(MUJER CELTA) LA MUJER DRUIDA.

Fecha 16/11/2010 12:40:00 | Tema: Enigmas y Misterios

Las mujeres druidas ¬Ņfantas√≠a o realidad?Este art√≠culo forma parte de una serie de art√≠culos sobre La mujer celta . Ha sido elaborado por Iolair Faol. Si teneis alguna duda, o quereis poneros en contacto con √©l, su email: iluscan@yahoo.es

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El tema de las mujeres celtas, al parecer suscita pasiones y además, un creciente interés. Se debate bastante si entre estos, la mujer fue también druidesa. Se debate sobre esto, como un indicativo más de que la mujer celta, en su sociedad poseía realmente esa distinción privilegiada, en comparación a otras féminas del antiguo mundo pagano y posterior cristiano.

Simplificando un poco las especialidades dru√≠dicas, sabemos de los tres niveles, que ten√≠a el estamento dru√≠dico: bardos, vates y oficiadores, por no llamarlos sacerdotes. No cabe duda que uso estas 3 denominaciones como gen√©ricas, pues en diferentes √°reas celtas, recib√≠an el nombre adecuado en su respectivo idioma, por ejemplo en Irlanda, los bardos, eran llamados ‚Äúfilidh‚ÄĚ. Haciendo referencia a esos estamentos, os transmito lo que he podido recopilar de las mujeres celtas como druidesas en general, en cualquiera de sus aspectos o funciones.

Diversos autores helenos o latinos, mencionan a las ‚Äúdryades‚ÄĚ o mujeres druidas, menciones que corroboran lo que se ha encontrado desde las fuentes celtas, que en general son escasas pero precisas. Se conoce la historia de una druidesa llamada Eponina, tanto mencionada por T√°cito como por Plutarco, entre los celtas lingones. Su nombre evidentemente recuerda a la diosa gala Epona y a esta mujer-druida como una sacerdotisa o guardiana de su culto.Esta druidesa, casada con un revoltoso y rebelde celta, ya romanizado como fue Julio Sabino que puso en jaque a las tropas romanas, all√° por el a√Īo 69 de nuestra era, fracas√≥ en sus intentonas de revuelta. Huido y ocultado del poder de Roma, fue ayudado durante 9 a√Īos por su esposa a pasar mas o menos desapercibido, siendo ella la embajadora y portavoz de √©ste, ante Roma, para pedir el fin de su persecuci√≥n. No lo logr√≥ y apresado Julio Sabino, fue ejecutada junto a √©ste por √≥rdenes del emperador Vespasiano.

Plutarco menciona tambi√©n a una mujer celta entre los g√°latas, llamada Camma, (Plutarco, Las virtudes de las mujeres, VI).La sacerdotisa de la diosa Brigit. Casada con un jefe celta llamado Sinatos que fue asesinado por otro celta llamado Synorix, fue obligada a casarse con √©ste. Camma en la ceremonia nupcial prepar√≥ una p√≥cima venenosa que verti√≥ tanto en su copa como la de Synorix, aceptando su propia muerte con tal de vengar a su difunto marido y de rechazar una boda que le era impuesta. Costumbre esta poco com√ļn entre los celtas, entre los cuales la mujer pod√≠a elegir al esposo.

Una hija de Mug Ruith, un druida del Munster, llamada Tlachtga, es descrita como druidesa, sin embargo, tambi√©n como una diosa menor de esa provincia irlandesa. A su muerte fue enterrada en la colina de su mismo nombre, en el condado de ‚ÄúMeath‚ÄĚ, donde ten√≠an lugar el festival de Samhain y los fuegos sagrados dru√≠dicos.

Ausonio D√©cimo Magno, otro celta galo romanizado fue poeta latino en el siglo IV de nuestra era, naci√≥ en Burdigala (Burdeos), ‚Äúen su obra Parentalia‚ÄĚ, escribi√≥ acerca de su t√≠a carnal, llamada Dryadia (mujer druida).

