UNIFA web : MIGRACIONES Y DEMOGRAF√ćA HUMANA DE LOS OR√ćGENES AL SIGLO XXI. - Arqueologia - Articulos
Staff

Tematicas

Foro


Radios


Links

Login
Nombre:

Contrase√Īa:

Recordar



¬ŅRecuperar la contrase√Īa?

Regístrese

Traducir

Twitter

Tu eres nuestra vista N*

historia,hombre,planeta,tierra,inici„≥,millones,a„Īos,cuando,serie,cambios,patrimonio,gen„©tico,permiti„≥,restringido,grupo,primates,presente,„Āfrica,adoptar,postura
Arqueologia : MIGRACIONES Y DEMOGRAF√ćA HUMANA DE LOS OR√ćGENES AL SIGLO XXI.
Enviado por Rosa el 9/11/2009 12:01:54 (534 Lecturas)

La historia del hombre en el planeta Tierra inici√≥ hace unos 6 millones de a√Īos, cuando una serie de cambios en el patrimonio gen√©tico permiti√≥ a un restringido grupo de primates presente en √Āfrica adoptar una postura b√≠peda, utilizar con √©xito sus manos y desarrollar un cerebro m√°s voluminoso, capaz de resolver diferentes problemas de supervivencia.

A partir de aquel remot√≠simo per√≠odo, se desarrollaron varias formas de hom√≠nidos. Algunos permanecieron en √Āfrica, mientras que otros viajaron a trav√©s del planeta en busca de mejores condiciones de vida.

Todos estos homínidos desaparecieron con el tiempo, excepto una especie, la de Homo Sapiens, a la cual nosotros pertenecemos.

La primera especie humana que sali√≥ de √Āfrica fue el Homo Erectus, que apareci√≥ hace aproximadamente 1,8 millones de a√Īos y sobrevivi√≥ en algunas subespecies hasta hace unos 13.000 a√Īos. Era un hom√≠nido robusto, con el arco de las cejas muy marcado y en cuanto a conocimientos, era capaz de utilizar el fuego y trabajar piedras y huesos de animales.

Se sabe con seguridad que el Homo Erectus lleg√≥ a las actuales Indonesia y China (Homo Erectus Erectus y Homo Erectus Pekinensis). ¬ŅQu√© lo impuls√≥ a emigrar de √Āfrica y explorar las inmensas tierras de Eurasia, llegando hasta la isla de Java? Probablemente, la raz√≥n por la cual comenz√≥ a emigrar alrededor del planeta fue la necesidad de seguir manadas de animales, pero algunos estudiosos desarrollan la hip√≥tesis de que, como todos los pertenecientes a la especie Homo, ten√≠a curiosidad y quer√≠a conocer las tierras que lo rodeaban.

El debate se enfoca en la posibilidad de que el Homo Erectus haya llegado al Nuevo Mundo hace unos 300 milenios. Esta es la tesis de la arque√≥loga brasilera Mar√≠a Beltrao, quien sostiene haber estudiado algunos yacimientos de huesos de animales de la megafauna trabajados por el hombre, los cuales se remontan a aproximadamente 300.000 a√Īos y fueron hallados en el actual Brasil.

Posiblemente, el grupo de humanos que, descendiendo del Homo Habilis, se transformó en Homo Erectus, fue el del Homo Ergaster. Por otro lado, en la actual Georgia se descubrieron los restos del Homo Georgicus, un Erectus que probablemente se dirigía hacia el oriente.



Sigue vigente el debate sobre si el Homo Erectus colonizó también la actual Europa.
De hecho, en las cercan√≠as de Heidelberg, en Alemania, se encontraron los restos de un hom√≠nido muy robusto de un peso aproximado de 100 kilos y de altura de 1,75 metros. El Homo Heidelbergensis, que vivi√≥ entre 500 y 300 milenios atr√°s en Europa, fue probablemente un descendiente de los primeros Erectus que abandonaron √Āfrica hace un mill√≥n de a√Īos y que se adaptaron al inclemente clima de la Europa del Pleistoceno.

