LAS NAVES SECRETAS DEL TERCER REICH

Fecha 6/6/2010 14:00:28 | Tema: Enigmas y Misterios

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La tecnología nazi sigue sorprendiéndonos en pleno siglo XXI. Gracias a ella los ingenieros del Tercer Reich desarrollaron futuristas prototipos que muchas veces fueron confundidos con OVNIs. Pero lo que muchos interpretaron como artefactos extraterrestres fueron en realidad ingenios humanos creados a fin de lograr un objetivo muy terrestre: vencer en la contienda.
¬ęLos platillos volantes existen, claro que s√≠, pero no vienen de otros planetas. Los construimos nosotros. Los dise√Īaron nuestros ingenieros, y despu√©s los americanos y los rusos se repartieron esos planos y prototipos cuando cay√≥ Berl√≠n. Yo los vi durante mis servicios para el F√ľhrer‚Ķ¬Ľ Quien nos hac√≠a personalmente estas declaraciones no es un personaje cualquiera. Se trata de un anciano nacionalsocialista de 82 a√Īos llamado √Āngel Alc√°zar de Velasco, uno de los esp√≠as del servicio secreto alem√°n en Espa√Īa durante la II Guerra Mundial, que posteriormente colaborar√≠a con el SECED y otros organismos de espionaje.
Alc√°zar de Velasco fue condecorado por el mism√≠simo Adolf Hitler como pago a sus servicios para el Reich, y hace pocos a√Īos viaj√≥ a Jap√≥n para recibir un homenaje por su labor como esp√≠a al servicio de TO, otra de las organizaciones secretas de la alianza germano-nipona en la guerra. ¬ŅPodr√≠a consider√°rsele, por tanto una fuente autorizada para afirmar que los nazis construyeron los primeros platillos volantes?
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El Mito De Las M√°quinas Portentosas
En 1959 la editorial alemana J.F. Lehmanns Verlag de Munich publicaba la tercera edici√≥n de Die Deutschen waffen and geimwaffen en des 2. Weltkrges un ihre Weiterentwicklung (Las armas y las armas secretas alemanas de la II Guerra Mundial y su desarrollo posterior). El autor de este manual alem√°n sobre armas secretas era el mayor Rudolf Lusar, quien dedicaba un apartado del cap√≠tulo Aparatos Especiales al dise√Īo de "platillos volantes" nazis. Entre otras cosas Lusar dec√≠a: ¬ęInvestigadores y cient√≠ficos alemanes dieron ya durante la guerra los primeros pasos hacia tales "platillos volantes"; e incluso construyeron y probaron semejantes aparatos volantes que rayan en lo maravilloso¬Ľ.
Seg√ļn datos confirmados de expertos y colaboradores, los primeros proyectos denominados ‚Äėdiscos volanles‚Äô se iniciaron en 1941. Los planos para tales proyectos proceden de los expertos alemanes Schriever, Habermohl y Miethe, y del italiano Bellonzo".
"Habermohl y Schriever -prosigue Lusar- eligieron un aro plano que giraba en torno a una cabina de pilotaje fija en forma de c√ļpula. Consist√≠a en unas alas de disco orientables que permit√≠an, seg√ļn se las orientara, el despegue o vuelo en horizontal. Miethe desarroll√≥ tuna especie de disco de 42 m. de di√°metro, al que se hab√≠an acoplado toberas orientables. Schriever y Habermohl, que hab√≠an trabajado en Praga, despegaron el 14 de febrero de 1945 con el primer ‚Äėdisco volante‚Äô. Alcanzaron en tres minutos una altitud de 12.400 m. y una velocidad horizontal de vuelo de 2.000 km/h. Estaba previsto que alcanzara velocidades de 4.000 km/h. Fueron precisos enormes ensayos previos y trabajos de investigaci√≥n, antes de poder acometer la confecci√≥n del proyecto. Debido a la elevada velocidad y a las extraordinarias exigencias de calor, debieron buscarse materiales especialmente indicados para que resistieran el efecto de las elevadas temperaturas.
El desarrollo del proyecto, que hab√≠a costado millones, se hallaba pr√°cticamente finalizado en los √ļltimos d√≠as de la guerra. Al t√©rmino de √©sta, fueron destruidos los modelos existentes. Pero la f√°brica de Breslau en la que hab√≠a trabajado Miethe cay√≥ en manos de los sovi√©ticos, que llevaron todo el material y personal t√©cnico a Siberia, donde se sigue trabajando con √©xito en estos ‚Äėplatillos volantes‚Äô. Schriever pudo salir a tiempo de Praga; pero Habermohl debe encontrarse en la Uni√≥n Sovi√©tica, ya que no se tiene noticia de √©l. El antiguo constructor alem√°n Miethe se encuentra en Estados Unidos y desarrolla, seg√ļn se sabe, tales ‚Äėplatillos volantes‚Äô en la A.V. Roe Comp., para Norteam√©rica y Canad√°‚Ķ"
Estas osadas y discutibles afirmaciones del mayor Lusar -escritas, todo hay que decirlo, en plena psicosis platillista de la Europa de los cincuenta- dispararon la imaginaci√≥n de muchos uf√≥logos. Sin embargo, expertos en historia de la aeron√°utica han sometido estos p√°rrafos a una severa cr√≠tica, como la aparecida en otro n√ļmero de la citada Luftfahrt International en mayo-junio de 1975.
Ahora bien, todos esos relatos sobre revolucionarias aeronaves se basan en un verdadero descubrimiento nazi: el despegue vertical. Un principio desarrollado en uno de los prototipos mas ingeniosos de la tecnología nazi: el "caza milagro".

