INVASORES SILENCIOSOS : SEGUNDA Y ULTIMA PARTE

Fecha 18/8/2010 22:59:20 | Tema: Abducciones

Por una cuestion de extension , es un libro completo, debemos colocar la segunda parte de esta excelente investigacion aqui
agradezco su entendimiento y paciencia
Adolfo Gandin Ocampo

Imagen Original
Entre las patolog铆as multisist茅micas existen:
Ceguera, sordera, demencia, des贸rdenes motores, accidentes cerebrovasculares, oftalmoplej铆a progresiva externa, atrofia 贸ptica, cardiomiopat铆a, anemia siderobl谩stica, disfunciones hep谩ticas y pancre谩ticas, diabetes, falta de crecimiento.
Los especialistas mencionan que hasta este momento se han encontrado muchas mutaciones en pacientes con defectos en la fosforilaci贸n oxidativa (ciclo de Krebs), aunque no todas cumplen los criterios para ser consideradas patog茅nicas.
Agregan adem谩s que se debe tener en cuenta que el ADN mitocondrial se encuentra desprotegido por prote铆nas y carente de mecanismos de reparaci贸n.


UN FEN脫MENO DE LARGA DATA

Para poder entender lo que en este momento de la historia del fen贸meno OVNI est谩 ocurriendo, no s贸lo con respecto a los avistamientos sino y m谩s especialmente, con respecto a las abducciones y visitas de dormitorios, hemos tomado en cuenta los relatos de la antig眉edad que hacen referencia a extra帽os objetos que se han visto en el cielo y que se informan en cr贸nicas ancestrales.
Si bien nuestra forma de ver el fen贸meno y de afrontar la investigaci贸n ha sido siempre la de tener acceso directo al testigo y al lugar de los hechos, la misma trama investigativa nos ha llevado a considerar relatos hist贸ricos en los cuales poder apoyar las teor铆as que estamos manejando, sobre todo con respecto a los casos concretos de Visitantes de Dormitorio y Abducciones, a lo largo del tiempo.
Todos los investigadores de estos temas conocemos el relato del Profeta Ezequiel ante la visi贸n del Carro de Fuego en el que se sentaba La Gloria de Dios, relato en el que hac铆a una interesante descripci贸n de las 鈥渃uatro criaturas con cuatro ruedas y cuatro ojos y cuatro alas鈥 y de sus patas que terminaban en pezu帽as.
Frente a este relato no se puede negar que Ezequiel era un excelente observador, pues casi no se pierde detalle, a pesar de lo extra帽o de su avistamiento y que tuvo gran facilidad para expresarse, lo cual agradecemos los investigadores pues gracias a ello se pueden hacer comparaciones con los avistamientos actuales, no s贸lo de las naves, sino tambi茅n de sus ocupantes. Por supuesto esto tambi茅n facilit贸 la interpretaci贸n del ingeniero de la NASA Josef Blumrich, quien siguiendo el relato, redise帽贸 la nave de Ezequiel viendo en ella una forma c贸nica invertida, con un domo transparente, por debajo cuatro soportes con aspas y terminados en patas de aterrizaje redondas.
Es muy interesante que el profeta ve venir este artilugio en una nube con un viento, aparentemente muy fuerte, ya que dice varias veces que el viento impulsaba a 鈥渓os seres vivientes鈥, lo que recuerda al campo magn茅tico que se establece alrededor de estas naves y que los testigos sienten como 鈥渧iento鈥 muy fuerte que no los deja aproximarse. Ni que hablar de la figura sobre el trono. El relator dice que era de 鈥渁pariencia como de hombre鈥, con lo cual puede decirnos que ten铆a forma humanoide, pero no exactamente humana. Y su descripci贸n del brillo alrededor de esta figura, como fuego, similar al arco iris. He aqu铆 una coincidencia muy importante a tener en cuenta con respecto a las percepciones de los testigos de Visitantes de Dormitorio.
Con respecto a la nube y el fuego que rodean a la nave de Ezequiel, no es la 煤nica cita en la Biblia. En 脡xodo 13,18 dice:
鈥淧artieron de Sukkot y acamparon en Etam, al borde del desierto. Yahveh iba delante de ellos: de d铆a en columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en columna de fuego, para alumbrarlos, a fin de que pudieran caminar de d铆a y de noche. La columna de nube no se apartaba de delante del pueblo por el d铆a, ni la columna de fuego por la noche.鈥
Otro relato b铆blico es el del profeta El铆as quien caminado a orillas del R铆o Jord谩n tiene junto a otro caminante una visi贸n similar de un 鈥渃arro de fuego鈥. En este caso, desde el objeto baja un 鈥渢orbellino鈥 seg煤n la descripci贸n del testigo, que levanta a El铆as a quien nunca m谩s se volvi贸 a ver. Para nuestra comprensi贸n, El铆as fue abducido.
