√°nico como hizo Orson Welles con su versi√≥n de La Guerra de los Mundos), el punto 19 de las conclusiones de la Comisi√≥n propon√≠a una campa√Īa educativa para zanjar de una vez por todas la pol√©mica. Esta se llevar√≠a a cabo "por medios de comunicaci√≥n, pel√≠culas y art√≠culos en revistas populares". ¬ŅLa CIA y la Marina haci√©ndose la p√ļa mutuamente? Parece que s√≠.

Por lo visto, a lo largo de la historia de la ufolog√≠a, el gobierno (o sus agencias) mostraron intereses distintos a la hora de enfocar el fen√≥meno ovni, de ah√≠ que mientras unas quisieron desenmascarar el fen√≥meno, otras hicieron lo posible por mantenerlo vivo. Por ejemplo, fue muy √ļtil a la hora de ocultar la existencia de prototipos secretos (como el U2, el Oxcart o el Stealth). Al dejar circular rumores de que eran naves marcianas, resultaba m√°s f√°cil esconder su existencia.

De hecho, quiz√°s fue la primera vez pero no la √ļltima que el gobierno americano utilizaba a los medios para hacer circular el bulo de que exist√≠a material comprometido que zanjar√≠a el debate... a favor de los uf√≥logos. A principios de los 70, Robert Coleman (ex portavoz del 'Libro Azul') y el teniente coronel George Weinbrenner (del Air Technical Intelligence Center) ofrecieron a los productores Allan Sandler y Robert Emenegger 245 metros de pel√≠cula sobre un aterrizaje ovni. Al final, la oferta no se materializ√≥. En 1983, cuando trabajaba para la HBO, la productora Linda Moulton recibi√≥ una oferta similar.

En esas reuniones se sentó la bases de que el gobierno había recuperado varios cuerpos de marcianos en un accidente, el embrión del famoso caso Roswell (probablemente el mayor y más exitoso ejercicio de manipulación de la historia de la ufología).

La idea de que los servicios secretos jugaban a varias barajas en el caso de los ovnis (por un lado desmitific√°ndolos y por otro, echando gasolina al fuego) no es nueva. El pionero Leon Davidson fue uno de los primeros en denunciarlo a principios de los a√Īos 60, aunque su teor√≠a no gust√≥ a nadie por rebuscada. Probablemente ten√≠a m√°s raz√≥n de lo que entonces se admiti√≥.

¬ŅY que pas√≥ con el documental? Pues en 1995, la Disney lanz√≥ Alien Encounters from New Tomorrowland, con el que intentaba quitarse la espina. Aunque cont√≥ con la presencia invitada de Robert Urich (un personaje con un curr√≠culo intachable ya que hab√≠a sido Lucas en Los hombres de Harrelson) fue un bluff y apenas se emiti√≥ en algunos estados y luego se olvid√≥. Es m√°s malo que la quina, pero el fracaso permiti√≥ seguir alimentando la leyenda de que 'alguien en la sombra' se encarg√≥ de silenciarlo. El que no se consuela es porque no quiere.

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/d ... contra-los-marcianos.html



Documento disponible en UNIFA web
http://www.unifaweb.com.ar

La direccion de este documento es:
http://www.unifaweb.com.ar/modules/news/article.php?storyid=2227