T√°cito menciona a una vidente entre los b√ļcteros, tribu teut√≥nica, llamada Veleda. Los teutones eran racialmente germanos, pero tan celtizados, que pr√°cticamente pueden considerarse celtas. Su propio nombre deriva de la palabra celta Tuath, y sus dios principal era Teutatis. Veleda era m√°s que una druidesa, era un or√°culo viviente, personalidad pol√≠tica de mucha relevancia tanto entre amigos como enemigos. Mediadora entre tribus y entre pueblos. La propia Veleda, recuerda a una mujer parecida en la historia irlandesa del Munster de Fingin Mac Luchta, que en cada fiesta de Samhain visitaba a una druida similar, de la que se desconoce el nombre.

Tácito alude a otras druidesas vaticinadoras como la antecesora de Veleda, llamada Aurinia, de ambas dice: …. Antes de ella( se refiere a Veleda) Aurinia y otras fueron tenidas en igual veneración……. (y sigue, despotricando contra ellas).

Dion Casio, historiador romano, escribe sobre una tal Ganna‚ÄĚ de la tribu celta gala de los tungrios (B√©lgica), (aunque T√°cito dice que los tungrios eran germanos), una virgen de los celtas‚ÄĚ, que sucedi√≥ a Veleda, siendo embajadora de los semnones junto al rey Masyos, para interceder por estos ante Domiciano, emperador romano hijo de Vespasiano.

Nueve mujeres son mencionadas por Pomponio Mela en la Breta√Īa continental, que emit√≠an or√°culos y profetizaban el futuro. El autor las denomina Gallicenae, entre los bretones, la tradici√≥n las denominaba ‚ÄúGroac‚Äôh Grac‚Äôh‚ÄĚ. Estas Gallicenae pose√≠an los atributos de las primigenias mujeres druidas, pero ya algo mas menguados, habiendo derivado hacia simples hechiceras y magas.

Estrabón nos dice que las sacerdotisas galas eran muy independientes de sus esposos, dejando de un lado el tema de la independencia, que no se trata aquí, lo que constatamos es que habiendo druidesas, existía el casamiento dentro de la clase druídica.

Una ‚Äúdryade‚ÄĚ vaticin√≥ la derrota de Alejandro Severo en el 235 de la era com√ļn, y otra de ellas profetiza al mismo Diocleciano su futuro, como emperador de Roma, antes de su llegada al poder. Coincidencias o no en sus vaticinios, de lo que no cabe duda, es que al menos era una druidesa.

En toda la tradición celta se hacen numerosas referencias, especialmente en irlanda, a las mujeres druidas, aparecen con apelativos de bandruid, banflhaith o banfhilid. Las mismas guardianas vírgenes de los fuegos sagrados mantuvieron su función en irlanda, hasta que fueron reemplazadas por las cristianas. Las leyendas nos narran episodios donde las mujeres druidas eran relevantes en la historia, asi: Gáine como una jefa druida, una tal Aoife, (no es la misma que la diosa hermana de Scatagh), que con una varita convierte en cisnes a los hijos de Lyr. A Biróg otra druidesa, que ayudó a Cian a conocer a Eithlinn, hecho esto muy relevante en la mitología celta irlandesa pues de él se desprendería el posterior nacimiento de Lugh.

Muchos nombres de druidesas, reales o imaginarios existen en las leyendas celtas. Y aquí no es eso lo relevante, pueden ser algunos nombres de personajes imaginarios, que no existieron en el plano de lo que llamamos realidad. Pero cuando se piensa, se considera, se imagina y se forma una historia y en ella se matizan los personajes y sus funciones, es sin duda, porque tal posibilidad conceptual es corriente y habitual en las mentes que las construyen.

Si esto es así y surgen druidesas en dichas historias, cuentos o leyendas, es porque sin duda, las druidesas reales, de carne y hueso, también existieron en la sociedad desde la cual se contaban y transmitían la leyenda y el mito.

De estos mitos sabemos de una druidesa y banfennid llamada ‚ÄúBodhmall, que ayud√≥ al legendario Fionn Mac Cumhall, siendo su mentor espiritual y fisico y salvandolo en no pocas ocasiones de peligros. Sabemos de la druidesa Smirgat o de Milucrah, con poderes tales que transform√≥ a Fionn en un anciano, seg√ļn cuenta la leyenda.