Tambi茅n existen relatos muy interesantes en los libros sagrados de la India, que, por supuesto, todos conocen ya. Nos referimos a las Vimanas. En el Ramayana hay descripciones muy v铆vidas de estos veh铆culos de los dioses, que seg煤n las mismas escrituras funcionaban a base de Mercurio.
Pero m谩s notables son para nosotros las cr贸nicas basadas en relatos antiguos sobre genios, demonios, 铆ncubos, s煤cubos, hadas y duendes, que visitaban por las noches a los durmientes, teniendo relaciones sexuales con ellos o rob谩ndoles sus beb茅s.
Al ver estos relatos y sus corroboraciones por autoridades religiosas de distintas civilizaciones desde el antiguo Egipto hasta la Edad Media, no puede dejar de sorprendernos la similitud en cuanto a las descripciones y vivencias de los protagonistas.
En una monograf铆a de Rodolfo Gil Grimau del Instituto Cervantes de Madrid, Espa帽a, se habla de la demonolog铆a de la cultura egipcia y 谩rabe isl谩mica y preisl谩mica.
Dice el autor que existen estos personajes llamados 鈥済inn鈥, extrahumanos, que son representados a veces como hombres, a veces como mujeres, adjetivados de horribles, bebedores de sangre y desecadores de arterias. El Cor谩n habla de ellos teni茅ndolos en cuenta como una creaci贸n de Dios, mortales, que tienen relaciones sexuales con los humanos. Pueden transformarse, seg煤n les convenga, en animales como serpientes, perros o aves. Se los presenta como procedentes del fuego y en los relatos se habla de ellos como antorchas o bolas de fuego itinerantes que luego se convierten en seres antropomorfos. El Cor谩n afirma que tienen corporeidad, pero ya era 茅sta una creencia muy extendida en el antiguo Egipto y las culturas ar谩bigas preisl谩micas.
Aparecen con los poderes de volar, desplazar nubes, mandar sobre las bestias salvajes, aumentar o disminuir su tama帽o, trasladar gente de un punto a otro en un abrir y cerrar de ojos. Por lo general aparecen como indiferentes ante lo que realizan.
Se dice que raptan mujeres con las que tienen relaciones sexuales. En las Mil y Una Noches se los califica como: Monos pelados, invisibles, figura de hombre, gente con los ojos en el pecho, espantoso, echando llamas y humo, disparando rayos de fuego.
Se los conecta con las enfermedades que sufren las personas y los animales que los ven o interact煤an con ellos.
La palabra ginn etimol贸gicamente refiere a 鈥渆sp铆ritu de naturaleza oculta o invisible鈥.
Por este motivo y porque en la arabia preisl谩mica se dec铆a que son criaturas creadas por Dios antes que el ser humano, se les hac铆an sacrificios a los ginn cuando constru铆an una casa. Existe una leyenda que habla de la muerte por fuego de dos personas y que varias serpientes blancas salieron volando de entre las llamas.
En los mitos de Aleyan Ba麓al y de Ugarit est谩n identificados con el fuego y el h谩lito. Creados de fuego antes que el hombre, con una forma que 鈥渟e parece al viento en la atm贸sfera, se parece a los hombres鈥, plenamente dotados de raz贸n y libre albedr铆o.
El Cor谩n reg铆a sus casamientos con humanos, lo que estaba permitido, ya que yac铆an con mujeres o con hombres indistintamente, tomando la forma del sexo que quer铆an.
Se los llamaba Barqan, 鈥渂rillante鈥 y Madhab, que seduce a los hombres haci茅ndoles ver fuegos y signos en la oscuridad. Tambi茅n Nagma,鈥漚stro鈥, Bariq, 鈥渞adiante鈥. Sahyal,鈥漝e ojos azul oscuro鈥 probablemente, dice el autor, siendo los ojos de este color ben茅ficos o perjudiciales m谩gicamente desde el Egipto antiguo.
En cuanto a los 铆ncubos y s煤cubos, muy nombrados en la Edad Media, se los considera descendientes de los Nefilim o 脕ngeles Ca铆dos, siendo de menor rango.
Eran considerados demonios que con forma de var贸n o de mujer manten铆an relaciones sexuales con sus v铆ctimas, a quienes violaban durante el sue帽o.
Entraban en las habitaciones atravesando las paredes y sus v铆ctimas pod铆an sentir el peso de sus cuerpos, a veces asfixi谩ndolos. En otros casos, las v铆ctimas ten铆an recuerdos de sue帽os, pero encontraban la realidad al ver semen o sangre en sus s谩banas, o al sentir el dolor en la zona genital.
