EL CEREBRO DE ALBERT EINSTEIN

Fecha 15/6/2010 10:21:26 | Tema: Enigmas y Misterios



El 18 de abril de 1955 fallec√≠a en Princeton (EE.UU.) el m√°s genial cient√≠fico del siglo XX: Albert Einstein. Su cuerpo no fue totalmente incinerado como dej√≥ escrito, ya que se preserv√≥ su cerebro con fines cient√≠ficos. Hoy, m√°s de 44 a√Īos despu√©s, investigadores de Canad√° presentan evidencias de que el cerebro de Einstein era m√°s ancho de lo normal. Adem√°s constatan otras caracter√≠sticas peculiares que explicar√≠an su privilegiada mente.

Este hallazgo est√° precedido por una rocambolesca historia, envuelta en un halo de misterio. A mediados de la d√©cada de los 70, un redactor de la revista regional ¬ęNew Jersey Monthly¬Ľ descubri√≥ que el cerebro de Einstein no fue incinerado, sino que fue extra√≠do y preservado por Thomas S. Harvey, que trabajaba como pat√≥logo en el hospital de Princeton. Este especialista seccion√≥ gran parte del cerebro del genial f√≠sico en doscientas l√°minas, con excepci√≥n del cerebelo y algunas partes del c√≥rtex. Su intenci√≥n era estudiar este √≥rgano para descifrar las claves biol√≥gicas de la mente m√°s brillante de este siglo.
En 1985, Harvey public√≥ en ¬ęExperimental Neurology¬Ľ un estudio, cuya metodolog√≠a y resultados fueron entonces muy discutidos. En ese trabajo se aseguraba que el cerebro del f√≠sico y matem√°tico de origen alem√°n (Ulm, 1879) ten√≠a porcentualmente un mayor n√ļmero de c√©lulas de la gl√≠a cerebral que neuronas. El pat√≥logo de Princeton interpret√≥ estos datos en el sentido de que el cerebro de Einstein consum√≠a m√°s energ√≠a, lo que podr√≠a explicar sus extraordinarias capacidades cognitivas.

Once a√Īos despu√©s, la misma revista cient√≠fica insertaba un trabajo del profesor Terence Hines, en el que se afirmaba que este cerebro pesaba s√≥lo 1.230 gramos, es decir 170 gramos menos que el de la media de los varones adultos. Sin embargo, la densidad de neuronas parec√≠a mayor en la corteza cerebral, de tama√Īo menor que el normal.

Pero ninguno de estos trabajos, por diversos motivos de metodolog√≠a cient√≠fica, han sido plenamente aceptados. Hoy, ¬ęThe Lancet¬Ľ publica el primer estudio riguroso donde se describe la anatom√≠a del cerebro del autor de la Teor√≠a de la Relatividad. La investigaci√≥n estuvo dirigida por la profesora Sandra Witelson, del Departamento de Psiquiatr√≠a y Neurociencias del Comportamiento, de la Universidad McMaster, en Ontario (Canad√°).

Esta cient√≠fica explic√≥ a ABC que pudo llevar a cabo su trabajo con numerosas fotograf√≠as tomadas por Harvey, as√≠ como con diversos fragmentos del cerebro que le envi√≥ este pat√≥logo de Princeton. Las mediciones anat√≥micas efectuadas fueron comparadas con las de los cerebros de treinta y cinco hombres y cincuenta mujeres que hab√≠an tenido una inteligencia normal. ¬ęEn el estudio -a√Īadi√≥ a este peri√≥dico- contamos con la ventaja de disponer de un grupo amplio de control, ya que desde hace veinte a√Īos la Universidad McMaster tiene un ‚Äúbanco de cerebros‚ÄĚ que no est√°n afectados por ning√ļn tipo de patolog√≠as. El objetivo de nuestro grupo es estudiar las relaciones existentes entre la anatom√≠a de las estructuras de este √≥rgano con las distintas funciones cognitivas¬Ľ.

Las investigaciones revelaron que el cerebro de Einstein era similar al de estas 85 personas, cuya media de edad era similar a la del genial físico en el momento de su fallecimiento. Sin embargo, este equipo detectó una peculiaridad importante: la región inferior parietal de Einstein era más amplia. Y debido al desarrollo extensivo de esa estructura en ambos lados, su cerebro era un 15 por ciento más ancho que el de los individuos estudiados.

Esta regi√≥n del cerebro -seg√ļn Witelson- es de gran importancia, ya que controla el pensamiento matem√°tico y la capacidad cognitiva visual-espacial. Este rasgo explicar√≠a la peculiar forma con que Einstein abordaba los problemas cient√≠ficos.

Adem√°s, el cerebro de Albert Einstein carece, a diferencia del resto, de un surco que atraviesa toda esa √°rea. Los cient√≠ficos canadienses especulan que este fen√≥meno habr√≠a permitido en esa √°rea una mayor concentraci√≥n de neuronas, que establecer√≠an conexiones entre s√≠ de forma m√°s sencilla, posiblemente creando un c√≥rtex altamente integrado y expansivo. ¬ęEsta podr√≠a ser la clave del tipo de pensamiento en el que Einstein era un maestro¬Ľ, se√Īala Witelson.

La investigadora canadiense a√Īadi√≥ a ABC que ¬ęno podemos afirmar con rotundidad si estas caracter√≠sticas observadas son la base de su genialidad cient√≠fica. Ser√° necesario realizar m√°s estudios, para comparar estas estructuras con las existentes en cerebros con una inteligencia similar a la de Einstein. La pregunta clave es si estas peculiaridades anat√≥micas y ese genial pensamiento matem√°tico es innato o adquirido.

Claramente, los est√≠mulos del entorno son importantes, pero el estudio prueba que la anatom√≠a cerebral tambi√©n lo es¬Ľ, matiz√≥ Sandra Witelson.

Fuente: http://elapocalipsisvaallegar.blogspot.com/
http://revistadigitalavalon.es/?p=1673



Documento disponible en UNIFA web
http://www.unifaweb.com.ar

La direccion de este documento es:
http://www.unifaweb.com.ar/modules/news/article.php?storyid=1058