Seg√ļn los √ļltimos estudios de paleo-antropolog√≠a, el descendiente directo del Homo Heidelbergensis fue el Homo Neandertal, que apareci√≥ en la actual Espa√Īa hace unos 230.000 a√Īos y que sobrevivi√≥ en Europa hasta hace unos 28 milenios.

Contemporáneamente, se había desarrollado, en la isla indonesia de Flores, un descendiente del Homo Erectus, de características delicadas y gráciles, llamado Homo Floresiensis, que vivió entre 90 y 13 milenios atrás.

Simult√°neamente a estas migraciones y evoluciones del Homo Erectus, que dominaba gran parte de Eurasia y quiz√° tambi√©n algunas zonas del Nuevo Mundo, en √Āfrica se desarrollaba una nueva especie de humanos, m√°s especializada y capaz de adaptarse con rapidez a los cambios clim√°ticos y a las migraciones de los animales. Esta nueva especie, que se origin√≥ del Homo Rhodesiensis hace 300 milenios, se llama Homo Sapiens Arcaico. Los estudios de gen√©tica demostraron tambi√©n que todos los seres humanos actuales tienen un origen com√ļn en la llamada Eva mitocondrial, o bien la mujer que dio origen al Homo Sapiens Arcaico, hace aproximadamente 200 milenios, en la actual Etiop√≠a.

Cabe preguntarse por qu√© los Erectus, que estaban ya presentes en Asia desde hac√≠a milenios, no evolucionaron en formas m√°s desarrolladas de humanos. Adem√°s, queda el interrogante de por qu√© la mujer que dio origen al Homo Sapiens Arcaico era nativa de √Āfrica, justo como los primeros hom√≠nidos, y no de otras zonas de la Tierra. Por ahora, no hay una respuesta cient√≠fica a esta pregunta.

El grupo humano destinado a conquistar el planeta se originó en la actual Etiopía, y luego de unos 100 milenios de su aparición en la faz de la Tierra, comenzó varias migraciones que lo llevaron a colonizar todas las zonas del mundo y a suplantar a todos los Erectus y a sus descendientes.

Para llevar a cabo profundos análisis sobre las migraciones humanas, los paleo-antropólogos comparan los restos humanos hallados en las diferentes partes del mundo y los datan con el método de la radiación radiométrica.

Por ejemplo, en las orillas del R√≠o Omo, en Etiop√≠a, se encontraron restos de Homo Sapiens arcaico que se remontan a 200 milenios atr√°s, mientras que en Sur√°frica y en los yacimientos de Skhul y Jebel Qafzeh en Israel, se hallaron restos de Homo Sapiens, cuya antig√ľedad es de 100 milenios.

Por consiguiente, la fecha de 100.000 a√Īos atr√°s es considerada como el momento a partir del cual el Homo Sapiens Arcaico sali√≥ de √Āfrica a conquistar el planeta. Seg√ļn la arque√≥loga brasilera Ni√®de Guidon, algunos pocos grupos de Sapiens Arcaicos llegaron a Brasil navegando en embarcaciones improvisadas justo hace 100 milenios, como comprueban algunos restos de fogatas datadas con el m√©todo de la termoluminiscencia, halladas en el estado brasilero de Piau√≠, en Brasil.

La situaci√≥n de la poblaci√≥n humana de hace 100 milenios era, pues, la siguiente: en √Āfrica oriental, meridional y septentrional (Atlas), hab√≠a Homines Sapientes arcaicos, que se aventuraron tambi√©n hacia Brasil (grupos muy restringidos de no m√°s de cien individuos), y al Medio Oriente (Israel). En Europa y Asia central (hasta el actual Uzbekist√°n), viv√≠a el hombre de Neandertal, mientras que en el extremo oriente viv√≠a el Homo Erectus y en la actual Indonesia (isla de Flores), estaba su descendiente, el peque√Īo hombre Floresiensis.

Seg√ļn el eminente estudioso A. J. Coale, la consistencia demogr√°fica de la humanidad hace 100 milenios (incluyendo, por tanto, todas las especies de Homo), era de no m√°s de 30.000 individuos. Podemos estimar que aproximadamente 20.000 eran Homines Sapientes Arcaicos, mientras que el resto eran Neandertal, Erectus o Floresiensis.