Muchas de las mujeres visitadas por un 铆ncubo declaraban que el semen era fr铆o como el hielo.
Los cronistas describen que las mujeres visitadas por estos demonios, abandonaban o eran abandonadas por sus esposos, dada la frecuencia de las intrusiones en sus alcobas.
Los embarazos que provocaban, siempre seg煤n las cr贸nicas, no llegaban a t茅rmino y abortaban el feto muerto o con deformaciones semejantes a animales con caracter铆sticas humanas.
Las v铆ctimas, declaraban que perd铆an la voluntad, levant谩ndose d茅biles, ya que los demonios se alimentaban de su energ铆a.
En las cr贸nicas se dice que a los 铆ncubos no les importa que las mujeres sean hermosas, feas, j贸venes, viejas, casadas, embarazadas, solteras o viudas, ellos las asaltan sexualmente de la misma manera y toman su energ铆a vital.
Los s煤cubos, demonios femeninos que atacaban a los hombres, los excitaban en los sue帽os para poder extraerles el semen y alimentarse tambi茅n de su energ铆a, dej谩ndolos sin vigor.
脥ncubo proviene de la palabra鈥漣ncubare鈥 que significa estar arriba y s煤cubo proviene de la palabra 鈥渟uccubus鈥 que significa yacer abajo.
Algunas cr贸nicas de la Edad Media dan descripciones de estos seres.
Para algunos protagonistas eran seres de extrema belleza, pero otros los describen como horrendos, con cuernos, cola y colmillos .
Un pensamiento com煤n en esa 茅poca, era que estos seres demon铆acos pod铆an tomar la forma masculina o femenina. Si se transformaba en s煤cubo, robaba el semen de un hombre para luego convertirse en 铆ncubo y copular con una mujer para dejarla embarazada con el esperma de su v铆ctima masculina.
Muchas son las versiones medievales que afirman que adem谩s de robar el material gen茅tico el 铆ncubo aspira la energ铆a en cada relaci贸n sexual, lo que a la larga, provoca la muerte de la v铆ctima. Se cre铆a firmemente que el demonio, 铆ncubo o s煤cubo, absorb铆a la fuerza vital de la persona que atacaba para poder subsistir y le ocasionaba, finalmente, un paro card铆aco.
Como relatos interesantes, hemos encontrado en el diario P谩gina 12 de nuestro pa铆s, del d铆a 26 de febrero de 2004, una nota del Periodista Leonardo Moledo. Hace una interesante referencia sobre un relato de San Bernardo de Claraval de un suceso acaecido en el a帽o 1150.
Describe que llegado a Nantes, una mujer fue a consultarlo pues hab铆a sido violada por un 铆ncubo repetidas veces. Se hab铆a metido en su cama y hab铆a obtenido placer de ella sin que su marido se despertara. La mujer hab铆a ocultado seis a帽os su verg眉enza pero al fin quiso confesar desesperada lo que ocurr铆a. El sacerdote le recomend贸 penitencias y peregrinaciones pero fue in煤til, el 铆ncubo volv铆a. Esto sigui贸 ocurriendo hasta que San Bernardo entreg贸 su h谩bito a la mujer para que lo llevara con ella en la cama. Aparentemente, esto dio el resultado esperado, ya que el 鈥渄emonio鈥 no pudo entrar a la habitaci贸n, profiriendo insultos a su v铆ctima desde la puerta de la habitaci贸n, avisando que volver铆a cuando el santo se alejara.
Encontramos tambi茅n otra referencia como lo expresado por Pico de la Mir谩ndola que conoci贸 a dos ancianos, uno de 80 a帽os y otro de 70 a帽os, quienes le confesaron que durante la mitad de sus vidas hab铆an sido visitados por s煤cubos, teniendo relaciones sexuales con ellos. Concluye que los dos fueron quemados en Roma.
Lo que encontramos adem谩s en esta investigaci贸n sobre los demonios del sexo en la Edad Media y que nos llam贸 poderosamente la atenci贸n, ha sido una Bula Papal del Papa Inocencio VIII.
Por supuesto, esto desat贸 una brutal caza de brujas a trav茅s de la Inquisici贸n, pero es importante tomar en cuenta las referencias que el mismo Papa expone en sus escritos, con respecto a lo que estos encuentros provoca en los seres humanos, animales, campos y sembrados.
