RENE QUINTON, UN SABIO EN EL OLVIDO QUE DESCUBRI√ď EL MAR COMO FUENTE DE VIDA Y SALUD.

Fecha 8/10/2010 16:40:00 | Tema: OFFTOPIC

Enviado por: Pedro Pozas Terrados . Director Ejecutivo Proyecto Gran Simio

"Descubrió el agua del mar como elemento indispensable para la vida y la salud"


Ren√© Quinton naci√≥ el 15 de diciembre de 1866 en Chaumes, Brie (Francia). Hijo de un m√©dico y alcalde de la ciudad, Quinton no recibi√≥ formaci√≥n cient√≠fica particular alguna, sin embargo como muchos grandes hombres de la historia, fue un autodidacta sumamente culto que estaba al tanto de los principales avances y descubrimientos cient√≠ficos de su √©poca. Despu√©s de estudiar letras y hacer algunos cursos en el Museo de Historia Natural, comenz√≥ su peculiar y genial carrera en el √°mbito cient√≠fico que revolucion√≥ los paradigmas de la √©poca. La academia de ciencias francesa no dud√≥ en decir que despu√©s de Darwin, nadie sino Quinton hab√≠a hecho aportes tan relevantes en el campo de la biolog√≠a. Sin embargo sin √°nimo de entablar batalla contra nadie, demostr√≥ al mismo Chard Darwin que ‚Äúla vida no se somete al medio, sino al contrario, es el medio el que se somete a la vida, a la c√©lula‚ÄĚ.

Imagen Original

Enferm√≥ de tuberculosis, pero el haberse trasladado una temporada a vivir junto al mar y curarse, descubri√≥ que la composici√≥n qu√≠mica del agua del mar es muy semejante a la de la sangre de los vertebrados, retomando as√≠ los trabajos del c√©lebre fisi√≥logo Claude Bernard. De esta forma naci√≥ el c√©lebre ‚ÄúPlasma de Quinton‚ÄĚ, utilizado en los dispensarios marinos que √©l mismo cre√≥ para salvar miles de vidas en diversas ciudades francesas y extranjeras.
Hacía 1897, en el laboratorio de Fisiología y Patología de estudios Superiores del Colegio de Francia, sustituyó toda la sangre de un perro callejero por agua de mar isotónica (diluida con agua dulce en una proporción de 2/3 agua del mar por uno dulce). En apenas unos días, el organismos del perro volvió a reproducir los glóbulos y plaquetas que convierten el agua marina en sangre. El animal se recuperó completamente.

Louis Pasteur acababa de morir (1895) tras haber desarrollado su trabajo basado en el ataque a los microbios invasores. De ah√≠ surgieron las vacunas y los antibi√≥ticos, el negocio de las farmac√©uticas en la medicina moderna. Sin embargo, el mismo Pasteur hab√≠a reconocido en su lecho de muerte que ‚Äúel terreno lo es todo‚ÄĚ.

Quinton ya ten√≠a claro con antelaci√≥n, que para vencer a la enfermedad, todo lo que hab√≠a que hacer era reforzar ‚Äúel terreno‚ÄĚ, el medio interno de la persona, esencialmente agua de mar, pero ‚Äúisot√≥nica‚ÄĚ. Al tomar agua del mar o al sernos inyectada, nuestro medio interno recupera su poder. Y un medio interno correcto ya no hace falta perseguir a los microbios nocivos, porque all√≠ ellos no pueden prosperar.

El suero marino da fuerza biológica a la célula para oponerse a la mayoría de las enfermedades.

En 1975, en el Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la laguna (Santa Cruz de Tenerife), se llevaron a cabo experimentos con varios perros similares a los de Quinton, bajo los Protocolos de La Comunidad Europea, con agua isotónica. Los resultados fueron satisfactorios y los perros se recuperaron perfectamente. Con ello se demostró que el agua del mar que contiene los 118 elementos de la tabla periódica, es más eficaz que el suero artificial. Durante la Primera Guerra Mundial, el ejército francés empleó agua de mar para compensar la pérdida de sangre de los heridos en combate.

