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UNIFA España : BASES DE DATOS OVNIS OCEANIA.
Enviado por Laurawib el 2/10/2009 16:10:00 (1112 Lecturas)

Articulo Enviado Por Pere Ricart .

Oceanía - Década Años 40's

INDICE DE CONTENIDOS
001 El OVNI Submarino 002 El Bombardero Beaufort


001 El OVNI Submarino Volver a Índice


Suceso: Encuentro cercano de primer orden
Fecha: Verano de 1942
Lugar: Bass Strait, Australia

n el verano de 1942, un piloto de las Fuerzas Aéreas Australianas patrullaba Bass Strait, ya que se habían recibido informes de pescadores locales sobre la aparición de luces nocturnas en la zona. Observó entonces que un ovni surgía detrás de las nubes...................



Aún había luz, eran las 6 de la tarde y el piloto contaba con buena visibilidad. El ovni fue descrito como muy brillante, de color bronce, de unos 46 m de largo y 15 m de ancho. En la parte superior se apreciaba una especie de pabellón de plástico. Por un momento el ovni se mantuvo a la par del avión, luego se alejó a considerable velocidad y se zambulló directamente en el océano.

002 El Bombardero Beaufort Volver a Índice


Suceso: Interferencia de un avión
Fecha: Febrero de 1944
Lugar: Bass Strait, Australia

o que parece ser el primer caso australiano de interferencia de vehículo se produjo en febrero de 1944. Un bombardero Beaufort de las Fuerzas Aéreas Australianas, volaba a 1.372 m y a casi 400 km por hora, sobre Bass Strait, escenario de gran parte de la actividad ovni, incluyendo el notable caso Valentich en 1978. El piloto informó de que una gran sombra oscura se movía a la par del avión a una distancia de unos 30 m, dejando tras de sí algo parecido a una estela.

Durante el encuentro, que duró aproximadamente veinte minutos, la radio y el instrumental de navegación del bombardero dejaron de funcionar. El encuentro cesó cuando el objeto se alejó a gran velocidad.

Un investigador australiano, Bill Chalker, señaló que este tipo de avión «era el que con mayor frecuencia aparecía en las listas confeccionadas por las Fuerzas Aéreas Australianas de aviones desaparecidos sin dejar rastro, durante la Segunda Guerra Mundial, en la zona de Bass Strait, zona que no podía vincularse a actividades significativas del enemigo».


Oceanía - Década Años 50's

INDICE DE CONTENIDOS
001 Maralinga 002 El Avistamiento del Padre Gill


001 Maralinga Volver a Índice


Suceso: Encuentro cercano de primer orden
Fecha: Octubre de 1957
Lugar: Maralinga, Sur de Australia

aralinga, en el sur de Australia, fue uno de los lugares usados por el gobierno británico para llevar a cabo experimentos nucleares. Poco después de esas experiencias, en octubre de 1957, un cabo de las Fuerzas Aéreas, y otros miembros del personal de la base, avistaron un ovni sobrevolando las inmediaciones. Era muy brillante, de color azul metalizado, con escotillas bordeando su estructura metálica.

Las investigaciones, realizadas en los campos de aviación locales, indicaron que no se había producido actividad aérea en la zona a esa hora. Lamentablemente, por razones de alta seguridad, en la base no se contaba con cámaras para tomar fotografías del objeto, que permaneció unos quince minutos en el lugar, antes de desaparecer.

002 El Avistamiento del Padre Gill Volver a Índice


Suceso: Encuentro cercano de tercer orden
Fecha: 27 de Junio de 1959
Lugar: Papua Nueva Guinea

En junio de 1959 los miembros de la misión de Boianai saludaron amistosamente, agitando las manos, a los cuatro humanoides que los visitaban en un platillo volante.

n junio de 1959 se avistaron numerosos ovnis en Papua Nueva Guinea. Se presentaron en total setenta y nueve informes detallados de avistamientos en Boianai, Banaira, Giwa, Menapi y Ruaba. El más importante parece ser el encuentro en la misión de Boianai, el 27 de junio, aunque quizás la historia comenzara la noche anterior.

A las 18:45 horas del 26 de junio, el reverendo William Gill salió de la misión para contemplar Venus, que a esa hora tenía que ser fácil de localizar. En efecto vio el planeta, pero también observó un objeto, muy brillante y centelleante, que parecía descender hacia la misión. Llamó a dos empleados, Stephen Moi y Eric Langford, y más tarde se unieron a ellos otros dos hombres que también observaron el objeto.

Era circular, de base ancha. Parecía tener una cubierta superior y patas por debajo. Lanzaba periódicamente hacia arriba una luz azul y en la parte más alta de lo que parecía un platillo volante se percibían cuatro figuras humanoides.

Algunos de los testigos afirmaron haber visto ventanillas alrededor del objeto. En ese momento también se veían en el cielo pequeños ovnis, que volaba con un esquema de vuelo irregular. El objeto más grande desapareció a las 9:30 horas, a tremenda velocidad, en dirección a Giwa.

