Encuentro del tercer tipo en Andalucia/ Espa√Īa

Fecha 22/9/2011 16:00:00 | Tema: Adolfo Gandin Ocampo

Juan Rodr√≠guez Dom√≠nguez, conocido como Juan ‚ÄúEl Palmare√Īa‚ÄĚ, jam√°s podr√≠a olvidar lo que el atardecer aznalcollense le ten√≠a preparado‚Ķ Era el 12 de Septiembre de 1971, ca√≠a la tarde, deb√≠an de ser en torno a las 19:00 h. y Juan estaba..........................

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Adolfo Gandin Ocampo

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Juan Rodr√≠guez Dom√≠nguez, conocido como Juan ‚ÄúEl Palmare√Īa‚ÄĚ, jam√°s podr√≠a olvidar lo que el atardecer aznalcollense le ten√≠a preparado‚Ķ Era el 12 de Septiembre de 1971, ca√≠a la tarde, deb√≠an de ser en torno a las 19:00 h. y Juan estaba haciendo funciones de guardi√°n en la finca ‚ÄúEl Lunarejo‚ÄĚ, en un melonar, cuando de pronto se vio sobresaltado por el crepitar del aterrizaje de una gran nave en medio del paraje donde √©l se encontraba. Juan apunt√≥ con su escopeta a aquel extra√Īo objeto que acababa de invadir la finca y pudo observar como de √©l se abrieron dos portezuelas de las que comenzaron a bajar unos peque√Īos seres uniformados con trajes azulados muy ajustados y algo sobre su cabeza. Estaban junto al pozo artesiano que surt√≠a a la finca y al reparar de la presencia de Juan, seis de ellos, comenzaron a ir tras nuestro asustado protagonista mientras le apuntaban a la cabeza con una extra√Īa linterna ,que emit√≠a un potente haz de luz, que provocaba un insoportable dolor de cabeza‚Ķ

Huyó despavorido mientras aquellos seres continuaban persiguiéndole… Tras tres kilómetros alcanzó el pueblo, los seres habían desaparecido… Los co-propietarios del melonar, los Chícharos, sin dudar del relato de Juan se desplazaron armados hasta el pozo artesiano… allí sólo quedaban las mudas pisadas de un ejercito de diminutos pies…

Juan Rodr√≠guez Dom√≠nguez denunciaba en la ma√Īana del 13 de Septiembre ante la Guardia Civil el acontecimiento vivido la tarde anterior.

Viajemos en el tiempo al a√Īo 1976‚Ķ Acababa de comenzar ese a√Īo, no hab√≠an transcurrido m√°s que unos d√≠as cuando a la primera plana de muchos diarios e informativos locales, regionales y nacionales iba a llegar una noticia que conmocionar√≠a a la opini√≥n p√ļblica: ‚ÄúUn labrador de Benacaz√≥n agredido por extraterrestres‚ÄĚ y el diario que publicaba con toda su trascendencia dicha noticia no era un diario balad√≠ ‚Ķ ni mucho menos, nada menos que el diario ABC en su edici√≥n de Andaluc√≠a y de la firma del no menos conocido Benigno Gonz√°lez, esto en la Espa√Īa de la √©poca, de la reciente dictadura y de la del miedo social, publicado en un diario con el peso y popularidad de ABC pues era poco menos que un dogma de fe‚Ķ Y sucedi√≥ una fr√≠a noche de Enero del 76, un 28 de Enero de 1976 para ser exactos por que fue la noche en la que Miguel Fern√°ndez Carrasco y la localidad sevillana de Benacaz√≥n entrar√≠an a formar parte con letras de oro en ese libro de la Historia Ufol√≥gica de Espa√Īa.

26 de Noviembre de 1977, 21:45 h., la familia M√©ndez Cot√°n se dispone a cenar cuando un estruendo los interrumpe‚Ķ Una ‚Äúesfera‚ÄĚ blanquecina flotaba y se balanceaba a poca altura en el patio, med√≠a un metro y medio de di√°metro y estaba coronado por una especie de cono‚Ķ El objeto permanec√≠a mudo en el patio mientras la familia quedaba conmocionada‚Ķ poco tiempo despu√©s comenz√≥ a desaparecer. Las plantas que adornaban el patio estaban m√≠nimamente chamuscadas y en el suelo qued√≥ el imperdurable recuerdo en forma triangular de la visita de este extra√Īo foo-fighter a la familia M√©ndez Cot√°n.

