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Abducciones : INVASORES SILENCIOSOS : SEGUNDA Y ULTIMA PARTE
Enviado por adolfo gandin ocampo el 18/8/2010 17:59:20 (1931 Lecturas)

Por una cuestion de extension , es un libro completo, debemos colocar la segunda parte de esta excelente investigacion aqui
agradezco su entendimiento y paciencia
Adolfo Gandin Ocampo

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Entre las patologías multisistémicas existen:
Ceguera, sordera, demencia, desórdenes motores, accidentes cerebrovasculares, oftalmoplejía progresiva externa, atrofia óptica, cardiomiopatía, anemia sideroblástica, disfunciones hepáticas y pancreáticas, diabetes, falta de crecimiento.
Los especialistas mencionan que hasta este momento se han encontrado muchas mutaciones en pacientes con defectos en la fosforilación oxidativa (ciclo de Krebs), aunque no todas cumplen los criterios para ser consideradas patogénicas.
Agregan además que se debe tener en cuenta que el ADN mitocondrial se encuentra desprotegido por proteínas y carente de mecanismos de reparación.


UN FENÓMENO DE LARGA DATA

Para poder entender lo que en este momento de la historia del fenómeno OVNI está ocurriendo, no sólo con respecto a los avistamientos sino y más especialmente, con respecto a las abducciones y visitas de dormitorios, hemos tomado en cuenta los relatos de la antigüedad que hacen referencia a extraños objetos que se han visto en el cielo y que se informan en crónicas ancestrales.
Si bien nuestra forma de ver el fenómeno y de afrontar la investigación ha sido siempre la de tener acceso directo al testigo y al lugar de los hechos, la misma trama investigativa nos ha llevado a considerar relatos históricos en los cuales poder apoyar las teorías que estamos manejando, sobre todo con respecto a los casos concretos de Visitantes de Dormitorio y Abducciones, a lo largo del tiempo.
Todos los investigadores de estos temas conocemos el relato del Profeta Ezequiel ante la visión del Carro de Fuego en el que se sentaba La Gloria de Dios, relato en el que hacía una interesante descripción de las “cuatro criaturas con cuatro ruedas y cuatro ojos y cuatro alas” y de sus patas que terminaban en pezuñas.
Frente a este relato no se puede negar que Ezequiel era un excelente observador, pues casi no se pierde detalle, a pesar de lo extraño de su avistamiento y que tuvo gran facilidad para expresarse, lo cual agradecemos los investigadores pues gracias a ello se pueden hacer comparaciones con los avistamientos actuales, no sólo de las naves, sino también de sus ocupantes. Por supuesto esto también facilitó la interpretación del ingeniero de la NASA Josef Blumrich, quien siguiendo el relato, rediseñó la nave de Ezequiel viendo en ella una forma cónica invertida, con un domo transparente, por debajo cuatro soportes con aspas y terminados en patas de aterrizaje redondas.
Es muy interesante que el profeta ve venir este artilugio en una nube con un viento, aparentemente muy fuerte, ya que dice varias veces que el viento impulsaba a “los seres vivientes”, lo que recuerda al campo magnético que se establece alrededor de estas naves y que los testigos sienten como “viento” muy fuerte que no los deja aproximarse. Ni que hablar de la figura sobre el trono. El relator dice que era de “apariencia como de hombre”, con lo cual puede decirnos que tenía forma humanoide, pero no exactamente humana. Y su descripción del brillo alrededor de esta figura, como fuego, similar al arco iris. He aquí una coincidencia muy importante a tener en cuenta con respecto a las percepciones de los testigos de Visitantes de Dormitorio.
Con respecto a la nube y el fuego que rodean a la nave de Ezequiel, no es la única cita en la Biblia. En Éxodo 13,18 dice:
“Partieron de Sukkot y acamparon en Etam, al borde del desierto. Yahveh iba delante de ellos: de día en columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en columna de fuego, para alumbrarlos, a fin de que pudieran caminar de día y de noche. La columna de nube no se apartaba de delante del pueblo por el día, ni la columna de fuego por la noche.”