La noche siguiente se volvió a ver el mismo objeto o, al menos, uno muy similar. También en esa ocasión se pudo apreciar la presencia de cuatro seres en lo alto del platillo y el padre Gill observó que uno de ellos parecía manipular un equipo situado en el centro del disco y por eso no alcanzaba a verlo. El padre Gill levantó su brazo y agitó la mano en señal de saludo. Increíblemente las figuras le correspondieron de la misma manera. Muchos de los miembros de la misión saludaron a su vez y los entes les dejaron pasmados al contestar a su saludo.

El reverendo Gill usó una linterna para enviar una serie de señales luminosas al ovni y éste pareció responder haciendo un movimiento pendular hacia delante y hacia atrás.

A las 6:25 h. de la tarde, dos de los entes volvieron a la cubierta, parecían trabajar a la luz de los rayos azules. Cinco minutos después, el reverendo, desilusionado por el escaso intercambio, decidió irse a cenar y no volvió hasta media hora más tarde: aunque visible todavía en la distancia, el ovni se había ido.

Gill y otros treinta y siete testigos de la misión de Boianai, en total, vieron el objeto en el cielo.

En 1977 Gill fue muy criticado por haberse ido a cenar interrumpiendo el avistamiento, él declaró: «Estábamos un poco hartos de que no bajaran después de todos esos saludos... Esto es algo difícil de comprender para la gente... Tenía que haber sido una experiencia traumática y, sin embargo, no fue así».

El Departamento del Aire sugirió: «Lo más probable es que una importante fuente luminosa de origen desconocido proyectara reflejos sobre una nube».


Oceanía - Década Años 60's

INDICE DE CONTENIDOS
001 Bouganville Reef 003 El Encuentro Gardin/Smith
002 Laguna Horseshoe


001 Bouganville Reef Volver a Índice


Suceso: Película confiscada
Fecha: 28 de Mayo de 1965
Lugar: Bouganville Reef, Costa de Queensland, Australia

n las primeras horas de la mañana del 28 de mayo de 1965, el capitán John Barker pilotaba el avión de línea Ansett DC-6B desde Brisbane a Nueva Guinea, cuando advirtió que era seguido por un ovni. Describió el objeto como achatado en los polos. Fue visto también por el copiloto y la azafata.

El avistamiento se comunicó por radio a la torre de control de Townsville en Queensland. Barker informó de que estaba tomando fotos del ovni.

Cuando aterrizó en Port Moresby, Nueva Guinea, se le ordenó que no revelara la película, sino que volviera con ella a Australia. Al llegar a Canberra, tanto la película como la grabadora de vuelo del avión le fueron confiscados.

La declaración oficial del capitán Barker incluye el siguiente comentario: «Siempre me había burlado de esos informes, pero esta vez lo vi. Todos lo vimos. Era controlado por una inteligencia y, por supuesto, que no se trataba de ningún avión que se conozca».

002 Laguna Horseshoe Volver a Índice


Suceso: Círculos en la hierba
Fecha: 19 de Enero de 1966
Lugar: Laguna Horseshoe, Costa de Queensland, Australia

Un «nido de aterrizaje» de hierbas aplastadas, producidas supuestamente por un ovni avistado por George Pedley en la Laguna Horseshoe

s sabido que los círculos de hierbas aplastadas han aparecido, sobre todo, en el sur de Inglaterra, aunque en esa región se los relaciona muy raramente con avistamientos de ovnis.

Sin embargo, en una ocasión sí que se asoció un círculo, muy claro, con un avistamiento de ovni que tuvo lugar en las marismas de la laguna Horseshoe, en Australia, y que fue presenciado por un cultivador de plátanos llamado George Pedley.

Mientras conducía su tractor, a las 9 de la mañana, George oyó un ruido agudo como el que produce el aire comprimido al soltarse y vio a 23 m de distancia un ovni giratorio que se elevaba del suelo. Tenía aproximadamente 7,62 m de ancho y 2,74 m de alto y cuando se hallaba a una altura de unos 18,3 m aceleró a una velocidad impresionante.

Al investigar, Pedley comprobó que en el lugar del aterrizaje, o al menos en el lugar que había sobrevolado, se veía un área circular de hierbas aplastadas. Otros investigadores descubrieron un total de cinco de esos círculos, aparte de recoger informes de otros testigos que también vieron el ovni.

El mecanismo exacto que hace que se formen esos círculos en los cultivos no se ha comprendido aún cabalmente. En Gran Bretaña investigadores del calibre del doctor Terence Meaden, del Instituto de Investigación de Tornados y Tormentas, han indicado que son causados por remolinos de viento; no obstante, hay otras formas de energía que podrían también causar efectos similares de modo totalmente natural. Una de ellas parece ser la ionización del aire, que crea un resplandor sobre la zona en que los remolinos tocan el suelo. Ésta podría ser una explicación del ovni que vio Pedley, aunque generalmente se le atribuye al fenómeno un color rojo, y no gris-azulado.

