El terror que acecha en la Ant√°rtida

Fecha 12/4/2012 11:49:54 | Tema: SABIAS QUE?

GUILLERMO ZAPIOLA

Es gracioso constatar cu√°nta gente est√° diciendo en Internet que se trata de "una remake de la obra maestra de John Carpenter de 1982", omitiendo que "El enigma de otro mundo" de Carpenter era ya una "remake".

De hecho, lo que ahora llega como La cosa de otro mundo es la tercera versión, cada vez más alejada de la historia original, del cuento Who Goes There? de John W. Campbell Jr., el legendario editor de revistas de ciencia ficción.

La historia se publicó por primera vez en 1938, y sirvió de base a un primer.............

Informa desde UNIFA
Adolfo Gandin Ocampo


Imagen Original
Imagen Original
El enigma de otro mundo (1951) nominalmente dirigido por Christian Nyby, aunque el nombre que hay que retener de ese film es sobre todo el de su productor y "supervisor de dirección", el maestro Howard Hawks.

GUERRA FR√ćA. Realizado en pleno auge de la guerra fr√≠a y la paranoia ovni, la pel√≠cula de Nyby/Hawks manejaba la idea una expedici√≥n √°rtica que descubr√≠a una nave extraterrestre hundida en el hielo, y rescataba con vida a uno de sus tripulantes, para el caso una suerte de vegetal humanoide (James Arness, futuro comisario Matt Dillon en la teleserie La ley del rev√≥lver, enfundado en un traje estrafalario). Signo de los tiempos, se planteaba de inmediato un entredicho entre los cient√≠ficos incorporados a la expedici√≥n, partidarios de intentar un di√°logo con el alien√≠gena, y los militares que aconsejaban tirar primero y preguntar despu√©s. El desenlace daba la raz√≥n a los segundos: el √ļnico extraterrestre bueno es el extraterrestre muerto. Un periodista radial transmit√≠a la noticia: los hombres de la Tierra hab√≠an triunfado en su primera batalla contras los invasores de otro mundo, pero no ser√≠a la √ļltima. Y el film concluia con una advertencia: "¬°Vigilen los cielos, vigilen los cielos!".

Hab√≠a otra forma de entender ese film original, y es ubicarla en la trayectoria de su "supervisor" Howard Hawks. Es muy hawksiano el tema del equipo que tiene sus diferencias (Solo los √°ngeles tienen alas, R√≠o Bravo, Hatari!, Rojo 7.000, peligro) pero que debe postergarlas para unirse en un esfuerzo com√ļn. Forzando un poco las cosas, podr√≠a asegurarse incluso que El enigma de otro mundo (1951) es un anticipo de R√≠o Bravo, con la base √°rtica en lugar de la comisar√≠a asediada, y el monstruo extraterrestre en lugar de los pistoleros contratados por el terrateniente que intenta poner en libertad a su hermano, arrestado por el "sheriff" John Wayne.

No es por cierto casual que el enigma de otro mundo fuera rehecha tres décadas después por John Carpenter, el más "hawksiano" de los cineastas de la siguiente generación.

REMAKE. En realidad, John Carpenter ya había hecho una "remake" disfrazada de Río Bravo en un contexto de cine policial en Asalto al Precinto 13 (1976), donde un grupo desparejo debía defender la comisaría del título contra el ataque de una pandilla particularmente violenta. Y el tema del grupo asediado ha reaparecido con cierta frecuencia en su obra, sea el clave de film de horror (Príncipe de las tinieblas) o ciencia ficción (Fantasmas de Marte). De modo que no sorprende demasiado que Carpenter se haya sentido atraído por El enigma de otro mundo.

Solo que los a√Īos ochenta no eran los cincuenta. El costado "guerra fr√≠a" estaba quedando atr√°s, y al film no le importaba demasiado. Por otra parte, el progreso en los efectos especiales proporcionaba otras posibilidades, y la pel√≠cula decidi√≥ explotarlas.