Otro relato bíblico es el del profeta Elías quien caminado a orillas del Río Jordán tiene junto a otro caminante una visión similar de un “carro de fuego”. En este caso, desde el objeto baja un “torbellino” según la descripción del testigo, que levanta a Elías a quien nunca más se volvió a ver. Para nuestra comprensión, Elías fue abducido.
También existen relatos muy interesantes en los libros sagrados de la India, que, por supuesto, todos conocen ya. Nos referimos a las Vimanas. En el Ramayana hay descripciones muy vívidas de estos vehículos de los dioses, que según las mismas escrituras funcionaban a base de Mercurio.
Pero más notables son para nosotros las crónicas basadas en relatos antiguos sobre genios, demonios, íncubos, súcubos, hadas y duendes, que visitaban por las noches a los durmientes, teniendo relaciones sexuales con ellos o robándoles sus bebés.
Al ver estos relatos y sus corroboraciones por autoridades religiosas de distintas civilizaciones desde el antiguo Egipto hasta la Edad Media, no puede dejar de sorprendernos la similitud en cuanto a las descripciones y vivencias de los protagonistas.
En una monografía de Rodolfo Gil Grimau del Instituto Cervantes de Madrid, España, se habla de la demonología de la cultura egipcia y árabe islámica y preislámica.
Dice el autor que existen estos personajes llamados “ginn”, extrahumanos, que son representados a veces como hombres, a veces como mujeres, adjetivados de horribles, bebedores de sangre y desecadores de arterias. El Corán habla de ellos teniéndolos en cuenta como una creación de Dios, mortales, que tienen relaciones sexuales con los humanos. Pueden transformarse, según les convenga, en animales como serpientes, perros o aves. Se los presenta como procedentes del fuego y en los relatos se habla de ellos como antorchas o bolas de fuego itinerantes que luego se convierten en seres antropomorfos. El Corán afirma que tienen corporeidad, pero ya era ésta una creencia muy extendida en el antiguo Egipto y las culturas arábigas preislámicas.
Aparecen con los poderes de volar, desplazar nubes, mandar sobre las bestias salvajes, aumentar o disminuir su tamaño, trasladar gente de un punto a otro en un abrir y cerrar de ojos. Por lo general aparecen como indiferentes ante lo que realizan.
Se dice que raptan mujeres con las que tienen relaciones sexuales. En las Mil y Una Noches se los califica como: Monos pelados, invisibles, figura de hombre, gente con los ojos en el pecho, espantoso, echando llamas y humo, disparando rayos de fuego.
Se los conecta con las enfermedades que sufren las personas y los animales que los ven o interactúan con ellos.
La palabra ginn etimológicamente refiere a “espíritu de naturaleza oculta o invisible”.
Por este motivo y porque en la arabia preislámica se decía que son criaturas creadas por Dios antes que el ser humano, se les hacían sacrificios a los ginn cuando construían una casa. Existe una leyenda que habla de la muerte por fuego de dos personas y que varias serpientes blancas salieron volando de entre las llamas.
En los mitos de Aleyan Ba´al y de Ugarit están identificados con el fuego y el hálito. Creados de fuego antes que el hombre, con una forma que “se parece al viento en la atmósfera, se parece a los hombres”, plenamente dotados de razón y libre albedrío.
El Corán regía sus casamientos con humanos, lo que estaba permitido, ya que yacían con mujeres o con hombres indistintamente, tomando la forma del sexo que querían.
Se los llamaba Barqan, “brillante” y Madhab, que seduce a los hombres haciéndoles ver fuegos y signos en la oscuridad. También Nagma,”astro”, Bariq, “radiante”. Sahyal,”de ojos azul oscuro” probablemente, dice el autor, siendo los ojos de este color benéficos o perjudiciales mágicamente desde el Egipto antiguo.
En cuanto a los íncubos y súcubos, muy nombrados en la Edad Media, se los considera descendientes de los Nefilim o Ángeles Caídos, siendo de menor rango.