Un d√≠a despu√©s de la ins√≥lita visita que tuvo la familia S√°nchez Cot√°n en Olivares sucedi√≥ otros de esos extra√Īos casos que marcar√≠an nuestra Historia Ufol√≥gica. Antonio Gonz√°lez Morales, taxista sevillano, observ√≥ al filo de la medianoche junto a sus pasajeros una serie de luces que creyeron que podr√≠a ser un avi√≥n dada la proximidad del aeropuerto de Sevilla‚Ķ Las luces se comenzaron amover y se realizando una maniobra r√°pida y de fundido se coloc√≥ en paralelo al taxi de Antonio‚Ķ aquello parec√≠a ‚Äúdos platos encarados por su base que iban iluminados por una franja exterior anaranjada, encima hab√≠a un piloto verde y debajo uno rojo, aquello tendr√≠a unos cinco metros de largo por uno y medio de alto‚ÄĚ. El objeto no emit√≠a sonidos y el nerviosismo invadi√≥ a todos los ocupantes del veh√≠culo‚Ķ Antonio volvi√≥ tras dejar a los ocupantes en su destino pero ya no hab√≠a nada ni nadie m√°s vio nada.

La noticia ser√≠a recogida por las p√°ginas del Diario sevillano ‚ÄúABC‚ÄĚ.

Indudablemente hubo m√°s casos en 1978 pero a estas p√°gina van a saltar s√≥lo cuatro de ellos, los m√°s destacados que hicieron historia aquel a√Īo de finales de la d√©cada de los 70.

El 16 de Junio de 1978 ser√° otra de esas fechas ins√≥litas e inolvidables para Jos√© Llopis, agricultor de la zona de Gerena. A plena luz del d√≠a, a las 15:30 h. de la tarde y regresando de la finca ‚ÄúPico Roto‚ÄĚ tras un almuerzo, Jos√© observ√≥ en el cielo un extra√Īo objeto violeta que colaba a gran velocidad, el miedo se apoder√≥ de √©l e incluso le hizo parapetarse tras el tronco de un √°rbol‚Ķ el objeto ten√≠a una forma definida hexagonal ‚ÄúParec√≠a una corneta o un pandero con el que los chicos juegan‚ÄĚ comentaba Jos√© Llopis a los investigadores Joaqu√≠n Mateos Nogales y Antonio Moya. Su vuelo silencioso termin√≥ en un imposible √°ngulo y su posterior desaparici√≥n.

‚ÄúUn OVNI aterroriza a un tractorista sevillano‚ÄĚ As√≠ lo titulaba el diario ‚ÄúEl Correo de Andaluc√≠a‚ÄĚ desde sus le√≠das p√°ginas. Era el 30 de Enero de 1982 y Manuel Morato Rom√°n y el capataz se dirig√≠an hacia un punto de la fina donde ambos trabajaban‚Ķ al llegar al lugar ‚Äúalgo‚ÄĚ ocupaba el llano,‚ÄĚalgo‚ÄĚ fluorescente que destacaba en la noche de Aznalc√≥llar‚Ķ el fr√≠o y la visi√≥n hel√≥ a nuestros dos testigos quienes a las 21:00 h. de esa noche no daban cr√©dito a lo que sus cansados ojos estaban viendo. El aparato se elev√≥ en completo silencio y en poco tiempo se dirigi√≥ hacia La Ca√Īada de Los Garabatos (otra popular finca de la zona)‚Ķ Manuel Morato movido por la curiosidad busc√≥ nuevamente y encontr√≥ al artefacto que parec√≠a ‚Äúun gigantesco puro envuelto por la niebla‚ÄĚ, con m√°s de 30 metros e ilumin√°ndolo todo en completo silencio. Desde punto cercano como Aznalc√≥llar o Gerena se observaron misteriosas luces e interferencias en sus receptores de televisi√≥n. A los pocos d√≠as el equipo de Joaqu√≠n Mateos Nogales se traslad√≥ al lugar observando una gran quemadura sobre el terreno.