ENIGMAS : EN BUSCA DE "EL DORADO"

Fecha 7/9/2011 15:26:43 | Tema: Enigmas y Misterios

Muchos aventureros han luchado, asesinado y saqueado en el curso de la b√ļsqueda de El Dorado. A menudo, tambi√©n han ofrendado sus propias vidas persiguiendo algo que quiz√° no haya sido m√°s que un sue√Īo generado por la codicia.

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Todo empez√≥ cuando los espa√Īoles invadieron el imperio de los incas, en el Per√ļ, en 1532 y descubrieron una fastuosa acumulaci√≥n de oro que inclu√≠a muchas y bellisimas obras de arte. Los invasores ocuparon la ciudad de Cuzco y apenas pod√≠an dar cr√©dito a sus ojos cuando vieron el bot√≠n que estaba a su disposici√≥n.
En Cuzco, las paredes del templo del emperador estaban enchapadas en oro, e incluso las ca√Īer√≠as que conduc√≠an el agua estaban hechas del precioso metal. Los espa√Īoles invadieron el imperio inca y capturaron al emperador, Atahualpa; Luego pidieron por √©l un rescate incre√≠ble: exigieron que se llenase de oro una enorme habitaci√≥n de 7.0 X 5.0 metros hasta una altura de m√°s de 2,50 metros. Los incas pagaron el enorme rescate, pero los invasores, dirigidos por Francisco Pizarro, pisotearon el acuerdo y asesinaron a su reh√©n a sangre fr√≠a.

No satisfechos con las formidables riquezas de que se hab√≠an apoderado, los conquistadores, en un alarde de rapacidad y de crueldad, desmantelaron el Imperio de los incas y lo despojaron de la mayor parte de sus riquezas. La codicia de los invasores no hizo sino crecer cuando oyeron relatos seg√ļn los cuales exist√≠an tesoros a√ļn m√°s grandes en el norte, m√°s all√° de las fronteras del imperio inca, en un sitio que la gente llamaba El Dorado. Los mitos y las leyendas que rodeaban El Dorado eran muchas y variadas: algunos afirmaban que se trataba de una ciudad perdida; otros, que era un templo repleto de tesoros, escondido en lo profundo de la selva; hubo incluso quienes afirmaban que El Dorado era una monta√Īa de oro macizo. Una de las teor√≠as que actualmente gozan de mayor aceptaci√≥n, sin embargo, sostiene que El Dorado era una persona: probablemente el jefe del pueblo chibcha (o muisca).

Los chibcha ocupaban el extremo norte de los Andes, y su jefe resid√≠a en la regi√≥n donde hoy se levanta la capital de Colombia, Bogot√°. El Dorado recibi√≥ ese nombre debido a la ceremonia chibcha que se√Īalaba u ascenso al trono. El rito comenzaba cuando el pueblo se reun√≠a a orillas del lago de Guatavita, de forma circular y rodeado de altas monta√Īas; las celebraciones duraban varios d√≠as; en el momento culminante, el jefe que ascend√≠a al oro, rodeado por sus sacerdotes, embarcaba en una balsa de juncos, que era conducida hasta el centro del lago. Se quemaba incienso y las flautas entonaban su misteriosa m√ļsica, que se difund√≠a sobre las aguas. Una vez la balsa estaba en el centro del lago, el nuevo jefe chibcha era desnudado y todo su cuerno se revest√≠a con polvo de oro. Mientras el sol produc√≠a resplandores en su cuerno, el nuevo jefe cog√≠a objetos de oro y los dejaba caer en el lago, como una ofrenda a los dioses de su pueblo. El ejemplo del jefe era seguido luego por el pueblo reunido en las orillas; cada uno aportaba su tributo, arrojando objetos de oro al agua. As√≠ fue como el fondo del lago Guatavita lleg√≥ a contener una de las m√°s ricas colecciones de objetos de oro del Nuevo Mundo. Curiosamente, el pueblo chibcha, el pueblo de El Dorado, no pose√≠a yacimientos de oro propios.

Consegu√≠an el metal precioso mediante la guerra y el intercambio comercial; eran due√Īos de la √ļnica mina de esmeraldas de todo el continente y pose√≠an tambi√©n enormes dep√≥sitos de sal; por lo tanto, trocaban por oro estas dos valiosas mercanc√≠as. En junio de 1535, Georg Hohermuth, gobernador alem√°n de Venezuela, parti√≥ en busca de El Dorado, contando con un dato que le hab√≠an proporcionado los nativos: ¬ęDe donde viene la sal, viene tambi√©n el oro.¬Ľ Hohermuth sali√≥ al frente de una fuerza expedicionaria integrada por 40 hombres; buscaron durante tres a√Īos enfrentando las m√°s espantosas condiciones geogr√°ficas y clim√°ticas. Cuando la expedici√≥n regres√≥ a Venezuela con 300 de sus integrantes hab√≠an perecido; por una iron√≠a del destino, los expedicionarios hab√≠an estado a s√≥lo 100 kil√≥metros del lago de oro. Al a√Īo siguiente, el formidable conquistador espa√Īol Sebasti√°n de Benalc√°zar parti√≥ tambi√©n en busca del lago; unos meses despu√©s, un aventurero alem√°n, Nicholaus Federmann, se embarc√≥ en la misma misi√≥n.