Eran considerados demonios que con forma de varón o de mujer mantenían relaciones sexuales con sus víctimas, a quienes violaban durante el sueño.
Entraban en las habitaciones atravesando las paredes y sus víctimas podían sentir el peso de sus cuerpos, a veces asfixiándolos. En otros casos, las víctimas tenían recuerdos de sueños, pero encontraban la realidad al ver semen o sangre en sus sábanas, o al sentir el dolor en la zona genital.
Muchas de las mujeres visitadas por un íncubo declaraban que el semen era frío como el hielo.
Los cronistas describen que las mujeres visitadas por estos demonios, abandonaban o eran abandonadas por sus esposos, dada la frecuencia de las intrusiones en sus alcobas.
Los embarazos que provocaban, siempre según las crónicas, no llegaban a término y abortaban el feto muerto o con deformaciones semejantes a animales con características humanas.
Las víctimas, declaraban que perdían la voluntad, levantándose débiles, ya que los demonios se alimentaban de su energía.
En las crónicas se dice que a los íncubos no les importa que las mujeres sean hermosas, feas, jóvenes, viejas, casadas, embarazadas, solteras o viudas, ellos las asaltan sexualmente de la misma manera y toman su energía vital.
Los súcubos, demonios femeninos que atacaban a los hombres, los excitaban en los sueños para poder extraerles el semen y alimentarse también de su energía, dejándolos sin vigor.
Íncubo proviene de la palabra”incubare” que significa estar arriba y súcubo proviene de la palabra “succubus” que significa yacer abajo.
Algunas crónicas de la Edad Media dan descripciones de estos seres.
Para algunos protagonistas eran seres de extrema belleza, pero otros los describen como horrendos, con cuernos, cola y colmillos .
Un pensamiento común en esa época, era que estos seres demoníacos podían tomar la forma masculina o femenina. Si se transformaba en súcubo, robaba el semen de un hombre para luego convertirse en íncubo y copular con una mujer para dejarla embarazada con el esperma de su víctima masculina.
Muchas son las versiones medievales que afirman que además de robar el material genético el íncubo aspira la energía en cada relación sexual, lo que a la larga, provoca la muerte de la víctima. Se creía firmemente que el demonio, íncubo o súcubo, absorbía la fuerza vital de la persona que atacaba para poder subsistir y le ocasionaba, finalmente, un paro cardíaco.
Como relatos interesantes, hemos encontrado en el diario Página 12 de nuestro país, del día 26 de febrero de 2004, una nota del Periodista Leonardo Moledo. Hace una interesante referencia sobre un relato de San Bernardo de Claraval de un suceso acaecido en el año 1150.
Describe que llegado a Nantes, una mujer fue a consultarlo pues había sido violada por un íncubo repetidas veces. Se había metido en su cama y había obtenido placer de ella sin que su marido se despertara. La mujer había ocultado seis años su vergüenza pero al fin quiso confesar desesperada lo que ocurría. El sacerdote le recomendó penitencias y peregrinaciones pero fue inútil, el íncubo volvía. Esto siguió ocurriendo hasta que San Bernardo entregó su hábito a la mujer para que lo llevara con ella en la cama. Aparentemente, esto dio el resultado esperado, ya que el “demonio” no pudo entrar a la habitación, profiriendo insultos a su víctima desde la puerta de la habitación, avisando que volvería cuando el santo se alejara.
Encontramos también otra referencia como lo expresado por Pico de la Mirándola que conoció a dos ancianos, uno de 80 años y otro de 70 años, quienes le confesaron que durante la mitad de sus vidas habían sido visitados por súcubos, teniendo relaciones sexuales con ellos. Concluye que los dos fueron quemados en Roma.
Lo que encontramos además en esta investigación sobre los demonios del sexo en la Edad Media y que nos llamó poderosamente la atención, ha sido una Bula Papal del Papa Inocencio VIII.
Por supuesto, esto desató una brutal caza de brujas a través de la Inquisición, pero es importante tomar en cuenta las referencias que el mismo Papa expone en sus escritos, con respecto a lo que estos encuentros provoca en los seres humanos, animales, campos y sembrados.