En Donegal vivi√≥ una druidesa llamada Geal Chossach, una de las m√°s importantes druidesas de la epopeya irlandesa, es sin duda ‚ÄúFidelma‚ÄĚ que ya vaticin√≥ la derrota del ej√©rcito de la reina Medb de Connacht a manos de Cuchulainn entre la tropas opuestas del Ulster. Esta druidesa pose√≠a los conocimientos y artes del ‚Äúimbas forasnai‚ÄĚ, la (Luz de la Previsi√≥n). Otra leyenda nos relata como la druidesa ‚ÄúSin‚ÄĚ venga la muerte de su familia con sus poderes y conocimientos dru√≠dicos.

Fue otra mujer, Creirwyn, en esta ocasi√≥n una filidh, seg√ļn nos cuenta la leyenda de los galeses, quien descubri√≥ el ‚Äúogham‚ÄĚ, cuando las letras le fueron presentadas por Oghma, ‚ÄúCara de sol‚ÄĚ en forma de adivinanza. Esta filidh, se la llamaba la muchacha mas hermosa del mundo, pero su hermosura mas que fisica, resid√≠a en conocer los secretos de la profec√≠a, la versificaci√≥n y la resoluci√≥n de enigmas y adivinanzas. A√ļn en los primeros tiempos de la cristianizaci√≥n a las mujeres se las admit√≠a en las escuelas b√°rdicas, documentando de esta manera antiguas leyendas e historias, componiendo nuevos versos y al parecer desempe√Īaron un papel muy activo en la creaci√≥n del magn√≠fico ‚ÄúLibro de Kells‚ÄĚ

El conocido Patricio, el denominado como santo cristiano, advirtió y amenazó a los reyes de que no debían aceptar consejos de druidas, fueran estos hombres o mujeres y demandó especialmente a su dios que le protegiera de las mujeres druidas. Una vez la misoginia cristiana puesta a descubierto.

Una leyenda bretona, la de la ciudad de Ys, nos habla de la inundaci√≥n de esta ciudad a causa de una mujer pagana, Dahud-Ahes, hija del rey Gradlon, que no admit√≠a la nueva religi√≥n cristiana. Mujer y druida practicante de la vieja religi√≥n, que es tergiversada a bruja, por los autores cristianos. √Čsta opuso abiertamente a un cristiano llamado san Guenol√©. Esta oposici√≥n, seg√ļn relata la leyenda, dio como resultado la maldici√≥n hacia toda la ciudad y su inmersi√≥n como castigo, ya que practicaban una vida considerada cristianamente licenciosa. Sin embargo el padre de Ah√©s, se salv√≥ pues era cristiano.

En los mitos galeses se menciona a Ceridwen, descrita claramente en el concepto que los cristianos ten√≠an de una druidesa: Una bruja hechicera hacedora de p√≥cimas y encantamientos varios. Imagen que por otra parte ha trascendido notablemente incluso a la sociedad actual., aunque alejada de la realidad. Tal aculturizaci√≥n ha dado lugar a que muchos de los que se dicen hoy seguidores de la antigua religi√≥n, caigan en la trampa que el cristianismo tendi√≥ hace siglos. Las druidesas eran mucho m√°s que simples hechiceras, magas, hacedoras de p√≥cimas o encantamientos. Toda una filosof√≠a de vida se cultivaba desde el aprendizaje hasta sus ense√Īanzas.

Si bien es cierto y justo reconocer que al principio de la Iglesia cristiana celta en Irlanda particularmente, las mujeres fueron contempladas como iguales a los hombres, como lo hab√≠an sido anteriormente con la vieja religi√≥n. En estos inicios cristianos, existi√≥ lo denominado como ‚Äúconhospitae‚ÄĚ, en la que hombres y mujeres, viv√≠an como una gran familia trabajando para el asentamiento del cristianismo, no olvidando, ni relegando al olvido elementos variados de las antiguas tradiciones paganas, lo cual deriv√≥ en un enfrentamiento singular con la Iglesia de Roma, llegando a ser considerados herejes de practicas abusivas y abominables.

El dios cristiano de Roma, era eminentemente patriarcal, y bastante mis√≥gino a mi entender, lleno de reglas y conceptos ajenos a la mentalidad celta. A partir de entonces es cuando empieza a surgir una nueva sociedad mas patriarcal todav√≠a, donde la mujer ocup√≥ y ocupa a√ļn actualmente una posici√≥n de inferioridad con respecto al hombre, para no mencionar la representaci√≥n casi nula que desempe√Īa en la actualidad dentro de la estructura del v√©rtice del Cristianismo.

Fuente: http://www.telepolis.com/
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