Sin embargo, en Australia se dieron opiniones propias: se acusó a algunas especies de aves, tales como las garzas azules o las negretas de cabeza pelada, de ser las causantes de las impresiones en el terreno.

Otra teoría fue que los círculos eran los nidos donde se apareaban los cocodrilos. Aunque el fenómeno ovni no produzca nada más, no nos podemos quejar de la variedad de explicaciones.

003 El Encuentro Gardin/Smith Volver a Índice


Suceso: Interferencia en un vehículo
Fecha: 22 de Agosto de 1968
Lugar: Cerca de Kalgourlie, Australia

os capitanes W. Gardin y G. Smith que volaban de Adelaide a Perth el 22 de agosto de 1968, sufrieron una interferencia electromagnética cuando se encontraron con una flotilla de ovnis. El avión era un Piper Navajo de ocho plazas que volaba a 2.438 m y a aproximadamente 200 nudos; sólo los dos capitanes iban a bordo. Smith fue despertado por Gardin, que le pidió que acudiera a la cabina para confirmar lo que él había visto.

Delante del avión, y aproximadamente a la misma altura, había una formación de ovnis. En el centro se veía una nave más grande y a su alrededor se desplazaban cuatro o cinco objetos más pequeños que parecían haberse desprendido de la nave mayor. Durante el avistamiento la nave principal se fraccionó en diversas secciones y toda la formación pareció hacer extrañas maniobras en equipo.

Se informó por radio al centro de comunicación de Kalgourlie, pero se aseguró a los capitanes que no había tráfico aéreo en la zona. Cuando estaban dando detalles del avistamiento, la radio dejó de funcionar.

Después de unos diez minutos la formación de ovnis se congregó como «formando un único comando» y desapareció de la vista a notable velocidad. Cuando se fueron, pudo reestablecerse la comunicación por radio.


Oceanía - Década Años 70's

INDICE DE CONTENIDOS
001 Kempsey, Nueva Gales del Sur 004 El Encuentro Valentich
002 Carretera de Mooraduc 005 La Controversia de Kaikoura
003 Jindabyne


001 Kempsey, Nueva Gales del Sur Volver a Índice


Suceso: ¿Abducción?
Fecha: 2 de Abril de 1971
Lugar: Kempsey, Nueva Gales del Sur, Australia

proximadamente a las diez de la noche, el 2 de abril de 1971, después de una serie de avistamientos de ovnis en el área, un aborigen de mediana edad de Kempsey, Nueva Gales del Sur, pareció sufrir la más increíble forma de abducción. El hombre estaba en su cocina bebiendo agua cuando de pronto vio por la ventana a un pequeño ente. Sintió que una fuerza desconocida le atraía elevándole por el aire y haciéndole perder el conocimiento.

Cuando volvió en sí, parecía como si hubiera sido absorbido a través de la ventana, ya que fue hallado con cortes y magulladuras a unos 2 m de distancia del vidrio roto. Lo más increíble es que la ventana estaba asegurada con una barra de hierro, que la cruzaba, y que no se había roto, dejando un espacio para salir de 81 por 25,4 cm.

002 Carretera de Mooraduc Volver a Índice


Suceso: Contacto/Abducció n
Fecha: 1972-1973
Lugar: Carretera de Mooraduc, Cerca de Melbourne, Australia

Los investigadores de VUFORS, Judith Magee y Paul Norman

ara la testigo Maureen Puddy el encuentro comenzó el 5 de julio de 1972, cuando viajaba entre Frankston y Dromana a lo largo de la carretera de Mooraduc, al sudeste de Melbourne. Por encima y detrás de su coche vio una luz azul que se aproximaba. Pensó en un principio que se trataba de un helicóptero ambulancia, usados comúnmente en estas regiones de grandes extensiones. Detuvo su coche y bajó a mirar, pero no notó que de la luz partiera ningún sonido. Lo que vio fue increíble. Un enorme objeto, de aproximadamente 30 m de ancho, sobrevolaba el camino a una altura del doble de los postes telegráficos. Su forma era semejante a la de los platillos; no había señales de soldaduras o tornillos, ventanillas, ni otros detalles, y tenía un intenso brillo azul. En ese momento la señora Puddy percibió un débil zumbido, aunque no vio que el objeto se moviera en absoluto.

Aterrorizada subió al coche y partió rápidamente pero notó que, a pesar de la velocidad con que conducía, el objeto se mantenía siempre a la misma distancia detrás de ella. Después de recorrer 13 km pareció que la caza terminaba y la señora Puddy vio desaparecer el objeto en dirección opuesta.

Informó del hecho a la policía, a sus amigos y familiares, aunque en general su relato fue acogido con burlas y chistes. Por esa razón, decidió no contar nada más. Pero el 25 de julio de 1972 habría de cambiar de opinión.

Ese día, más o menos a la misma hora y en el mismo lugar, conducía hacia Rye después de haber visitado a su hijo que estaba hospitalizado en Heidelberg. De pronto notó que una luz azul rodeaba su coche y su primer pensamiento fue que se trataba otra vez del mismo objeto.