Su pontificado duró entre 1484 y 1492. En esta Bula Papal escribe:
“Recientemente ha venido a nuestro conocimiento, no sin que hayamos pasado por un gran dolor, que en algunas partes de la Alta Alemania en las provincias, valles, territorios, localidades y diócesis de Mayensa, Colonia, Treves, Salzburgo y Brema, cierto número de personas de uno y otro sexo, que olvidando su propia salvación y apartándose de la fé Católica, se dan al varón de diablo y de hembras, los demonios íncubos y súcubos y por sus encantos, hechizos, conjuros, sortilegios, crímenes y actos infames, destruyen y matan el fruto en el vientre de las mujeres, ganado y otros animales de especies diferentes, destruyen las cosechas, las vides, los huertos, los prados y pastos, los trigos, los granos y otras plantas y legumbres de la tierra; afligen y atormentan con dolores y males atroces, tanto interiores como exteriores a éstos mismos hombres, mujeres, bestias, rebaños y animales e impiden que los hombres puedan engendrar y las mujeres concebir y que los maridos cumplan el deber conyugal con sus mujeres y las mujeres con sus maridos…”
Del libro de Alec Maclellan “El Mundo Perdido de Agharti”, se encuentra un relato de primera mano extraído de la obra “Real Ghost Stories” de 1897, en que una mujer cuenta a su autor W.T.Stead:
“Con gran sorpresa, vi de pronto una luz peculiar a unos dos metros de donde yo me encontraba. En menos tiempo que el que tarda en describirlo, vi que la luz se convertía en una cabeza y un rostro de luz amarillo verdosa, con una masa de pelo encima. El rostro era muy ancho, más grande que el nuestro en todos los aspectos, de ojos verdes muy grandes, que al no estar bien delimitados parecían fusionarse con la amarillez de las mejillas: no tenía vello en la parte inferior del rostro y no se veía nada debajo. La expresión del rostro era diabólicamente maligna, y como me miraba directamente, mi horror fue tan intenso como mi sorpresa. Pensé que una cosa tan horrible sólo podía ser satánica, por lo que, manteniendo mi vista fija en ella, le dije: En el nombre de Cristo, vete. Y la horrible cosa desapareció de mi vista”.
En la comparación con respecto a los datos obtenidos de estas crónicas y autores encontramos:
La intromisión de estos seres en los dormitorios o lugares cerrados atravesando barreras como paredes.
La luminosidad que los envuelve, que pueden aparecer frente al protagonista como bolas luminosas o de fuego, para luego tomar una forma antropomórfica más característica. La luminosidad aparece en relatos como “rayos de fuego” emitidos por la criatura.
El detalle de los ojos, como en el caso de los ginn descriptos por el especialista en demonología preislámica “gente con ojos en el pecho”, lo que sugiere que esos ojos abarcaban mucho más espacio que los de los humanos, o de la última crónica, en que los ojos muy grandes se mimetizaban con el resto del rostro.
Resulta interesante la descripción de “monos pelados”, que se hace en el ensayo de Gil Grimau, pues en todos los casos de Visitantes de Dormitorio el ser aparece sin ropas y sin ningún vestigio de pelo o vellosidad en su cuerpo.
En los casos de íncubos y súcubos, éstos también aparecen desnudos, como en los relatos de abducciones, Visitantes de Dormitorio y Encuentros Cercanos del 3° Tipo.
El hecho de llamarlos “monos” también indicaría la pequeña estatura del ser.
Tanto en los casos de genios en el antiguo Egipto y Arabia preislámica e islámica, como en los casos de demonios femeninos o masculinos de la Edad Media, se habla de relaciones sexuales con los humanos y hasta de casamientos, como es en el caso del Corán que los regía. Ese tópico está fuera de toda duda, ya que las crónicas enfatizan que estos seres buscaban este vínculo específico con los humanos. En los escritos bíblicos, por supuesto, también se habla de los “Hijos de Dios” que engendraron hijos con las “hijas de los Hombres”.
