Enviado por agandinel 9/7/2010 8:22:25 (81 Lecturas)
Como sabran tan China,como japon y todos aquellos paises de origen oriental son renuentes a que sus propios arqueologos puedan hacer su trabajo de investigacion y en la mayoria de los casos se les prohibe entrar a las zonas de hallazgos. En este caso gracias a un barrido laser reaalizado por helicoptero se pudo hacer una maping de la zona arqueologica que esta en medio de la ciudad de Osaka en Japon, ,as precisamente del túmulo Konabe en Nara en diciembre y el montículo Gobyoyama en Sakai, bteniendo resultados extraordinarios, aqui la data y fotos.... Yo he visto un OVNI/nave con esta forma aunque nos recuerde mas a una cerradura.......que opinan? INFORMA PARA UNIFAGRUPO Y EL MUNDO ADOLFO GANDIN OCAMPO
Enviado por Rosael 20/5/2010 18:29:16 (59 Lecturas)
Entierro múltiple con 2 mil 700 años de antigüedad en la Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo.
En Chiapas Un equipo de científicos descubrió dentro de una pirámide una tumba de dignatario que podría ser la más antigua de su tipo en toda Mesoamérica. Fue en la Zona Arqueológica Chiapa de Corzo, en el municipio chiapaneco de este mismo nombre; los estudios preliminares de la excavación revelan que los entierros tienen una antigüedad aproximada de 2 mil 700 años.
Cerca del balneario de Hisarya, en el pueblo de Starosél (Bulgaria del Sur) se encuentra el templo subterráneo tracio más espectacular del sudeste de Europa. Descubierto hace 10 años por uno de los más famosos arqueólogos búlgaros, Gueorgui Kítov, el templo es uno de los monumentos arquitectónicos tracios más impresionantes con el muro de grandes bloques de piedra que lo rodean, con la escalinata ceremonial que conduce a una vasta sala, con su amplísimo recinto interior y techo abovedado.
En 2008 y 2009, un equipo de arqueólogos se puso a explorar el terraplén que cubría el templo. El análisis de la ceniza encontrada en la pira ritual en el centro mismo del túmulo fue de particular importancia para fechar la impresionante instalación, consagrada a la diosa Hestia, patrona de los hogares. Los tracios habían dejado también sus ofrendas en señal de veneración y con la esperanza de que la diosa bendijera el templo para que este perdurara a lo largo de los siglos. El material fue enviado para el análisis a la prestigiosa universidad de Heidelberg, en Alemania. La respuesta llegó un par de meses más tarde:
Enviado por Rosael 24/1/2010 8:15:13 (74 Lecturas)
En los filos montañosos de los Nevados del Aconquija, la imponente presencia de estructuras de piedra calzadas con lajas son el preludio para el conocimiento de un paraje arqueológico.
La historia y su faceta arqueológica tienen en Tucumán un lugar para la proyección y el descubrimiento, sólo la inmensidad de valles y cumbres se transforman en el paso obligado para acceder al conocimiento y al placer didáctico que ofrece la naturaleza, esgrimida en las laderas del asentamiento de La Ciudacita.
Casi a 4.200 metros de altura, pinceladas de leyendas y mitos son trazadas en la demarcación de un contorno montañoso cuya soledad geológica es menguada por la influencia fluvial de los ríos Jaya y Las Pavas, donde sus caudales sacian la sed de todo el territorio central de los Nevados del Aconquija.
Como testimonio de una trama de misterio, se entretejen a lo largo de los filos de la montaña, una serie de pircas grisáceas de un metro de altura, que se levantan hacia el infinito, acompañadas con el juego de luces y sombras que reflejan la incandescencia de plegarias solares que bregan por abrazar, y ser parte, de esta postal paisajística.
Enviado por Rosael 4/1/2010 12:49:15 (136 Lecturas)
Cuando Howard Carter comenzó a excavar en el Valle de los Reyes de Egipto, su ambición era encontrar una tumba real completa, con todos sus tesoros. Muchos lo habían intentado antes y habían fallado. Durante años, Carter trabajó diligentemente bajo el sol abrasador. Entonces, en 1922, encontró un escalón en el fondo del valle.
Las colinas de caliza se yerguen áridas y resquebrajadas en el desierto. A sus pies, las escombreras cubren el fondo del valle. Es este un lugar un tanto agobiante y claustrofóbico, que parece una enorme cantera. Pero este vasto escorial esconde secretos milenarios —es el cementerio de los amos del antiguo Egipto, El Valle de los Reyes.
(Imagen: Lord Carnarvon y Horwar Carter). En 1891, Howard Carter, de 17 años de edad, llegó a Egipto desde Inglaterra para trabajar como delineante arqueológico. Su trabajo consistía en bosquejar las pinturas de las tumbas egipcias. Gracias a su gran precisión, Carter se hizo tan imprescindible que pronto comenzó a ayudar en las excavaciones propiamente dichas. Su pasión por la egiptología pronto se convirtió en su único interés y en 1900 fue nombrado inspector en jefe de monumentos en el Alto Egipto y Nubia. Gran parte de su trabajo se desarrolló en el Valle de los Reyes, donde se habían excavado muchas, pero no todas las tumbas de los faraones egipcios. Cuando Carter comenzó su labor, no se había hallado aún ninguna tumba completa. Encontrar una tumba intacta con sus tesoros funerarios seguía siendo el sueño de los arqueólogos. Pero, por ahora, el Valle de los Reyes guardaba sus secretos.
A principio de siglo Egipto era una destilación muy popular entre los turistas y un balneario para los ricos. Entre los visitantes habituales se encontraba George Herbert, conde de Carnarvon, que paso varios inviernos en Egipto recuperándose de un grave accidente de coche. Hasta ese momento se habia dedicado a coleccionar antigüedades y acababa de comprar una concesión para excavar en Tebas (ahora Luxor). Pero en 1907 se dio cuenta de que necesitaba un ayudante y consejero. Ese año, le presentaron a Carter y lo invitó a unirse a su empresa. Carnarvon era rico y generoso y a Carter, que acababa de abandonar su cargo oficial, le debió parecer una excelente oportunidad. Así comenzó una colaboración histórica.