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El "Caza-Milagro"
El fant√°stico "caza-milagro" de Focke-Wulf es uno de los pocos dise√Īos secretos alemanes que ha terminado desarroll√°ndose en aeronaves militares modernas p√ļblicamente reconocidas.
Su historia comenz√≥ en 1942. En la memoria de la Investigaci√≥n Aeron√°utica alemana de ese a√Īo apareci√≥ un informe del Centro de Pruebas Aerodin√°micas de G√∂ttingen con el t√≠tulo de El ala motriz. En el mismo, sus autores -E. von Holst, D. K√ľchemann y K. Solf- examinaron la posibilidad de concebir una aeronave que combinase los mecanismos de propulsi√≥n y elevaci√≥n partiendo del vuelo de la lib√©lula como fuente de inspiraci√≥n.
La idea originaria era la de un potente grupo motopropulsor, montado en el fuselaje, que deber√≠a accionar dos h√©lices contrarrotatorias de un gran di√°metro. El turbopropulsor, ligero y sencillo, a√ļn no se hab√≠a desarrollado. El Dr. S√§nger trabajaba desde 1941 en toberas a reacci√≥n que proporcionaban el adecuado empuje de despegue. En la secci√≥n de din√°mica de gases de Focke-Wulf un equipo trabajaba bajo el mando del Dr. Pabst von Ohain en un estatorreactor de tama√Īo mucho menor que las convencionales toberas Lorin. Adem√°s, la Focke-Wulf intentaba reducir el consumo y el empleo de combustibles de baja calidad, tales como el aceite de brea o el alquitr√°n de lignito.
En oto√Īo de 1944 el proyecto del "caza-milagro" estaba detalladamente calculado. En comparaci√≥n con los cazas de la √©poca, deb√≠a presentar unos rendimientos de vuelo extraordinarios. Como velocidad m√°xima a ras del suelo se hab√≠an calculado 1.000 km/h y unos 840 km/h a los 11.000 m. de altitud. La velocidad ascensional inicial ser√≠a de 125 m/s, que a 11.000 m. de altura se reducir√≠a a 20 m/s.
Los planos cayeron en manos de los norteamericanos, quienes al evaluar estos documentos en junio de 1945 se dieron cuenta de que estaba a punto de ser creado un caza superior. El sello de "secreto" se cernió sobre estos documentos y el ala accionada por estatorreactor nunca llegó a fabricarse… al menos oficialmente. Porque lo cierto es que en EE.UU. -donde fue a parar la información requisada a los nazis- se construyeron al menos dos aviones sospechosamente similares al revolucionario proyecto alemán…
Se trataba del "Tallsitter" Lockheed XFV-1 y del Convair XFY-1 "Pogo", los dos dotados de alas rígidas. En ambos casos la propulsión se conseguía por medio de la turbina Allison YT40-A-14 de 5.850 CV y de dos hélices de marcha opuesta de 4,88 m. de diámetro. Aunque las pruebas de vuelo pudieron haber concluido con resultados relativamente buenos, la Armada de Estados Unidos no se interesó por el "despegue de cola" y el proyecto fue abandonado. Al menos, como siempre, ésta es la versión oficial.
A estos cazas de despegue vertical, a los dise√Īos discoidales y a las "minas a√©reas" debemos a√Īadir todo tipo de alas volantes, aviones triangulares y extra√Īas aeronaves Horton sin tim√≥n de cola que demuestran, sin lugar a dudas, que los nazis idearon y fabricaron todo tipo de objetos voladores muy dif√≠ciles de identificar‚Ķ
As√≠ Era El Extra√Īo "Caza Milagro" De Los Nazis
En 1982, la prestigiosa revista aeron√°utica Avion Revue Internacional publicaba un extenso art√≠culo de G. Sengfelder sobre el "caza-milagro" en el que refer√≠a algunas de sus caracter√≠sticas. Para los primeros ensayos en el t√ļnel aerodin√°mico de alta velocidad del Centro de Investigaci√≥n de Braunschweig se construy√≥ en 1944 un grupo motopropulsor con 49 quemadores. Como combustible se utiliz√≥ hidr√≥geno. Sin embargo, debido a la cr√≠tica escasez de combustibles determinada por la guerra, se desarroll√≥ un evaporador de combustible de dif√≠cil ebullici√≥n √Čste deb√≠a ser evaporado en una caldera, bien por v√≠a el√©ctrica o por medio de calefacci√≥n de gas, a√Īadiendo aire procedente de un soplador-generador de arranque.
Se ensayaron tres disposiciones diferentes de la cabina del piloto y de la suspensi√≥n del ala motriz, resultando como √≥ptima la versi√≥n con la cabina situada en la parte delantera y la colocaci√≥n del ala motriz a la altura del 37% de la longitud del fuselaje. La estructura de √©ste, como bien se√Īala Sengfelder, era un tubo del di√°metro del cojinete del ala motriz. Por una parte, este tubo deb√≠a ser el principal elemento portante, y por otra, alojar el tren de aterrizaje principal. Alrededor del tubo se dispondr√≠an los dep√≥sitos de combustible. De ese modo, el forro exterior quedaba reducido a puro revestimiento. Los mandos y la mec√°nica del tren de aterrizaje estaban alojados de forma protegida en el interior.