Falta aclarar cuáles fueron las directrices de expansión de los Sapiens arcaicos y por qué se impusieron tan fácilmente sobre los otros homínidos que ya habían colonizado Eurasia.

Seg√ļn algunos investigadores, los Sapiens salieron de √Āfrica a trav√©s del istmo del Sina√≠, dirigi√©ndose hacia el oriente. Hay varias explicaciones de por qu√© se adaptaron a nichos ecol√≥gicos particulares.

Eran capaces sobre todo de fabricar instrumentos mucho más específicos y eficaces que los de sus predecesores. No sólo trabajaban eficientemente la piedra, obteniendo verdaderas armas que servían para cortar, perforar, golpear y penetrar las presas, sino que también podían elaborar sofisticados instrumentos moldeando los huesos de los animales y el marfil, obteniendo así arpones, redes y cuerdas para la pesca, y arcos, flechas, lanzas y tirachinas para la caza.

Esta notable adaptaci√≥n a las dif√≠ciles condiciones de vida durante la largu√≠sima glaciaci√≥n de W√ľrm (de 130 a 11,5 milenios atr√°s), condujo al Homo Sapiens a imponerse como el m√°s formidable cazador del planeta y por tanto, a expandirse demogr√°ficamente. Es posible que no haya habido jam√°s enfrentamientos cruentos entre Sapiens y Erectus, sino que simplemente el n√ļmero de Erectus baj√≥ precisamente porque se les hac√≠a dif√≠cil competir por el alimento con los nuevos.

Seg√ļn los √ļltimos estudios de paleo-antropolog√≠a, el Homo Sapiens lleg√≥ a Australia alrededor de hace 50 milenios. Hace unos 40 milenios se impuso sobre los Neandertales de Europa y lleg√≥ al Nuevo Mundo en flujos considerables, tanto a trav√©s de las rutas del Pac√≠fico como por las praderas de Beringia (ver mi art√≠culo sobre la poblaci√≥n del Nuevo Mundo seg√ļn la teor√≠a poligen√©tica).

Seg√ļn el dem√≥grafo A. J. Coale, el n√ļmero que conformaba la humanidad hace 70 milenios era de s√≥lo 60.000 individuos, mientras que hace ya 40 milenios la poblaci√≥n mundial lleg√≥ a las 800.000 personas.

A partir de alrededor 40 milenios, el Homo Sapiens dio inicio a manifestaciones art√≠sticas y espirituales. Probablemente comenz√≥ con el culto del alma y de la vida despu√©s de la muerte. En las tumbas halladas por todas partes del mundo y que se remontan a este per√≠odo, se perciben varios ornamentos y objetos que se pusieron al lado del cad√°ver, con el fin de que acompa√Īaran al difunto en el ‚Äúviaje eterno‚ÄĚ.

A este per√≠odo se remontan las primeras pinturas rupestres (y petroglifos), por ejemplo las descubiertas en la caverna de Chauvet (Francia), y las primeras estatuillas zoomorfas de marfil (Vogelherd). Tambi√©n la m√ļsica hizo su aparici√≥n con instrumentos de viento y de percusi√≥n como la flauta y los tambores. Adem√°s, empez√≥ a efectuarse el comercio entre las varias comunidades. Mientras que los Neandertal y Erectus viv√≠an del autoconsumo y no ten√≠an frecuentes trueques con las otras etnias, los Sapiens se intercambiaban sus productos, como por ejemplo utensilios de obsidiana, jade, preciadas conchas como el Spondylus y piedras semipreciosas. Incluso se piensa que justamente alrededor de 40 milenios atr√°s nacieron los primeros embriones de los idiomas modernos.

Seg√ļn los √ļltimos estudios de arqueolog√≠a, la primera civilizaci√≥n, es decir, una sociedad organizada, jer√°rquica, basada en la agricultura, donde exista un sistema que haga respetar las reglas y donde algunos grupos de personas se dediquen a las artes, sean pl√°sticas, pict√≥ricas o concernientes a la cer√°mica, surgi√≥ en las costas al frente del actual estado del Gujarat, en India, alrededor del 7500 a.C. (civilizaci√≥n de Khambat).