En diciembre del 2003, en la misma Universidad de La Laguna, se practicaron el desangrado de diez perras y se les trasplant√≥ esta vez agua hipert√≥nica como plasma sangu√≠neo, es decir, recogida directamente del Oc√©ano Atl√°ntico, recuper√°ndose todas perfectamente y sin ning√ļn problema.

En 1904 Quinton public√≥ el libro ‚ÄúEl agua de mar, medio org√°nico‚ÄĚ, el cual despert√≥ un gran inter√©s en todo el mundo. Pronto empez√≥ abrir sus dispensarios marinos en Par√≠s, Molnpellier, Lyon, Londres y Egipto y hubo hospitales que se adhirieron al m√©todo marino. El √©xito fue fulminante. Las inyecciones de agua de mar isot√≥nica aplicadas a los lactantes en los dispensarios marinos, se contaban por miles. Los m√©dicos prescrib√≠an las inyecciones y Quinton alcanz√≥ enseguida la fama. Los problemas de salud de los beb√©s y los ni√Īos eran mucho m√°s abundantes que hoy d√≠a. La mayor√≠a de ellos relacionados con la desnutrici√≥n. Utilizando las virtudes del agua del mar, Quinton contribuy√≥ de forma decisiva a reducir la mortalidad infantil, salvando a miles de ni√Īos de una muerte segura.

Tambi√©n trataba a los adultos muchos de ellos desahuciados por los m√©dicos a los que lograba curar simplemente con un tratamiento de agua del mar. Los principales casos eran tifus, c√≥lera y diarrea, la tuberculosis, los ni√Īos prematuros, la anorexia, enfermedades de la piel y malnutriciones graves. La mayor√≠a de ellos Quinton los curaba. Est√°n documentados casos grav√≠simos a los que el tratamiento del mar los cur√≥ de forma fulminante. En 1914, ya se hab√≠an presentado ocho tesis doctorales y originales solo en Francia sobre el suero marino. En v√≠speras de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) el Ministerio del Interior franc√©s se propon√≠a intervenir para que las inyecciones de agua de mar fueran obligatorias en la √©poca escolar, del mismo modo que la vacuna de la viruela‚Ķ.pero lleg√≥ la guerra y con ella el olvido que fue aprovechado por los detractores de Quinton que no pod√≠an asumir el hecho de que curase sin ser m√©dico o cient√≠fico titulado. Los dispensarios abiertos, fueron desapareciendo progresivamente.

Es incomprensible e inaceptable que la ausencia de un pedazo de papel universitario, pueda ocasionar semejante da√Īo a la humanidad. Quinton poco a poco fue apartado de su popularidad bajo un escenario de guerra y posguerra donde las multinacionales comenzaban a despertar de sus l√ļgubres cavernas y convertirse en un verdadero c√°ncer de la sociedad. Los m√©dicos, tras apoyarle antes de la guerra, le olvidaron ya que ve√≠an en √©l y en sus curaciones, un peligro que pon√≠a en evidencia el prestigio de su profesi√≥n y sus m√©todos de cura. Las farmac√©uticas con las vacunas y f√°rmacos despertaban de su letargo y extendieron sus garras y ra√≠ces en sus clientes favoritos, los enfermos, ocultando el poder del agua del mar, un antibi√≥tico natural totalmente gratuito y que hubiera podido desempe√Īar una milagrosa erradicaci√≥n de las mayor√≠as de las enfermedades existentes por entonces y en la actualidad.

Las conclusiones de Quinton nos llevan a comprender que los organismos propios de la vida animal son verdaderos acuarios marinos en las que las c√©lulas que lo constituyen, contin√ļan viviendo en las mismas condiciones en las que se encontraba la c√©lula primitiva. Para comprobarlo, Quinton realiza una serie de experimentos que, entre otras cosas, demuestran que los gl√≥bulos blancos sobreviven perfectamente en el agua del mar, lo cual hasta la fecha, no se ha podido lograr en ning√ļn otro tipo de medio, incluyendo el suero, que b√°sicamente est√° compuesto de agua y cloruro de sodio.

Quinton formuló una serie de Leyes denominadas de la Constancia:
Ley de la Constancia Térmica: Frente al enfriamento del globo, la vida animal, aparecida en estado de célula a una temperartura determinada, para su elevado funcionamiento celular, en los organismos indefinidamente suscitados a este efecto, tiende a mantener esta temperatura de los orígenes.