De inmediato, recordando el encuentro de veinte días antes, aceleró para alejarse y con horror descubrió que el motor del coche no funcionaba: perdió el control de la dirección y el coche rodó al borde del camino.

Todo a su alrededor, árboles y arbustos, estaban bañados por la luz azul y la señora Puddy se aferró al volante presa del terror. Mirando hacia arriba, a través del parabrisas, podía ver parte del objeto que se encontraba justo sobre ella. Entonces comenzó a recibir mensajes.

Una voz -en su mente, más que en sus oídos- dijo: «Diga a los medios de comunicación que no creen el pánico... no representamos ningún peligro». Siguió diciendo: «Todos sus tests serán negativos». Y agregó: «No tema, querida amiga, no le haremos ningún daño». Y hubo un mensaje final: «Usted tiene ahora el control». En ese momento el motor del coche empezó a funcionar. Presa del pánico la señora Puddy fue rápidamente a la comisaría y en un estado de ánimo agitado e inquieto dio parte de su encuentro. La policía informó del hecho a las Fuerzas Aéreas Australianas.

La señora Puddy hizo varias observaciones, muy esclarecedoras para los investigadores, sobre ciertos detalles de su avistamiento. Por ejemplo, señaló que ella no solía usar la expresión «medios de comunicación». También comentó no saber a qué «tests» se referían, pues no se la sometió a ninguno.

Las Fuerzas Aéreas Australianas declararon que no podían explicar el avistamiento, en cambio confirmaron que no había aviones en la zona a esa hora. Es interesante destacar que un artículo de la Flying Saucer Review (FSR) dice textualmente: «Se advirtió a la testigo de que no hablara del incidente para no correr el riesgo de causar pánico».

Hubo otros avistamientos que corroborarían el relato de la señora Puddy. Un tal Maris Ezergailis se encontraba en Mount Waverley, un suburbio al sudeste de Melbourne aproximadamente tres cuartos de hora después del encuentro y señaló haber visto un relámpago de luz azul moviéndose horizontalmente. La señora Puddy, al leer el informe del señor Ezergailis, comentó: «Así es como lo vi cuando se alejó la primera vez». Aproximadamente a la misma hora del encuentro de la señora Puddy, el señor y la señora Beel declararon haber visto también una luz extraña. «Algo que no se parecía a nada que hubiéramos visto antes», dijeron.

El 22 de febrero de 1973, después de la publicación de la nota de la FSR, tuvo ocasión de volver a conducir por ese camino, y con la más ilustre de las compañías. Los resultados fueron extraordinarios.

Durante todo el día, la señorá Puddy había oído voces que decían: «Maureen, ven al lugar del encuentro». Se dio cuenta de que se trataba de un mensaje telepático de quienes se habían puesto en contacto con ella meses atrás. La señora Puddy telefoneó entonces a Judith Magee que, junto con Paul Norman, acordaron encontrarse con ella a las 8:30 de la noche en la carretera de Mooraduc. Fueron al mismo lugar donde se produjeron los sucesos anteriores y la señora Magee comentó posteriormente que, al entrar en el coche de la señora Puddy, había experimentado una sensación de hormigueo, como si hubiera recibido una descarga eléctrica suave. Pero pasó enseguida.

Una parte extraordinaria del encuentro ya se había producido. La señora Puddy comentó que casi se salió del camino, pues mientras conducía hacia el lugar del encuentro un ser vestido de dorado apareció dentro del coche, entre los dos asientos delanteros, desapareciendo de inmediato.

El coche en el que viajaban la señora Puddy y la señora Magee, seguido por Paul Norman en su propio automóvil, llegó al lugar fijado. Paul Norman bajó de su coche y subió al asiento trasero del de la señora Puddy. Allí conversaron sobre la materializació n del ente. De pronto, éste reapareció y la señora Puddy, frenética, aferrándose a la señora Magee, gritó: «¡Ahí está! ¿No lo ve? ¡Tiene la misma ropa!» Según parece, la figura caminaba hacia el coche y se detuvo al lado del faro izquierdo.

Pero ni Judith Magee ni Paul Norman podían ver al ente, aunque es preciso señalar que la señora Magee estaba segura de que la agitación que invadía a Maureen Puddy era real y que «no estaba inventando conscientemente. .. ¡estaba realmente trastornada! ».

Aparentemente la criatura hacía señas a la señora Puddy para que lo siguiera y, aunque Judith Magee se ofreció a acompañarla, la testigo permanecía firme en su decisión de no moverse y seguía aferrada fuertemente al volante. Pero habrían de verse cosas aún más extraordinarias.

De pronto Maureen Puddy comenzó a chillar diciendo que había sido secuestrada, describiendo el interior del ovni y gritando que no podía salir porque no había puertas ni ventanas. Durante todo ese tiempo, no se movió del asiento del conductor ni se apartó de la vista de los dos investigadores, pero su agitación era muy real. Una vez dentro del ovni, describió un objeto en forma de seta que se movía como si fuera de gelatina; de pronto se relajó, quedó en un estado de trance y aparentemente la experiencia terminó.