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Foo-fighters: ¬ŅOVNIs o Prototipos?
El 13 de diciembre de 1944 el South Wales Argus publicaba un sorprendente art√≠culo en el que se dec√≠a: ¬ęLos alemanes han fabricado un arma secreta coincidiendo con la estaci√≥n navide√Īa. El nuevo ingenio, que al parecer es un arma defensiva a√©rea, se parece a las bolas de cristal que adornan los √°rboles navide√Īos. Se las ha visto suspendidas en el aire por territorio alem√°n, a veces solas, y otras en grupo; son de color plateado y parecen transparentes¬Ľ. Poco despu√©s, el 2 de enero de 1945, era el Herald Tribune neoyorquino el que se expresaba en los siguientes t√©rminos:
¬ęParece que los nazis han proyectado una novedad en el cielo nocturno de Alemania. Se trata de los misteriosos y extra√Īos globos foo-fighters que corren por las alas de los aparatos Beaufighters que sobrevuelan secretamente Alemania. Hace m√°s de un mes que los pilotos, en sus vuelos nocturnos, se encuentran con esas armas fant√°sticas que, al parecer, nadie conoce. Los globos de fuego aparecen repentinamente, acompa√Īan a los aviones durante kil√≥metros y, seg√ļn revelan los informes oficiales, parecen estar controlados por radio desde el suelo¬Ľ. Esos "globos de fuego" descritos por la prensa de la √©poca son conocidos por los uf√≥logos como foo-fighter. Y, como queda claro, eran considerados por los pilotos aliados como alg√ļn tipo de arma secreta nazi.
El autor italiano Renato Vesco public√≥ en 1968 un libro, Interceptarlos sin disparar, que lleg√≥ a convertirse en un cl√°sico, en el que plantea la hip√≥tesis de que los OVNIs sean en realidad aeronaves secretes terrestres. Adem√°s Vesco tambi√©n afronta el escabroso asunto de los foo-fighter, exponiendo algunos casos de avistamiento y desarrollando su tesis sobre las armas secretes. ¬ęEl 27 de noviembre de 1944, en las cercan√≠as de la ciudad de Speyer -explica-, los pilotos Giblin y Clerry se cruzaron con una enorme y ardiente luz anaranjada que volaba a una velocidad de cerca de 500 millas por hora, a algunos centenares de metros por encima de la vertical del caza‚Ķ (‚Ķ) ‚ÄėA las 6:00 horas del 22 de diciembre, a diez mil pies de altitud, cerca de Hagenau, dos luces anaranjadas muy grandes y brillantes se elevaron r√°pidamente del suelo hacia nosotros. Ya en lo alto, siguieron a nuestro aeroplano bajo un control perfecto (de operadores terrestres). Al alejarse, su fuego pareci√≥ extinguirse‚Äô.¬Ľ
El resto del parte est√° censurado. Evidentemente, mencionaba la imprevista "enfermedad" del radar de a bordo. Dos noches despu√©s los mismos pilotos, tras haber atravesado el Rhin, fueron asaltados por un flam√≠gero globo rojizo que s√ļbitamente ¬ęse convirti√≥ en una especie de aeroplano que en su parte superior estaba construido como un ala. Entonces, se volvi√≥ de lado planeando y desapareci√≥¬Ľ. Hay otros p√°rrafos censurados‚Ķ Partiendo de informes de vuelo oficiales como los expuestos y del hecho de que los aliados encontrasen piezas que apuntaba a la construcci√≥n de los feuerball, Vesco desestima que tales casos, al menos en su mayor parte, tengan una explicaci√≥n natural, electrost√°tica o electroatmosf√©rica (fuegos de San Telmo, rayos globulares, etc.).