Otras comparaciones no menos importantes para realizar son las descripciones de las crónicas hablando de la invisibilidad de estos seres. Si hemos de interpretar los acontecimientos, podemos inferir que ante el testigo, se volvían invisibles, luego de que el mismo los viera o tuviera algún contacto. Es llamativo el pasaje sobre los ginn hablando de que son como el viento en la atmósfera, lo que nos dice que son presencias que se advierten por su desplazamiento siendo invisibles en un momento, pero luego agrega “son como los hombres”, lo que puede significar que toman forma humanoide.
No podemos dejar de comparar los casos actuales en que el testigo recuerda haber visto en su habitación algún animal, como un búho, un perro, un ciervo o un caballo, que suelen ser descripciones de lo aparecido en su habitación desde niños y que le provocan miedo. Ante estas apariciones también se presentan cicatrices y manchas de sangre en las sábanas.
A los ginn se les llama “bebedores de sangre y desecadores de arterias”. Esto también resulta muy sugerente, pues llama la atención sobre las manchas de sangre dejadas en los lechos y también en la extrema debilidad de la víctima.
Y esto específicamente lo dicen muy claro las crónicas sobre los demonios íncubos y súcubos. Es evidente que los cronistas de la época, no estaban ajenos al estrés que las visitas provocaban en sus abducidos.
Pero la comparación más interesante es la de la extrema debilidad de la víctima a la que estas criaturas pueden provocar a un paro cardíaco por la repetición de la experiencia.
Y eso es lo que acabamos de descubrir a través de la inhibición del Ciclo de Krebs, lo que, por supuesto, en la época de estas crónicas, se desconocía absolutamente.
Otra comparación que reafirma que las abducciones se vienen produciendo desde épocas inmemoriales es la de los embarazos de las mujeres víctimas de estas criaturas. Se dice en los relatos que estos fetos nacían sin llegar a término, lo que hemos comprobado en muchos de nuestros casos; por la investigación sabemos que los fetos son removidos a los tres o cuatro meses de gestación. En las crónicas antiguas se dice que nacían muertos. En la investigación actual, el aborto es de la noche a la mañana, sin que aparezca el feto, a veces quedando placenta en el útero, y en otras oportunidades, nada. Con respecto a nacimientos prematuros con deformidades, no hemos encontrado ninguno en nuestros casos investigados, lo cual es un alivio para las protagonistas. Es probable que a lo largo de este tiempo, hayan mejorado sus técnicas para la producción del ser híbrido o para obtener lo que necesiten de la gestación que se interrumpe. Otro factor con respecto a este urticante tema de los embarazos es el momento de la inseminación. En los relatos de relaciones con íncubos se dice que el semen del “demonio” es gélido como el hielo; hoy podemos entender que lo que se siente frío es el instrumento que se utiliza para el procedimiento, así como la camilla en que se coloca a la mujer.
En los casos en que el atacado por el demonio súcubo, se decía, tenía una muy rápida eyaculación sin placer, afirma lo que podemos entender actualmente con respecto a un procedimiento tecnológico de extracción de semen de manera automática. Hemos tenido acceso a un caso en el que el protagonista recordaba de sus abducciones una bella mujer con la que mantenía relaciones sexuales. Cuando se le hizo una regresión para recuperar esos recuerdos, la “bella mujer” se transformó en un instrumental sofisticado, estando él en una especie de frío quirófano, con estos bajos seres grises a su alrededor.
El hecho de que se pensara que el demonio podía tomar cuerpo de hombre o de mujer para asaltar a sus víctimas, utilizando además el semen del hombre con el que yacía como súcubo para utilizarlo en la mujer con la que mantenía relaciones como íncubo, lo podemos traducir en nuestros casos con la observación por parte de los protagonistas del cuerpo del alienígena, que no presenta ningún atributo físico que lo distinga como masculino o femenino, sin embargo, en muchos de nuestros casos, el visitado sabe que es un”él” o una “ella” quien tiene delante, sobre todo porque le resulta conocido desde siempre, desde su infancia.