Su pontificado dur贸 entre 1484 y 1492. En esta Bula Papal escribe:
鈥淩ecientemente ha venido a nuestro conocimiento, no sin que hayamos pasado por un gran dolor, que en algunas partes de la Alta Alemania en las provincias, valles, territorios, localidades y di贸cesis de Mayensa, Colonia, Treves, Salzburgo y Brema, cierto n煤mero de personas de uno y otro sexo, que olvidando su propia salvaci贸n y apart谩ndose de la f茅 Cat贸lica, se dan al var贸n de diablo y de hembras, los demonios 铆ncubos y s煤cubos y por sus encantos, hechizos, conjuros, sortilegios, cr铆menes y actos infames, destruyen y matan el fruto en el vientre de las mujeres, ganado y otros animales de especies diferentes, destruyen las cosechas, las vides, los huertos, los prados y pastos, los trigos, los granos y otras plantas y legumbres de la tierra; afligen y atormentan con dolores y males atroces, tanto interiores como exteriores a 茅stos mismos hombres, mujeres, bestias, reba帽os y animales e impiden que los hombres puedan engendrar y las mujeres concebir y que los maridos cumplan el deber conyugal con sus mujeres y las mujeres con sus maridos鈥︹
Del libro de Alec Maclellan 鈥淓l Mundo Perdido de Agharti鈥, se encuentra un relato de primera mano extra铆do de la obra 鈥淩eal Ghost Stories鈥 de 1897, en que una mujer cuenta a su autor W.T.Stead:
鈥淐on gran sorpresa, vi de pronto una luz peculiar a unos dos metros de donde yo me encontraba. En menos tiempo que el que tarda en describirlo, vi que la luz se convert铆a en una cabeza y un rostro de luz amarillo verdosa, con una masa de pelo encima. El rostro era muy ancho, m谩s grande que el nuestro en todos los aspectos, de ojos verdes muy grandes, que al no estar bien delimitados parec铆an fusionarse con la amarillez de las mejillas: no ten铆a vello en la parte inferior del rostro y no se ve铆a nada debajo. La expresi贸n del rostro era diab贸licamente maligna, y como me miraba directamente, mi horror fue tan intenso como mi sorpresa. Pens茅 que una cosa tan horrible s贸lo pod铆a ser sat谩nica, por lo que, manteniendo mi vista fija en ella, le dije: En el nombre de Cristo, vete. Y la horrible cosa desapareci贸 de mi vista鈥.
En la comparaci贸n con respecto a los datos obtenidos de estas cr贸nicas y autores encontramos:
La intromisi贸n de estos seres en los dormitorios o lugares cerrados atravesando barreras como paredes.
La luminosidad que los envuelve, que pueden aparecer frente al protagonista como bolas luminosas o de fuego, para luego tomar una forma antropom贸rfica m谩s caracter铆stica. La luminosidad aparece en relatos como 鈥渞ayos de fuego鈥 emitidos por la criatura.
El detalle de los ojos, como en el caso de los ginn descriptos por el especialista en demonolog铆a preisl谩mica 鈥済ente con ojos en el pecho鈥, lo que sugiere que esos ojos abarcaban mucho m谩s espacio que los de los humanos, o de la 煤ltima cr贸nica, en que los ojos muy grandes se mimetizaban con el resto del rostro.
Resulta interesante la descripci贸n de 鈥渕onos pelados鈥, que se hace en el ensayo de Gil Grimau, pues en todos los casos de Visitantes de Dormitorio el ser aparece sin ropas y sin ning煤n vestigio de pelo o vellosidad en su cuerpo.
En los casos de 铆ncubos y s煤cubos, 茅stos tambi茅n aparecen desnudos, como en los relatos de abducciones, Visitantes de Dormitorio y Encuentros Cercanos del 3掳 Tipo.
El hecho de llamarlos 鈥渕onos鈥 tambi茅n indicar铆a la peque帽a estatura del ser.
Tanto en los casos de genios en el antiguo Egipto y Arabia preisl谩mica e isl谩mica, como en los casos de demonios femeninos o masculinos de la Edad Media, se habla de relaciones sexuales con los humanos y hasta de casamientos, como es en el caso del Cor谩n que los reg铆a. Ese t贸pico est谩 fuera de toda duda, ya que las cr贸nicas enfatizan que estos seres buscaban este v铆nculo espec铆fico con los humanos. En los escritos b铆blicos, por supuesto, tambi茅n se habla de los 鈥淗ijos de Dios鈥 que engendraron hijos con las 鈥渉ijas de los Hombres鈥.
Otras comparaciones no menos importantes para realizar son las descripciones de las cr贸nicas hablando de la invisibilidad de estos seres. Si hemos de interpretar los acontecimientos, podemos inferir que ante el testigo, se volv铆an invisibles, luego de que el mismo los viera o tuviera alg煤n contacto. Es llamativo el pasaje sobre los ginn hablando de que son como el viento en la atm贸sfera, lo que nos dice que son presencias que se advierten por su desplazamiento siendo invisibles en un momento, pero luego agrega 鈥渟on como los hombres鈥, lo que puede significar que toman forma humanoide.