Al mismo tiempo, el jurista espa√Īol Gonzalo Jim√©nez de Quesada organiz6 una expedici√≥n al interior de los Andes. Condujo a sus hombres hasta una regi√≥n rica en sal y ocup√© una serie de poblaciones chibcha. Los expedicionarios torturaron a los habitantes hasta que revelaron el origen de las esmeraldas que pose√≠an. Un indio le dijo a Jim√©nez de Quesada que ¬ęel lugar del oro‚ÄĚ en, el pueblo de Hunsa. El conquistador se apoder√≥ del pueblo y descubri√≥ que en las casas chibcha, construidas de madera y mimbres, hab√≠a numerosas placas de oro. Tambi√©n descubri√≥ grandes montones de esmeraldas y sacos que conten√≠an oro en polvo. Los expedicionarios arrancaban los adornos de oro que los chibcha usaban en las orejas y en la nariz, antes de sacrificar a los prisioneros.

Al saquear la casa del jefe de la poblaci√≥n, hallaron que estaba revestida con l√°minas de oro macizo y que conten√≠a un fabuloso trono, hecho de oro y esmeraldas. Jim√©nez de Quesada continu√© su b√ļsqueda de El Dorado y finalmente se reuni√≥ con Benalc√°zar y Federmann en la regi√≥n central de Colombia; all√≠ fundaron la ciudad de Santa Fe de Bogot√°. La suerte jug√≥ a los cazadores de fortuna una ir√≥nica mala pasada: llegaron al lago de oro, pero no encontraron El Dorado.

Porque El Dorado ya no exist√≠a la dinast√≠a de los jefes chibcha que celebraban la ceremonia del oro en la balsa habla sido derrocada tras una dura lucha por el poder unos a√Īos antes. En 1545, el hermano de Jim√©nez de Quesada, Hern√°n, realiz√≥ un en√©rgico intento para apoderarse de los tesoros que conten√≠a el lago Guatavita. Esclaviz√≥ a un considerable n√ļmero de indios chibcha y los oblig√≥ a formar una cadena humana desde el borde del lago hasta la cima de un ceno. Los esclavos cog√≠an el agua en cubos, que pasaban de mano en mano y eran volcados del otro lado de la monta√Īa. Esta operaci√≥n se llev√≥ a cabo durante tres meses y el nivel del lago descendi√≥ 2,70 metros; varios cientos de objetos de oro quedaron al descubierto con el descenso de las aguas, cerca del borde del lago, antes de que el intento fuera abandonado. Cuarenta a√Īos m√°s tarde se organiz√≥ un intento a√ļn m√°s ambicioso de secar el lago.

Un comerciante espa√Īol reclut√≥ un ej√©rcito de 8000 ind√≠genas y lo lanz√≥ a construir un profundo canal, para drenar el Guatavita. El intento tuvo m√°s √©xito que el de Hern√°n Jim√©nez de Quesada: el nivel de las aguas descendi√≥ 18 metros. El comerciante pudo apoderarse de numerosos objetos de oro y de valiosas esmeraldas; pero los corrimientos de tierra obstruyeron finalmente el canal de drenaje y tambi√©n este proyecto tuvo que ser abandonado. A principios del presente siglo, una empresa brit√°nica se propuso desaguar completamente el lago.

Consigui√≥ excavar un canal que hizo descender al m√≠nimo el nivel de las aguas; pero el fango depositado en el fondo del lago era demasiado blando y demasiado profundo, lo que imped√≠a caminar sobre √©l. Luego, el fuerte sol de la regi√≥n endureci√≥ el lodo hasta convertirlo en una dura roca, y cuando la compa√Ī√≠a consigui√≥ hacer llegar al laso un equipo de perforaci√≥n, ya era demasiado tarde: el lodo endurecido obstru√≠a el canal de drenaje y las lluvias hab√≠an llenado de nuevo el Guatavita.

A partir de entonces, el gobierno colombiano dict√≥ una ley que protege al ago de las incursiones de los cazadores de tesoros. Sin embargo, las fabulosas riquezas de El Dorado contin√ļan atrayendo a los aventureros. Muchos viajeros contempor√°neos que han visitado las tierras de los Incas refieren que muchos ind√≠genas, descendientes de los pueblos que celebraban el ritual del oro, todav√≠a practican hoy ceremonias similares, lejos de los ojos √°vidos de los extranjeros. Los descendientes de los chibcha se re√ļnen en un valle secreto, en la alta monta√Īa, para celebrar sus antiguos ritos; los sacerdotes danzan ante su pueblo, ocultos sus rostros con m√°scaras de oro, tal como lo hac√≠an sus ancestros. Por lo tanto, el esp√≠ritu de El Dorado sigue vivo, como vivo permanece el misterio de su fabuloso tesoro.

FUENTE:: http://asusta2.com.ar/2011/09/06/enig ... om%2FzGDM+%28Asustados%29



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