No podemos dejar de comparar el caso de los dos ancianos que confesaron a Pico de la Mirándola sus relaciones durante la mitad de sus vidas con “demonios” (antes de ser quemados por la Inquisición, claro).
Y ya sabemos que cuando estos seres eligen a los protagonistas de estos raptos y visitas, lo hacen para toda la vida.
Pero veamos más detenidamente lo expresado por el Papa Inocencio VIII en su Bula.
Nos habla de localidades y territorios donde se daban los casos de visitas demoníacas. Eso mismo está ocurriendo desde siempre entonces, ya que cuando comenzamos a estudiar más a fondo los casos de Visitantes de Dormitorio comprobamos que una misma zona (Villa Devoto en Capital Federal y Zona Norte del Conurbano Bonaerense) resultaba el espacio en que se movían y aún se mueven los alienígenas.
Inocencio habla de los horrores que estos seres provocan a los humanos, como por ejemplo, destruir y matar el fruto del vientre de las mujeres, pero agrega también “ …del ganado y otras especies de animales…”.
Es muy sugestivo su discurso contra estos seres, pues ahora conocemos que se vienen sucediendo mutilaciones de ganado vacuno y de otras especies de animales, como perros, caballos, ovejas, cerdos, aves de corral, etc, en distintas partes del planeta.
También acota que destruyen los sembrados, el trigo, legumbres, campos, vides, prados. Inocencio no nos dice el modo en que los campos y sembrados, prados y demás vegetación aparecieron en su tiempo destruidos, pero también es sugestivo, ya que al aparecer los visitantes en estos tiempos y en diversas viviendas, dejan las marcas de césped quemado en los jardines y parques y desecadas las plantas y árboles.
Por supuesto, no podemos dejar de hablar de los círculos en los sembrados, o en las zonas de pastos, a lo que se suma la falta de agua en tanques australianos y los casos en que desaparecen tramos enteros del alambrado divisorio de los campos.
Inocencio agrega que atormentaban y afligían con dolores externos e internos a sus víctimas, lo que hemos estado discutiendo de los actuales casos investigados, pero también alude a la situación de integridad psíquica de los protagonistas a los que se les impedía, por lo extremo de las vivencias, mantener sus matrimonios en total armonía.
Creemos que es innegable la recurrencia en el tiempo de este fenómeno, que sigue a la humanidad sigilosamente desde épocas inmemoriales. Tal vez, con algunos disfraces que la misma psiquis de los protagonistas, según el momento cultural y social, imponían a sus captores; muy probablemente, con más asiduidad de la que suponemos, pues no todos los protagonistas son concientes de las abducciones o visitas de dormitorio que padecen.
Ellos deben necesitar algunos elementos de nuestra composición biológica, pero es evidente que para no destruir a sus donantes, deben lentamente alterar algunos genes, tanto sean del genotipo, como los que responden al fenotipo. Lo cual viendo el fenómeno a través del tiempo, parece verosímil ya que recurren a cambios en el ADN mitocondrial, que es el mismo para una gran cantidad de individuos, que a través de éste están emparentados.

A MODO DE SOLUCIÓN DE CONTINUIDAD

Si analizamos lo expuesto con mucho detenimiento, lo que queda claro es que a los elegidos, por los síntomas y signos que presentan se los induce a un cambio en el metabolismo desactivando la respiración celular y por ende la transferencia de electrones. También es claro que al inhibir la respiración celular, la célula y el ADN mitocondrial no se oxidan ni emiten radicales libres que son tóxicos y envejecen el organismo.
Ya vimos que esta inhibición produce en el ADN mitocondrial determinados cambios que inducen a variadas enfermedades, que inevitablemente, de la madre pasan a la prole.
Vimos, según los datos extraídos de fuentes científicas, que este tipo de inhibición del ciclo vital de la célula suele ser irreversible, salvo con aplicaciones específicas como es el caso del glutatión, lo cual se debe hacer de manera artificial, pues de otra forma el proceso sigue hasta la muerte celular.