Cambiaron, por lo tanto, el c√≠rculo polar y el monstruo. La acci√≥n no transcurre en el √Ārtico sino en la Ant√°rtida, y el monstruo no es una zanahoria humanoide sino una entidad mucha m√°s inquietante, capaz de adquirir cualquier forma... incluyendo la de los seres humanos que lo est√°n investigando. Curiosamente, para un film carpenter/hawksiano (entre otras cosas est√° en √©l Kurt Rus- sell, muy conscientemente el John Wayne de Carpenter), la versi√≥n de 1982 enfatiza menos las relaciones del grupo y acent√ļa el car√°cter paranoico, algo inevitable cuando constantemente hay que estar desconfiando de quien est√° al lago de uno, y que puede no ser quien parece ser.

¬ŅPRECUELA? Y as√≠ llegamos a la tercera versi√≥n. Los responsables de lo que ahora se llama (m√°s cerca del original) La cosa de otro mundo han explicado que su intenci√≥n fue hacer una "precuela" del film de Carpenter (nadie parece acordarse de Campbell o de Nyby/Hawks), y que la acci√≥n de la nueva pel√≠cula prepara en realidad el campo para la del famoso film de 1982.

En realidad, y seg√ļn lo que han se√Īalado varios que han visto el film, la acci√≥n de esta Cosa de otro mundo sigue bastante de cerca, incluyendo la l√≠nea general de la an√©cdota y el armado de algunas secuencias espec√≠ficas. Esta vez la historia se dispara con el hallazgo, por parte de una expedici√≥n noruega, de la astronave de marras, y el descubrimiento de su ocupante. La correcci√≥n pol√≠tica exige que haya un personaje activo a cargo de una mujer, para el caso una paleont√≥loga interpretada por Mary Elizabeth Winstead, a quien las circunstancias fuerzan a convertirse en el equivalente de la teniente Ripley de Sigourney Weaver (de la serie Alien) en los √ļltimos tramos del relato. Act√ļan tambi√©n Joel Edgerton, Ulrich Thomsen y otros, dirigidos por Matthijs van Heijningen Jr.

Imagen Original

Miedos reales que saltan a otros planetas

No es posible desligar una obra de creaci√≥n de su contexto. La ciencia ficci√≥n norteamericana de fines de los a√Īos cuarenta expres√≥ simb√≥licamente algunos de los temores que impregnaban el inconsciente colectivo de la √©poca: el comunismo (disimulado en extraterrestres invasores), los peligros de la ciencia que hab√≠an quedado claros en Hiroshima y Nagasaki y generaron toda clase de monstruos en la pantalla.

Algunos de esos sobresaltos corren por detrás de varios de los clásicos de entonces. En El día que paralizaron la Tierra, el extraterrestre Klaatu venía a nuestro planeta para advertirnos que, si queríamos, podíamos volarnos entre nosotros, pero que si exportábamos nuestros conflictos y nuestra capacidad destructiva a la Gala- xia, ellos nos volaban a nosotros.

En El enigma de otro mundo de 1951 la postura belicosa y la advertencia de que había que estar preparados para la guerra era más directa (aquello de "¡Vigilen los cielos!").

El énfasis xenófobo se ha atenuado en la ciencia ficción más reciente, aunque nadie desearía encontrarse con un Alien. Hay que recordar empero que en el film de Ridley Scott y sus secuelas hay un segundo villano: la gran corporación.

El gran editor de la época clásica de la fantasía y la ciencia ficción

El estreno de La cosa de otro mundo puede ser un pretexto tan bueno como cualquier otro para evocar a John Wood Cambell Jr. (1910-1971).

Aunque Campbell escribi√≥ personalmente historias de ciencia ficci√≥n (curiosamente, Who Goes There?, la base de La cosa de otro mundo, es la √ļnica que se llev√≥ al cine), ocupa un lugar imprescindible en la historia del g√©nero, sobre todo, como editor. Campbell estuvo detr√°s de "la" revista del g√©nero en su √©poca cl√°sica (Astounding Science Fiction) y por lo menos de otra publicaci√≥n, Analog Sciencie Fiction and Fact. Sin √©l hubieran sido menos conocidos Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein, Alfred E. Van Vogt, Ben Bova, Theodore Sturgeon y unos cuantos m√°s. Nadie ha hecho m√°s por la difusi√≥n de la ciencia ficci√≥n (acaso el pionero Hugo Gernsback) que John Cambell.

El País Digital



Documento disponible en UNIFA web
http://www.unifaweb.com.ar

La direccion de este documento es:
http://www.unifaweb.com.ar/modules/news/article.php?storyid=2193