No podemos dejar de comparar los casos actuales en que el testigo recuerda haber visto en su habitaci贸n alg煤n animal, como un b煤ho, un perro, un ciervo o un caballo, que suelen ser descripciones de lo aparecido en su habitaci贸n desde ni帽os y que le provocan miedo. Ante estas apariciones tambi茅n se presentan cicatrices y manchas de sangre en las s谩banas.
A los ginn se les llama 鈥渂ebedores de sangre y desecadores de arterias鈥. Esto tambi茅n resulta muy sugerente, pues llama la atenci贸n sobre las manchas de sangre dejadas en los lechos y tambi茅n en la extrema debilidad de la v铆ctima.
Y esto espec铆ficamente lo dicen muy claro las cr贸nicas sobre los demonios 铆ncubos y s煤cubos. Es evidente que los cronistas de la 茅poca, no estaban ajenos al estr茅s que las visitas provocaban en sus abducidos.
Pero la comparaci贸n m谩s interesante es la de la extrema debilidad de la v铆ctima a la que estas criaturas pueden provocar a un paro card铆aco por la repetici贸n de la experiencia.
Y eso es lo que acabamos de descubrir a trav茅s de la inhibici贸n del Ciclo de Krebs, lo que, por supuesto, en la 茅poca de estas cr贸nicas, se desconoc铆a absolutamente.
Otra comparaci贸n que reafirma que las abducciones se vienen produciendo desde 茅pocas inmemoriales es la de los embarazos de las mujeres v铆ctimas de estas criaturas. Se dice en los relatos que estos fetos nac铆an sin llegar a t茅rmino, lo que hemos comprobado en muchos de nuestros casos; por la investigaci贸n sabemos que los fetos son removidos a los tres o cuatro meses de gestaci贸n. En las cr贸nicas antiguas se dice que nac铆an muertos. En la investigaci贸n actual, el aborto es de la noche a la ma帽ana, sin que aparezca el feto, a veces quedando placenta en el 煤tero, y en otras oportunidades, nada. Con respecto a nacimientos prematuros con deformidades, no hemos encontrado ninguno en nuestros casos investigados, lo cual es un alivio para las protagonistas. Es probable que a lo largo de este tiempo, hayan mejorado sus t茅cnicas para la producci贸n del ser h铆brido o para obtener lo que necesiten de la gestaci贸n que se interrumpe. Otro factor con respecto a este urticante tema de los embarazos es el momento de la inseminaci贸n. En los relatos de relaciones con 铆ncubos se dice que el semen del 鈥渄emonio鈥 es g茅lido como el hielo; hoy podemos entender que lo que se siente fr铆o es el instrumento que se utiliza para el procedimiento, as铆 como la camilla en que se coloca a la mujer.
En los casos en que el atacado por el demonio s煤cubo, se dec铆a, ten铆a una muy r谩pida eyaculaci贸n sin placer, afirma lo que podemos entender actualmente con respecto a un procedimiento tecnol贸gico de extracci贸n de semen de manera autom谩tica. Hemos tenido acceso a un caso en el que el protagonista recordaba de sus abducciones una bella mujer con la que manten铆a relaciones sexuales. Cuando se le hizo una regresi贸n para recuperar esos recuerdos, la 鈥渂ella mujer鈥 se transform贸 en un instrumental sofisticado, estando 茅l en una especie de fr铆o quir贸fano, con estos bajos seres grises a su alrededor.
El hecho de que se pensara que el demonio pod铆a tomar cuerpo de hombre o de mujer para asaltar a sus v铆ctimas, utilizando adem谩s el semen del hombre con el que yac铆a como s煤cubo para utilizarlo en la mujer con la que manten铆a relaciones como 铆ncubo, lo podemos traducir en nuestros casos con la observaci贸n por parte de los protagonistas del cuerpo del alien铆gena, que no presenta ning煤n atributo f铆sico que lo distinga como masculino o femenino, sin embargo, en muchos de nuestros casos, el visitado sabe que es un鈥澝﹍鈥 o una 鈥渆lla鈥 quien tiene delante, sobre todo porque le resulta conocido desde siempre, desde su infancia.
No podemos dejar de comparar el caso de los dos ancianos que confesaron a Pico de la Mir谩ndola sus relaciones durante la mitad de sus vidas con 鈥渄emonios鈥 (antes de ser quemados por la Inquisici贸n, claro).
Y ya sabemos que cuando estos seres eligen a los protagonistas de estos raptos y visitas, lo hacen para toda la vida.
Pero veamos m谩s detenidamente lo expresado por el Papa Inocencio VIII en su Bula.