El estudioso Coale opina también que entorno a aquel período la población mundial era de 8 millones de personas.

Durante el sexto milenio a.C., los Sapiens se volvieron sedentarios, con el mejoramiento de las técnicas de la agricultura. Además, habían empezado a usar los metales, utilizando el cobre para objetos ornamentales e instrumentos de defensa.

En el 3000 a.C., cuando surgieron las grandes civilizaciones hist√≥ricas del Valle del Indo, del R√≠o Azul en China, de los Sumerios en el actual Irak, de los Egipcios y de Caral en Per√ļ central, la poblaci√≥n mundial amontonaba ya a 40 millones de personas.

En el 500 a.C., mientras Solón promulgaba sus leyes en el ágora de Atenas, y mientras Siddhartha Gautama Buda predicaba su doctrina de las cuatro nobles verdades, la población mundial alcanzaba ya los 125 millones de personas.

Al nacimiento de Jes√ļs, los humanos eran 160 millones, mientras que 1800 a√Īos despu√©s, en plena era napole√≥nica, los habitantes del planeta llegaron a los mil millones.

S√≥lo doscientos a√Īos m√°s tarde, en el 2000, la poblaci√≥n mundial super√≥ los 6 mil millones mientras que hoy, a pocos meses del 2010, se llega casi a los 7 mil millones.

El incremento exponencial de la población humana se debe también al aumento de la esperanza de vida, pero más que nada a las altísimas tasas de natalidad de los países africanos y asiáticos. Si las prospectivas futuras se confirman, ya en el 2050 la población mundial podría superar los 9 mil millones. Es un dato alarmante, sobre todo considerando que una buena parte de esta inmensa masa humana no tiene acceso al agua potable gratuita, no dispone de atención médica adecuada y no recibe una educación básica, mientras que la minoría adopta un estilo de vida caracterizado por el consumismo excesivo y por el poco respeto al ambiente y a los recursos energéticos.

Hoy en d√≠a, despu√©s de aproximadamente 100 milenios desde que el Homo Sapiens comenz√≥ la conquista del planeta, apoder√°ndose, en efecto, del mundo, el hombre contin√ļa emigrando sin cesar. La mayor√≠a de quienes abandonan su tierra natal lo hacen para hallar mejores condiciones de vida o simplemente porque buscan trabajo. Los pa√≠ses ricos reciben los flujos migratorios, y aquellos ven en los inmigrantes una amenaza a su integridad cultural y econ√≥mica.

Se espera que se abra un debate global sobre las migraciones del siglo XXI, el cual tenga en cuenta las incre√≠bles disparidades econ√≥micas y sociales que existen actualmente en el planeta, por ejemplo, entre un ciudadano de Australia o de Canad√° (30.000 euros al a√Īo de renta per c√°pita) y un ciudadano de Bangladesh o de Etiop√≠a (330 euros anuales per c√°pita), de manera que se haga el traslado de las personas que todav√≠a hoy viven en condiciones desesperadas, a zonas de la Tierra casi deshabitadas y ricas en recursos, con el fin de que se les pueda dar esperanzas de un futuro mejor.

YURI LEVERATTO

http://www.yurileveratto.com/articolo.php?Id=73

http://www.yurileveratto.com/

Version imprimible Enviar a un amigo Crea un documento PDF con la noticia


Marcar esta noticia en estos sitios


Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
Autor Hilo
Programas OVNICIENCIA

Revista Quasar
Una Revista del Grupo UNIFA!
NUMERO 2
Photobucket



Podes solicitarla a unifa.ac@gmail.com y abonarla desde tu casa

Radio en vivo, domingos 20hs..Los Visitantes

.Los Visitantes programa numero 112

Red de cafes ufologicos
Photobucket

Usuarios conectados
15 usuario(s) en línea (15 usuario(s) navegando Articulos)

Registrados: 0
Invitados: 15

m√°s ...

Miembro de la academia Europea de Ufologia

MIGRACIONES Y DEMOGRAF√ćA HUMANA DE LOS OR√ćGENES AL SIGLO XXI.

© Copyright UNIFA web - Reservados todos los derechos
Terminos y Condiciones de Uso