Este caso, probablemente más que ningún otro, despierta interrogantes sobre la verdadera naturaleza de las experiencias de secuestros. Si la señora Puddy hubiera estado sola, seguramente hubiera informado sobre el hecho con toda la claridad que corresponde a una experiencia física, mientras que la presencia de los investigadores permite confirmar que no fue ese el caso. Por otra parte, sería muy simplista descartar el secuestro como un hecho puramente psicológico: por un lado, se produce después de avistamientos debidamente confirmados; por otro, la testigo no estuvo en trance durante la mayor parte de la experiencia. Es muy importante el hecho de que este secuestro sea similar a muchos otros, y debemos considerar cuántas denuncias de presencias físicas habrían sido ignoradas si hubiera habido testigos que presentaran pruebas en contra.

Si pensamos que este caso de secuestro, como tantos otros, no fue un hecho de origen psicológico sino algo externo que se impuso a la testigo, una posible conclusión sería que las experiencias de abducción tendrían una naturaleza más parecida a la recepción de un mensaje que a una visita.

003 Jindabyne Volver a Índice


Suceso: Abducción
Fecha: 27 de Septiembre de 1974
Lugar: Jindabyne, Montañas Snowy, Australia

os muchachos, de diecinueve y once años, cazaban en las montañas Snowy, cerca de Jindabyne, cuando vieron una luz blanca brillante en el horizonte y oyeron un fuerte zumbido.

Aproximadamente nueve años después, el testigo de once años, ya convertido en un joven adulto, tenía sueños que sugerían la posibilidad de que hubiera padecido una abducción anteriormente. En esos sueños recordaba haber sido arrastrado hacia el objeto, haber subido flotando a su interior y yacer en un lecho o mesa del mismo modo que lo hicieron Hickson y Parker durante el secuestro en Pascagoula, Estados Unidos.

Seres altos, delgados, de color gris, le practicaron un examen, midiendo incluso los campos electromagnéticos a su alrededor. El testigo recordaba también que su amigo fue drogado, para evitar que se resistiera. Dijo al investigador Mark Moravec: «No estábamos asustados, pero tampoco estábamos plenamente conscientes». Aparentemente se sentían molestos por haber sido usados como conejillos de indias.

La noche siguiente al avistamiento de la luz brillante, ésta reapareció. Parte de la investigación de Moravec consistía en establecer si se trataba del mismo objeto visto la primera vez. Si esto se hubiera probado, existirían buenas razones para creer que el ovni fuera una estrella o un planeta. En tal caso, los sueños del joven testigo habrían estado ocultando recuerdos sepultados en su memoria, o bien serían de origen psicológico, desencadenados por algún incidente trivial.

004 El Encuentro Valentich Volver a Índice


Suceso: Encuentro fatal
Fecha: 21 de Octubre de 1978
Lugar: Bass Strait, Australia

Un objeto centelleante, verde, en forma de estrella de mar, fue avistado sobre Brass Strait el día en el que Frederick Valentich y su Cesna 182 azul y blanco desaparecieron.

n 1978 se produjo uno de los más intensos periodos de apariciones de ovnis en la historia de Australia. Una gran parte de los avistamientos se concentró en la parte sudeste del continente y en particular en la zona de Bass Strait. El 21 de octubre de 1978 se produjo un caso que resultó muy interesante porque fue confirmado por muchos testigos y por las especiales circunstancias del informe presentado por su protagonista. Lamentablemente también fue trágico, pues casi con seguridad causó su muerte.

A las 18:19 horas del 21 de octubre, un joven piloto australiano, Frederick Valentich, despegó del aeropuerto Moorabbin, en Melbourne; se dirigía a King Island, más allá de la costa de Victoria. Su vuelo le llevó a Bass Strait, una de las zonas más activas de Australia en cuanto a aparición de ovnis.

A las 19.06 horas y 14 segundos de la tarde, Valentich (cuyo avión se designaba con el código DSJ) se puso en contacto por radio con el Flight Service (Servicio de Vuelo) para hacer una consulta cuyas consecuencias, obviamente, no podía prever en aquel momento. Lo que sigue es la transcripción de la comunicación entre Valentich y el Servicio de Vuelo, desde ese preciso momento hasta 6 minutos después: la última vez que se supo de Valentich.

A continuación mostramos los documentos originales donde se muestra la transcripción grabada por la Unidad del Servicio de Vuelo de Melbourne (Melbourne Flight Service Unit) entre Valentich y el Servicio de Vuelo, y siendo ésta reproducida en un sumario por el Departamento de Transporte de Australia.

Página 1
Página 2
Página 3


Traducción de la transcripción:

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19.06'14"
DSJ: Melbourne, aquí Delta Sierra Juliet. ¿Hay tráfico conocido por debajo de los 1.520 m?
FS: Delta Sierra Juliet, no hay tráfico conocido.
DSJ: Delta Sierra Juliet, parece que hay un avión enorme por debajo de los 1.520 m.