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Por el contrario, identifica los "foo" con un arma secreta antiradar: ¬ęEn el oto√Īo de 1944, en Oberammenrgau, en la Baviera alpina, un centro experimental patrocinado por la Luftwaffe, en O.B.F, habr√° ultimado una serie de investigaciones relacionadas con aparatos el√©ctricos capaces de interferir en el funcionamiento de los motores, hasta un m√°ximo de 30 m. de distancia, mediante la producci√≥n de intensos campos electromagn√©ticos. Averiando el circuito de ignici√≥n de los motores de un aeroplano se habr√≠a provocado infaliblemente la ca√≠da de √©ste. Para convertir la invenci√≥n en pr√°cticamente eficaz, los t√©cnicos alemanes se propon√≠an, empero, triplicar por lo menos el radio de acci√≥n del arma, pero cuando el conflicto concluy√≥, los experimentos en tal sentido apenas hab√≠an sido esbozados. Entretanto, como infraproducto de estas investigaciones para su inmediato empleo b√©lico, otro centro, regido combinadamente por el Ministerio Sperr y por el Estado Mayor T√©cnico de las SS, hab√≠a adaptado la idea del ‚Äėestorbo radiof√≥nico de proximidad‚Äô a la interferencia sobre los mucho m√°s delicados y vulnerables aparatos electr√≥nicos de los cazas nocturnos americanos.
As√≠ hab√≠a nacido una original m√°quina voladora, redonda y acorazada, m√°s o menos semejante al caparaz√≥n de una gran tortuga. Se mover√≠a con un motor especial de reacci√≥n, tambi√©n aplanado y circular, que recordaba como principio f√≠sico a la famosa eol√≠pila heroniana y generaba un vasto halo de llamas muy luminoso. Por eso hab√≠a sido llamada ‚Äėfeuerball‚Äô (bola de fuego). No llevaba armas ni pilotos. Teledirigida en el acto de despegar, segu√≠a despu√©s autom√°ticamente a los aparatos enemigos, atra√≠da por sus llamas de escape y aproxim√°ndose a ellos sin chocar, lo cual bastaba para poner en estado cr√≠tico sus aparatos de radar¬Ľ.

Publicado por Jose Albino Tapia Gallardo

Fuente: http://siniestroterrorifico.blogspot.com/
http://revistadigitalavalon.es/



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