Ley de la Constancia Marina: La vida animal, aparecida en estado de célula en los mares, tiende a mantener las células constitutivas de los organismos para su funcionamiento celular elevado, a través de las series zoológicas, en el medio marino de los orígenes.

Ley de la Constancia Osmótica: la vida animal, aparecida en estado de célula en mares de una concentración salina determinada, ha tendido a mantener, para su funcionamiento celular elevado, a través de la serie zoológica, esta concentración de los orígenes.

Ley de la Constancia General: Frente a las variaciones de todo orden que pueden sufrir en el curso de las eras, los diferentes hábitats de la vida animal, aparecida celularmente en condiciones físicas y químicas determinadas, ésta tiende a mantener, para su funcionamiento celular elevado, a través de la serie zoológica, estas condiciones de los orígenes.

B√°sicamente postul√≥ que la vida se origin√≥ en el mar, y que cada cuerpo humano es como un peque√Īo oc√©ano en el que flotan las c√©lulas. Si este oc√©ano interior mantiene sus condiciones f√≠sicas (es decir, su ph, salinidad, temperatura, etc.) similares a las primigenias, el conjunto del cuerpo se mantiene en un estado de equilibrio natural, que es lo que llamamos salud. Y al contrario, si se presenta una carencia o un desequilibrio en estos factores, se dificulta (o llega a impedirse) el funcionamiento normal del conjunto del organismo, que es el estado al que llamamos enfermedad.

En sucesivas entregas, iremos descubriendo el poder del agua del mar y como siendo un elemento abundante y gratuito, puede combatir las enfermedades, la desnutrición, acabar con el hambre en el mundo e incluso regando tierras desérticas para la explotación de la agricultura.

Al igual que paso con los descubrimientos e inventos de Nicolas Tesla (vivió en la época de Quinton) en el que premeditadamente se ocultó a la sociedad la manera de obtener energía gratuita o su transporte sin cable y que las multinacionales y los intereses económicos supieron aislarle y tomarle por loco hasta que murió olvidado; Quinton siguió su mismo camino a pesar de haberse reconocido su trabajo y haber demostrado que lo que descubrió era cierto, como así lo certificaba numerosos casos confirmados y el prestigio que llegó a tener en las más altas esferas de Francia.

Pero gracias a Laureano Alberto Dom√≠nguez Vicepresidente de Prodimar y de Aquamaris, los conocimientos de Quinton han salido a la luz y comienza a extenderse a la sociedad, creando dispensarios marinos y anunciando las excelentes propiedades del agua del mar. Ellos y todos los que apoyamos a Rene Quinton, junto con Francisco Garc√≠a-Donas Presidente de Prodimar, creador del Proyecto Oasis y Dispensarios Marinos, consideramos que el agua del mar, es la madre de todas las aguas, y que su utilizaci√≥n en higiene, agricultura y nutrici√≥n humana y animal, no s√≥lo resolver√° el d√©ficit mundial del agua, sino que eliminar√° el problema social y sanitario m√°s grave que padece la humanidad: la desnutrici√≥n y la muerte cada a√Īo de millones de ni√Īos. Divulgar los usos y aplicaciones del agua del mar, se hace imprescindible, al tener ante nosotros y de forma gratuita, el plasma marino que nos da salud y energ√≠a para vivir.

Todos los seres vivos procedemos del mar. El ciclo de la vida y el clima en el planeta, nace en el mar. El mar tiene la solución a todos nuestros problemas, es un plasma de energía inmenso, gratuito y no valorado por los intereses egoístas de las multinacionales que todo lo quieren patentar, sin importarles la vida en la Tierra. La savia del mar nos hace respirar y vivir con intensidad.

Pedro Pozas Terrados . Director Ejecutivo Proyecto Gran Simio

Fuente: http://www.ecoticias.com/
√Āvalon:
http://revistadigitalavalon.es/?p=2899



Documento disponible en UNIFA web
http://www.unifaweb.com.ar

La direccion de este documento es:
http://www.unifaweb.com.ar/modules/news/article.php?storyid=1264