Nos habla de localidades y territorios donde se daban los casos de visitas demon铆acas. Eso mismo est谩 ocurriendo desde siempre entonces, ya que cuando comenzamos a estudiar m谩s a fondo los casos de Visitantes de Dormitorio comprobamos que una misma zona (Villa Devoto en Capital Federal y Zona Norte del Conurbano Bonaerense) resultaba el espacio en que se mov铆an y a煤n se mueven los alien铆genas.
Inocencio habla de los horrores que estos seres provocan a los humanos, como por ejemplo, destruir y matar el fruto del vientre de las mujeres, pero agrega tambi茅n 鈥 鈥el ganado y otras especies de animales鈥︹.
Es muy sugestivo su discurso contra estos seres, pues ahora conocemos que se vienen sucediendo mutilaciones de ganado vacuno y de otras especies de animales, como perros, caballos, ovejas, cerdos, aves de corral, etc, en distintas partes del planeta.
Tambi茅n acota que destruyen los sembrados, el trigo, legumbres, campos, vides, prados. Inocencio no nos dice el modo en que los campos y sembrados, prados y dem谩s vegetaci贸n aparecieron en su tiempo destruidos, pero tambi茅n es sugestivo, ya que al aparecer los visitantes en estos tiempos y en diversas viviendas, dejan las marcas de c茅sped quemado en los jardines y parques y desecadas las plantas y 谩rboles.
Por supuesto, no podemos dejar de hablar de los c铆rculos en los sembrados, o en las zonas de pastos, a lo que se suma la falta de agua en tanques australianos y los casos en que desaparecen tramos enteros del alambrado divisorio de los campos.
Inocencio agrega que atormentaban y aflig铆an con dolores externos e internos a sus v铆ctimas, lo que hemos estado discutiendo de los actuales casos investigados, pero tambi茅n alude a la situaci贸n de integridad ps铆quica de los protagonistas a los que se les imped铆a, por lo extremo de las vivencias, mantener sus matrimonios en total armon铆a.
Creemos que es innegable la recurrencia en el tiempo de este fen贸meno, que sigue a la humanidad sigilosamente desde 茅pocas inmemoriales. Tal vez, con algunos disfraces que la misma psiquis de los protagonistas, seg煤n el momento cultural y social, impon铆an a sus captores; muy probablemente, con m谩s asiduidad de la que suponemos, pues no todos los protagonistas son concientes de las abducciones o visitas de dormitorio que padecen.
Ellos deben necesitar algunos elementos de nuestra composici贸n biol贸gica, pero es evidente que para no destruir a sus donantes, deben lentamente alterar algunos genes, tanto sean del genotipo, como los que responden al fenotipo. Lo cual viendo el fen贸meno a trav茅s del tiempo, parece veros铆mil ya que recurren a cambios en el ADN mitocondrial, que es el mismo para una gran cantidad de individuos, que a trav茅s de 茅ste est谩n emparentados.

A MODO DE SOLUCI脫N DE CONTINUIDAD

Si analizamos lo expuesto con mucho detenimiento, lo que queda claro es que a los elegidos, por los s铆ntomas y signos que presentan se los induce a un cambio en el metabolismo desactivando la respiraci贸n celular y por ende la transferencia de electrones. Tambi茅n es claro que al inhibir la respiraci贸n celular, la c茅lula y el ADN mitocondrial no se oxidan ni emiten radicales libres que son t贸xicos y envejecen el organismo.
Ya vimos que esta inhibici贸n produce en el ADN mitocondrial determinados cambios que inducen a variadas enfermedades, que inevitablemente, de la madre pasan a la prole.
Vimos, seg煤n los datos extra铆dos de fuentes cient铆ficas, que este tipo de inhibici贸n del ciclo vital de la c茅lula suele ser irreversible, salvo con aplicaciones espec铆ficas como es el caso del glutati贸n, lo cual se debe hacer de manera artificial, pues de otra forma el proceso sigue hasta la muerte celular.
Tambi茅n hemos tenido en cuenta que muchos de los inhibidores del ciclo de Krebs, tanto qu铆micos como radiantes, son letales.
Si hemos de emitir algunas conclusiones luego de lo investigado, debemos tener en cuenta que:
鈥 La inhibici贸n del Ciclo de Krebs no resulta en la muerte del protagonista.
鈥 Se recupera el ritmo card铆aco normal en poco tiempo.
鈥 Se recupera la cantidad normal de gl贸bulos blancos y gl贸bulos rojos.
鈥 Se recupera el dosaje normal de minerales en el organismo.
鈥 Se recupera la energ铆a vital del paciente.
鈥 La inhibici贸n del ciclo de respiraci贸n celular produce mutaciones en el ADN mitocondrial.
鈥 Dada la variada cantidad de enfermedades producidas por la mutaci贸n del ADN mitocondrial, las que, como vimos son muy espec铆ficas, debemos considerar que en ninguno de nuestros casos se han presentado en los protagonistas y en sus hijos.