19.06'44"
FS: Delta Sierra Juliet. ¿Qué tipo de avión?
DSJ: Delta Sierra Juliet. No puedo asegurarlo, es muy brillante.. me recuerda a las luces de aterrizaje.

19.07'00"
FS: Delta Sierra Juliet.

19.07'31"
DSJ: Melbourne, aquí Delta Sierra Juliet. El avión acaba de pasar por encima de mí unos 304 m más arriba.
FS: Delta Sierra Juliet, ¿de verdad es un avión tan grande?
DSJ: Mmm..., no puedo asegurarlo por la velocidad a la que vuela. ¿Hay alguna actividad de las Fuerzas Aéreas en la zona?
FS: Delta Sierra Juliet, no hay actividad conocida en el área.

19.08' 18"
DSJ: Melbourne, ahora se está aproximando desde el este hacia mí.
FS: Delta Sierra Juliet.

19.08'41"
[micrófono abierto durante dos segundos]

19.08'48"
DSJ: Delta Sierra Juliet. Parece que está jugando, pasó volando sobre mí, dos, tres veces, a una velocidad que no pude determinar.

19.09'00"
FS: Delta Sierra Juliet, ¿cuál es su nivel actual?
DSJ: Mi nivel es cuatro mil quinientos, cuatro cinco cero cero.
FS: Delta Sierra Juliet, ¿nos confirma que no puede identificar el aparato?
DSJ: Afirmativo.
FS: Delta Sierra Juliet, entendido.

19.09'27"
DSJ: Melbourne, Delta Sierra Juliet, no es un avión, es [micrófono abierto durante dos segundos].

19.09'42"
FS: Delta Sierra Juliet, ¿puede describir al avión?
DSJ: Delta Sierra Juliet, cuando pasa volando veo que es muy largo [micrófono abierto durante tres segundos] no puedo identificarlo más debido a la velocidad [micrófono abierto durante tres segundos]. Está delante de mí en este momento Melbourne.

19.10'00"
FS: Delta Sierra Juliet, entendido, y ¿cómo sería de grande el objeto?

19.10' 19"
DSJ: Delta Sierra Juliet, Melbourne, parece que permanece estacionario. En este momento estoy describiendo una órbita y él hace lo mismo encima de mí. Tiene una luz verde y parece metálico. Es muy brillante.
FS: Delta Sierra Juliet.

19.10'46"
DSJ: Delta Sierra Juliet [micrófono abierto durante cinco segundos]. Ha desaparecido.
FS: Delta Sierra Juliet.

19.11'00"
DSJ: Melbourne, ¿saben qué tipo de avión es? ¿Es un avión militar?
FS: Delta Sierra Juliet, confirme si el avión se ha ido.
DSJ: Repítalo.
FS: Delta Sierra Juliet, ¿el avión todavía está con usted?
DSJ: Delta Sierra Juliet, está [micrófono abierto durante dos segundos] ahora se aproxima desde el sudoeste.
FS: Delta Sierra Juliet.

19.11'50"
DSJ: Delta Sierra Juliet, parece que el motor no responde. Marca veintitrés, veinticuatro y está fallando
FS: Delta Sierra Juliet, entendido, ¿cuáles son sus intenciones?
FS: Mi intención es ir a King Island. Ese extraño avión sigue volando encima de mí [micrófono abierto durante dos segundos]. Está sobrevolando pero no es un avión.
FS: Delta Sierra Juliet.
DS: Delta Sierra Juliet, Melbourne [micrófono abierto durante diecisiete segundos]. [No hubo conclusión oficial sobre el extraño ruido que se oyó y que interrumpió la última frase del piloto].

Ni Valentich ni su Cessna 182 azul y blanco volvieron a ser vistos jamás.

Frederick Valentich

Este caso llamó la atención de las Fuerzas Aéreas Australianas sobre el fenómeno ovni. Sugirieron a la prensa que entrevistara a un testigo con la esperanza de alentar a otros a presentarse a declarar; estaban preocupados por investigar los últimos minutos vividos por el piloto. Hubo otra iniciativa oficial: la Comisión Forestal solicitó a su servicio de vigilancia contra incendios que informara sobre posibles avistamientos, los oficiales de policía entrevistaron a los testigos, y a los pilotos se les pidió que notificaran al control de tráfico aéreo cualquier objeto fuera de lo normal que apareciera en el cielo.

VUFORS tiene su sede en Morabbin, por lo que se encontraba en el lugar ideal para seguir esta importantísima investigación, y eso fue lo que hizo. Encontraron no menos de veinte personas en diferentes puntos alrededor de Bass Strait que confirmaron haber visto una luz verde a la misma hora en que Valentich describía su contacto con el objeto.

