SIETE SIGLOS DE FASCINACI脫N TEMPLARIA.

Fecha 9/4/2012 14:22:57 | Tema: Noticias de ultima hora

MAR脥A DURO / MADRID

Las leyendas han mantenido vivo el nombre de la Orden del Temple, que conmemora el 700 aniversario de su disoluci贸n

Enviado por Rosa Santizo Pareja para UNIFA.

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Templario durante la toma de una ciudad en las Cruzadas. / Archivo


No eran caballeros de reluciente armadura, sino de manto blanco y cruz roja en el pecho. Los templarios cabalgaron durante casi dos siglos (1119-1312) por Tierra Santa como los principales defensores de la cristiandad. Pero de nada les vali贸 su fiel servicio a la fe cuando el rey de Francia, Felipe IV el Hermoso, determin贸 su aniquilaci贸n. Celoso de su poder铆o econ贸mico y pol铆tico, orquest贸 la disoluci贸n de la Orden del Temple con la mayor redada policial jam谩s conocida en el mundo.

Este a帽o se conmemora el 700 aniversario del exterminio de la m谩s importante fuerza econ贸mica, militar y pol铆tica de la Europa medieval, dando lugar a una de las leyendas m谩s fascinantes de nuestra 茅poca. As铆, el 22 de marzo de 1312 el papa Clemente V disolv铆a la Orden del Temple mediante la bula 'Vox in excelso', poniendo fin a un proceso de cinco a帽os en los que los caballeros fueron despose铆dos de sus bienes, humillados, torturados y finalmente ajusticiados.

"No a nosotros, Se帽or, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria", rezaba el lema de los templarios, aunque sus actuaciones les granjearon algo m谩s que el reconocimiento del pueblo a su Dios. Era tal la pasi贸n que despertaron en la cristiandad que no hubo monarca o noble que no les donaran alg煤n dinero o propiedad. De esta forma el Temple amas贸 un capital de extraordinario valor que suscit贸 la envidia de muchos. "El gran problema es que desde la p茅rdida de las 煤ltimas posesiones en Tierra Santa (1291), los templarios fueron criticados por haber acumulado riquezas en Occidente", explica Enrique Rodr铆guez-Picavea, profesor de Historia Medieval de la Universidad Aut贸noma de Madrid.

Los m贸viles de Felipe IV

Con la perdida de las 煤ltimas posesiones cristianas, la Orden ya no ten铆a raz贸n de ser y comenzaron a verterse las primeras acusaciones contra sus miembros. Este clima de animadversi贸n permiti贸 a Felipe IV instigar junto a su canciller Guillermo de Nogaret una persecuci贸n envuelta en acusaciones de herej铆a, sodom铆a y desobediencia a la curia romana, que culmin贸 el 13 de octubre de 1307 con la detenci贸n de 20.000 templarios, entre ellos el gran Maestre Jacques de Molay, as铆 como la confiscaci贸n de todos sus bienes.

Felipe IV hab铆a jugado bien sus cartas, pues acabar con la Orden significaba apodarse de sus riquezas y liquidar as铆 las deudas que hab铆a contra铆do con ella la corona de Francia. Rodr铆guez-Picavea apunta que el m贸vil del rey "no fue puramente econ贸mico, aunque naturalmente tuvo su importancia. Varios historiadores, particularmente los anglosajones, sostienen que Felipe IV se crey贸 realmente las acusaciones contra los templarios".

No contento con el 茅xito del operativo en territorio franc茅s, el rey Felipe IV despleg贸 una gran ofensiva diplom谩tica para convencer a sus hom贸logos europeos de que actuasen de forma similar en sus dominios. Sin embargo, el resto de reinos cristianos, que "no ten铆an nada en contra de los templarios", se帽ala Rodr铆guez-Picavea, retrasaron las detenciones pero se vieron obligados a acatar la orden del papa Clemente V ('Pastoralis preeminentiae', 22 de noviembre de 1307).

A pesar de las reticencias mostradas por la actuaci贸n unilateral de Francia, el papa Clemente V termin贸 por plegarse a los intereses galos organizando por toda la cristiandad comisiones inquisitoriales contra los templarios. En los a帽os posteriores se sucedieron los interrogatorios, las 'confesiones' bajo tortura y las retractaciones que ser铆an tomadas en cuenta durante el juicio celebrado en el Concilio de Vienne, que abri贸 sus puertas el 16 de octubre de 1311 y finaliz贸 en mayo del siguiente a帽o. All铆, el papa oficializ贸 la desaparici贸n -aunque no su condena- de la Orden del Temple y otorg贸 sus posesiones a los Hospitalarios de San Juan de Jerusal茅n, quienes a su vez entregaron a Felipe IV una parte del bot铆n.

A los m谩ximos dirigentes del Temple se les reserv贸 un juicio m谩s severo: el 18 de marzo de 1314 fueron ejecutados en la hoguera. "Dios conoce que se nos ha tra铆do al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardar谩 en venir una inmensa calamidad para aquellos que nos han condenado sin respetar la aut茅ntica justicia. Dios se encargar谩 de tomar represalias por nuestra muerte. Yo perecer茅 con esta seguridad", exclam贸 el 煤ltimo gran Maestre Jacques de Molay entre llamas. Casualidad o no, ese mismo a帽o fallec铆an Felipe IV el Hermoso, el papa Clemente V y Guillermo de Nogaret.

Su fundaci贸n, su existencia y, sobre todo, su inesperada erradicaci贸n dieron lugar a especulaciones y leyendas que han mantenido vivo el nombre de los caballeros templarios hasta nuestros d铆as. Eso s铆, "todo lo relativo a los templarios despu茅s de su desaparici贸n carece por completo de fundamento hist贸rico riguroso", subraya Rodr铆guez-Picavea.

FUENTE :: http://www.abc.es/20120408/cultura/rc ... mplaria-201204080005.html.


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