鈥 La experiencia en nuestros investigados se repite, repitiendo nuevamente los s铆ntomas.
Las hip贸tesis que surgen de lo expuesto son muchas.
En primer lugar, la de la mutaci贸n gen茅tica precisamente en el ADN mitocondrial que es el que puede emparentar a una gran cantidad de individuos, siendo 茅ste muy susceptible a las mutaciones al no tener mecanismos de reparaci贸n. Se podr铆a inferir que se induce una mutaci贸n espec铆fica en el abducido, extrayendo ese material gen茅tico de inmediato, para luego revertir el proceso, tanto de la inhibici贸n del ciclo de Krebs, que es lo que produce la mutaci贸n y la ausencia de ox铆geno, como alguna reparaci贸n artificial en el ADN, para proteger al donante. Los cient铆ficos dicen que no todas las mutaciones que se han encontrado son consideradas patog茅nicas.
La ausencia de O2 en ese momento puede ser clave. Sabemos que a pesar de que es lo que respiramos, el ox铆geno en cualquiera de sus formas es sumamente t贸xico. Tal vez, mucho m谩s para ellos que para nosotros.
Puede ser posible tambi茅n, que necesiten cambiar el spin de los 谩tomos que se manipulan en este proceso, seg煤n lo requieran sus experimentaciones, adem谩s de impedir el paso de determinadas sustancias a trav茅s de las membranas celulares, cuando desaparece el gradiente electroqu铆mico.
Que se tome el ADN mitocondrial nos puede estar indicando que tenemos compatibilidad con esta raza de entidades biol贸gicas extraterrestres. Tal vez, estas incursiones con mutaciones y extracci贸n del material, les sean vitales para su continuidad como especie; pudieron haberse desarrollado, como nosotros, desde organismos muy parecidos a nuestras bacterias, teniendo en cuenta que el ADN mitocondrial humano y el de las bacterias terrestres son muy similares. Sin olvidar que las mitocondrias son las que emiten se帽ales a las c茅lulas para su especificaci贸n, crecimiento y muerte.
Este material gen茅tico mutado puede ser la base para crear una entidad h铆brida entre las dos razas, y luego de investigar tantos casos en que las mujeres protagonistas de estas experiencias pierden embarazos, por lo menos a quien esto escribe, no le quedan dudas. Como tampoco nos quedan dudas que se prepara a estas futuras madres, generaci贸n tras generaci贸n, para que en esos primeros meses acepte el embri贸n que se le implanta, hasta que sea removido. Lo que nos puede estar diciendo, adem谩s, que el feto no podr铆a resistir vivo dentro del vientre de su madre m谩s tiempo. Como tampoco esto sabemos, ser铆a posible que el feto h铆brido s贸lo necesite de esos tres meses para su gestaci贸n total y no los nueve que necesitan los beb茅s humanos.
Hemos encontrado p茅rdidas de embarazos en todos los casos investigados hasta el presente:
Como lo expusimos antes, Hebe que durante su edad f茅rtil perdi贸 varios embarazos entre su primera y su segunda (y 煤ltima) hija; Jimena que abort贸 tres embarazos sin dejar ning煤n rastro del feto ni placenta, s贸lo sangre en las s谩banas, tambi茅n entre los nacimientos de sus dos hijas. 脡ste es particularmente un caso interesante ya que Jimena tiene sangre grupo A factor RH negativo y su esposo tiene sangre grupo A factor RH positivo. Su hija mayor tiene sangre del grupo 0 factor RH positivo, mas, su segunda hija, no present贸 ning煤n problema de los que suelen tener los embriones con sangre factor RH positivo, siendo su madre RH negativo. Se sabe que en estos casos se presenta un rechazo natural de parte del organismo de la madre hacia el feto.
Estudiamos un caso en Gobernador Ugarte Pcia. de Buenos Aires en que el matrimonio y sus hijos fueron protagonistas de encuentros cercanos del primero, segundo y tercer tipo, con visitantes de dormitorio y manifestaciones de los seres en el lugar en pleno d铆a. Cuando entrevistamos a la mujer, llorando nos puso al tanto de la p茅rdida de un embarazo al d铆a siguiente de haber visto a uno de estos seres. Tambi茅n en su caso, nada qued贸 para ser removido de su vientre, llevando tres meses de gestaci贸n.