Uno de los informes más importantes provenía de un empleado de banca y de su mujer que viajaban en automóvil cerca de Melbourne y observaron, sobre Bass Strait, un objeto luminoso de color verde, en forma de estrella de mar, que muy bien pudo haber sido el objeto al que se refería Valentich. En verdad, durante varios días, VUFORS se vio inundada por informes procedentes de toda el área de Bass Strait que confirmaban, aunque sólo fuera eso, que había habido algo en el cielo la noche que desapareció Valentich, algo no tan misterioso como para alarmar a los testigos, pero sí lo suficiente como para ser recordado posteriormente, despertando la necesidad de presentar un informe al respecto.

Otros informes sugieren que el origen del caso fue totalmente ajeno a los ovnis. Ciertas denuncias sobre secuestros o apariciones de ovnis son muy superficiales y no hay forma de corroborar sus afirmaciones, por lo que existen serias razones para creer que, en su mayor parte, se trata de reacciones internas, autogeneradas a partir de ciertos estímulos. Pero casos como el de Valentich prueban, fuera de toda duda, que existe una sólida realidad en el tema ovni que debe ser desentrañada, no ya por mera curiosidad, sino para permitir que el espíritu de Valentich descanse, esté donde esté.

Han aparecido rumores, muy dudosos, con respecto al actual paradero de Valentich: uno de ellos asegura que se estrelló en Bass Strait y que el Cessna está en el fondo del mar. La declaración provino de unos buceadores que alegaban haber tornado dieciséis fotografías y las ofrecían a cambio de 10.000 dólares australianos. Nadie pareció interesarse, aunque se contempló la posibilidad de una operación de salvamento. Todo quedó en nada y prevaleció la sensación de que se trataba de un fraude.

Otro de los rumores aseguraba que Valentich estaba vivo y que trabajaba en una gasolinera en Tasmania. Éste parece un recurso bastante común entre quienes desean verse implicados en cualquier acontecimiento importante; es la misma razón que impulsa a muchos a sugerir, por ejemplo, que Elvis Presley está vivo o que media docena de francotiradores asesinaron al presidente Kennedy. A decir verdad, es más probable que nadie conozca con certeza el paradero de Valentich.

La reacción oficial ante el caso permite pensar que se ha ocultado información. Bill Chalker, a quien se permitió acceder a los archivos de las Fuerzas Aéreas Australianas en los que se guardan los casos sobre ovnis, descubrió que en ellos no se hace la más mínima mención a este episodio. Se le explicó que eso se debía a que el caso Valentich era considerado «investigación sobre un accidente aéreo» y no un caso de ovni, por lo que no estaba entre la documentación que les estaba permitido enseñarle.

Las investigaciones del accidente aéreo da por finalizado el caso, en cuanto a la actitud oficial se refiere, con dos afirmaciones obvias:

1. Grado del daño sufrido: «Presumiblemente fatal».

2. Opinión sobre la causa: «No se ha determinado la causa que provocó la desaparición del avión».

005 La Controversia de Kaikoura Volver a Índice


Suceso: Avistamiento lejano
Fecha: Diciembre de 1978
Lugar: Kaikoura, Nueva Zelanda

Supuesta fotografía de un ovni, tomada desde un avión que volaba sobre Kaikoura, Nueva Zelanda, en 1978.

l 31 de diciembre de 1978, un equipo de filmación enviado por el Canal O de Melbourne filmó un ovni durante un vuelo sobre la región de Kaikoura, en Nueva Zelanda.

El 21 de diciembre de 1978 los capitanes Vern Powell y John Randle, a bordo de un avión de carga Argosy, volaban de Blenheim a Christchurch y a Duneden cuando realizaron varios avistamientos visuales y por radar.

El 31 de diciembre de 1978, el Canal O de Melbourne alquiló un avión Argosy para que hiciera exactamente el mismo recorrido que el vuelo anterior. Hay que señalar que no se pretendía fotografiar un ovni, sino que se iba a obtener material fotográfico para agregar al que ya tenían sobre el avistamiento. Se pidió al reportero de Canal O, Quentin Fogarty (que en ese momento pasaba sus vacaciones en Nueva Zelanda), que se hiciera cargo de la investigación; la tripulación del avión estaba integrada por el piloto Bill Startup y el copiloto Robert Guard. El equipo de filmación lo integraban Fogarty, David Crockett y su mujer Ngaire. El Argosy despegó a las 23:46 horas, del aeropuerto de Wellington, el 30 de diciembre de 1978.

Menos de 25 minutos después, a las 24:10 horas (era ya el 31 de diciembre de 1978), el equipo de filmación se encontraba en el depósito de carga filmando, mientras el avión volaba a 117 nudos a 3.048 m, cuando de pronto Startup y Guard distinguieron unas luces en dirección a Kaikoura. Llamaron por radio al control de Wellington pidiendo información y se les dijo: «Hay objetivos a 21 km de su posición que aparecen y desaparecen; ahora no se los ve, pero estaban hace un minuto». Después de esto, el radar de Wellington siguió detectando una serie de objetivos a una distancia de hasta 6,4 m del avión.

A las 24:22 horas, el radar de Wellington informó haber detectado otro objetivo y el Argosy confirmó haberlo divisado visualmente: «Tiene una luz muy brillante», dijo. Crockett filmó una película de doce segundos, en la que se ven imágenes de un objeto luminoso, ovalado y de color azul blancuzco, y otra de cinco segundos en la que aparecen luces en relámpagos horizontales intermitentes. Durante el resto del vuelo, volvieron a detectarse varios objetivos, tanto visualmente como por radar. El avión aterrizó poco después de la una de la mañana.

A las 2:15 horas, el Argosy volvió a despegar en dirección a Blenheim, en busca de elementos adicionales para la filmación.

A 51 km de Christchurch, avistaron nuevamente un enorme objetivo a unos 19 km del avión, pero lamentablemente el radar de Wellington estaba muy lejos y no podía captar la señal. La película mostró unos objetos ovalados, con anillos de luz. «Algo así como una campana, con la parte de abajo muy iluminada y un poco más oscura la parte superior».

A las 2:51 horas, se habían filmado 213 cm de película, en la que se podían apreciar varias luces resplandecientes. A las 3:10 horas, el avión aterrizó en Blenheim.

Las suposiciones sobre la identidad de lo que se había filmado parecían no tener fin: Venus, Júpiter, fenómenos meteorológicos, reflejos, barcos pesqueros japoneses, pájaros que reflejaban las luces, burbujas causadas por la contaminación, etc. Pero nunca se llegó a conclusión alguna.


Oceanía - Década Años 80's

001 Nullarbor Plain


Suceso: Interferencia en un vehículo
Fecha: 21 de Enero de 1988
Lugar: Nullarbor Plain, Australia Occidental

El automóvil de la familia Knowles, con su neumático reventado, mientras es examinado por los investigadores de VUFORS a raíz de un encuentro cercano en Nullabor Plain.

a madre y tres hijos de la familia Knowles, de Perth, viajaban en automóvil hacia Mundrabilla cuando vieron luces delante del coche. Como estaban en una zona alejada de cualquier población, dedujeron que no podía tratarse de luces del alumbrado. Un cuarto de hora antes, la radio del coche había empezado a funcionar mal.

A medida que el coche se aproximaba a las luces, resultaba obvio que se trataba de una luz que centelleaba de manera extraña y que se dirigía a un lado de la autopista. Incluso les pareció ver que una luz sobrevolaba otro vehículo y tuvieron que hacer un brusco viraje para evitar una colisión. Sean, el hijo que conducía, cambió el sentido de la marcha y comenzó a perseguir a la luz, pero entonces ésta retrocedió y se lanzó en dirección al coche de los Knowles. Sean dio la vuelta nuevamente, pero esta vez el objeto aceleró hacia el coche y aterrizó sobre él, oyéndose un fuerte golpe en el techo.

Parecía como si el coche fuera arrastrado hacia arriba y la familia no sabía qué actitud adoptar. Los dos perros que viajaban en el coche estaban muy agitados y otro de los hijos, Patrick, dijo que sintió como si le sacaran el cerebro de la cabeza. A decir verdad, la familia no se dio realmente cuenta de que el coche estaba en el aire hasta que volvió a caer en el suelo, reventando uno de los neumáticos. Increíblemente, mientras el objeto estaba pegado al techo, la madre, Faye, bajó el cristal de la ventanilla, sacó una mano y tocó el objeto, que le pareció tibio y esponjoso, posiblemente una ventosa de succión. Si la descripción es correcta, nos encontramos ante la forma más brutal de secuestro.

Una especie de polvareda rodeó el coche y entró por la ventanilla abierta, al tiempo que se sentía un olor similar al de cuerpos en estado de putrefacción. Uno de los hijos, Sean, señaló haber perdido algunos detalles, pues evidentemente en algún momento estuvo inconsciente. Una vez en tierra, Sean detuvo el coche y la familia salió de él y se escondió entre unos arbustos hasta que el ovni se fue.

Mirándolo desde fuera, pudieron apreciar que el objeto era una luz blanca casi del mismo tamaño que el coche, con el centro amarillo, y producía un ruido similar al de un zumbido eléctrico. La familia cambió el neumático y se dirigió a Mundrabilla, donde relataron su experiencia a unos camioneros.

Paul Norman y un colega investigaron la radio y comprobaron que ya funcionaba perfectamente. En el techo del coche hallaron una abolladura que concordaba con la descripción. El neumático se encontraba en buenas condiciones y no había motivos para que reventara, pero estaba rajado.

Los análisis de laboratorio del polvo revelaron la presencia de oxígeno, carbono, calcio, silicio, potasio y un posible rastro de astatina, materia química radiactiva que sólo puede producirse sintéticamente. Pero la vida de la astatina sólo dura unas horas y cualquier isótopo normal de ese elemento habría tenido que deteriorarse antes de que se iniciara la investigación.

La investigación de VUFORS reveló que hubo otros informes sobre apariciones de ovnis en los alrededores de Nullarbor la noche del encuentro. El comentario de Paul Norman sobre el caso, es muy sensato: «Antes de que sepamos qué es lo que pasó es preciso que examinemos muchos informes y realicemos investigaciones más profundas».




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