En el caso de la familia Franco, ya hablamos de la p茅rdida sufrida por la nuera de Dami谩n. Pero en esta familia se han producido otros fen贸menos ins贸litos. Luego de dar a luz a su segunda hija, esta misma mujer queda embarazada a los pocos meses. Este fue un embarazo extra帽o, ya que al hacerse la primera ecograf铆a, los m茅dicos que la atendieron se encontraron con el 煤tero dividido, lo que llaman bicorneo, conteniendo dos fetos en dos diferentes estados de gestaci贸n. En apariencia uno de ellos m谩s avanzado que el otro. En la ecograf铆a se pod铆a observar perfectamente un tabique dividiendo el 煤tero, con un embri贸n formado y en movimiento y del otro lado una masa informe. De todas maneras, a tiempo dio a luz otra ni帽a totalmente normal, habi茅ndose normalizado tambi茅n el 煤tero y habiendo desaparecido tanto el tabique como el otro embri贸n. Podemos aseverar estos datos pues tuvimos acceso no s贸lo a los an谩lisis y ecograf铆as sino tambi茅n a la ginec贸loga que la atendi贸. En la misma familia de Dami谩n, una de sus sobrinas ha tenido una p茅rdida de embarazo, con las mismas caracter铆sticas, sin encontrar feto ni placenta, a los tres meses de gestaci贸n. Ella recuerda perfectamente a un ser a los pies de su cama varias veces, desde que contaba con diez a帽os de edad. Hoy su peque帽a hijita de cinco a帽os le cuenta de sus visitantes por las noches.
No podemos dejar de mencionar a Mary, quien tambi茅n, luego de dar a luz a su hija, a quien su hermano mayor lleva ocho a帽os, se le confirma mediante an谩lisis, un embarazo que para los m茅dicos era muy reciente; sin embargo, Mary dice que su 鈥減ancita鈥 representaba cuatro meses de embarazo. Se dispuso de inmediato realizarle una ecograf铆a y en el momento de hacerla, Mary tiene una fuerte p茅rdida de sangre, acostada en la camilla del m茅dico. Se le realiza una ecograf铆a intrauterina y no se encuentra nada. No hab铆a feto, ni placenta, ni saco embrionario. Mary comenta la consternaci贸n de los facultativos que en ese momento la atend铆an, tratando de tranquilizarla, pero dando muestras de no entender nada.
Sin embargo, estos fetos que no llegan a t茅rmino podr铆an ser utilizados por las entidades que los extraen como material gen茅tico para c茅lulas madre, para transplante de 贸rganos, o para cualquier otro fin, antes que permitirles un desarrollo completo fuera del vientre materno para convertirse en una criatura h铆brida entre las dos especies. O, podr铆an permitir el desarrollo de esos fetos hacia una nueva especie, que adquirir铆a las caracter铆sticas de las dos especies progenitoras, que tal vez no podr铆a vivir ni en nuestro medio ni el de de sus cocreadores.
Vuelvo a repetir que estas son s贸lo hip贸tesis que se desprenden de lo investigado. Pero teniendo en cuenta, tomando la generalidad del fen贸meno OVNI y su historia, que en 茅pocas pasadas han sobrevenido muertes a ra铆z de los encuentros con los seres y sus naves, se advierte que el fen贸meno ha cambiado, dando la impresi贸n de proteger a los protagonistas. De todas maneras en estas personas los encuentros se repiten, pero advertimos que tienen una r谩pida recuperaci贸n. Evidentemente porque los necesitan.
Es probable que mediante prueba y error, hayan realizado desde hace milenios sus experiencias gen茅ticas y que en estos tiempos hayan encontrado equilibrio. Eso mostrar铆an las cr贸nicas ancestrales hablando de 鈥渃arros de fuego鈥 y de seres envueltos en luz o 鈥渞esplandecientes鈥, y las relaciones sexuales entre esos seres, tildados de divinos o demon铆acos, que los protagonistas cre铆an mantener con ellos.
El hecho de que la mayor铆a de los protagonistas de Visitantes de dormitorio tengan el mismo tipo de sangre, 0 RH positivo, tambi茅n es llamativo. Pero puede haber una simple explicaci贸n: La sangre de tipo 0 es dador universal, cualquier persona puede recibirla, siempre que tenga el mismo Factor RH.
Se podr铆a deducir que una vez realizada la mutaci贸n en un individuo portador de sangre tipo 0, 茅sta se podr铆a inocular en otras personas de distinto tipo de sangre, respetando el factor, para seguir con las mutaciones requeridas. Seg煤n nuestro asesor en medicina, la sangre del grupo 0 es la m谩s f谩cil de contaminar.
Han sido hasta aqu铆 invasiones f铆sicas muy bien establecidas, con un aparente plan de mutaciones, capaces de dejar la menor cantidad de huellas posibles. En este plan parecen haber utilizado casi todo el tiempo que la humanidad lleva sobre este planeta, si no todo. Sin embargo, las huellas est谩n, desde siempre, perdurando de la misma manera a trav茅s de los siglos, pero manifestadas de modo que se entremezclen con los sue帽os, como si quisieran esconderse detr谩s de 茅stos.



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