También hemos tenido en cuenta que muchos de los inhibidores del ciclo de Krebs, tanto químicos como radiantes, son letales.
Si hemos de emitir algunas conclusiones luego de lo investigado, debemos tener en cuenta que:
• La inhibición del Ciclo de Krebs no resulta en la muerte del protagonista.
• Se recupera el ritmo cardíaco normal en poco tiempo.
• Se recupera la cantidad normal de glóbulos blancos y glóbulos rojos.
• Se recupera el dosaje normal de minerales en el organismo.
• Se recupera la energía vital del paciente.
• La inhibición del ciclo de respiración celular produce mutaciones en el ADN mitocondrial.
• Dada la variada cantidad de enfermedades producidas por la mutación del ADN mitocondrial, las que, como vimos son muy específicas, debemos considerar que en ninguno de nuestros casos se han presentado en los protagonistas y en sus hijos.
• La experiencia en nuestros investigados se repite, repitiendo nuevamente los síntomas.
Las hipótesis que surgen de lo expuesto son muchas.
En primer lugar, la de la mutación genética precisamente en el ADN mitocondrial que es el que puede emparentar a una gran cantidad de individuos, siendo éste muy susceptible a las mutaciones al no tener mecanismos de reparación. Se podría inferir que se induce una mutación específica en el abducido, extrayendo ese material genético de inmediato, para luego revertir el proceso, tanto de la inhibición del ciclo de Krebs, que es lo que produce la mutación y la ausencia de oxígeno, como alguna reparación artificial en el ADN, para proteger al donante. Los científicos dicen que no todas las mutaciones que se han encontrado son consideradas patogénicas.
La ausencia de O2 en ese momento puede ser clave. Sabemos que a pesar de que es lo que respiramos, el oxígeno en cualquiera de sus formas es sumamente tóxico. Tal vez, mucho más para ellos que para nosotros.
Puede ser posible también, que necesiten cambiar el spin de los átomos que se manipulan en este proceso, según lo requieran sus experimentaciones, además de impedir el paso de determinadas sustancias a través de las membranas celulares, cuando desaparece el gradiente electroquímico.
Que se tome el ADN mitocondrial nos puede estar indicando que tenemos compatibilidad con esta raza de entidades biológicas extraterrestres. Tal vez, estas incursiones con mutaciones y extracción del material, les sean vitales para su continuidad como especie; pudieron haberse desarrollado, como nosotros, desde organismos muy parecidos a nuestras bacterias, teniendo en cuenta que el ADN mitocondrial humano y el de las bacterias terrestres son muy similares. Sin olvidar que las mitocondrias son las que emiten señales a las células para su especificación, crecimiento y muerte.
Este material genético mutado puede ser la base para crear una entidad híbrida entre las dos razas, y luego de investigar tantos casos en que las mujeres protagonistas de estas experiencias pierden embarazos, por lo menos a quien esto escribe, no le quedan dudas. Como tampoco nos quedan dudas que se prepara a estas futuras madres, generación tras generación, para que en esos primeros meses acepte el embrión que se le implanta, hasta que sea removido. Lo que nos puede estar diciendo, además, que el feto no podría resistir vivo dentro del vientre de su madre más tiempo. Como tampoco esto sabemos, sería posible que el feto híbrido sólo necesite de esos tres meses para su gestación total y no los nueve que necesitan los bebés humanos.
Hemos encontrado pérdidas de embarazos en todos los casos investigados hasta el presente:
Como lo expusimos antes, Hebe que durante su edad fértil perdió varios embarazos entre su primera y su segunda (y última) hija; Jimena que abortó tres embarazos sin dejar ningún rastro del feto ni placenta, sólo sangre en las sábanas, también entre los nacimientos de sus dos hijas. Éste es particularmente un caso interesante ya que Jimena tiene sangre grupo A factor RH negativo y su esposo tiene sangre grupo A factor RH positivo. Su hija mayor tiene sangre del grupo 0 factor RH positivo, mas, su segunda hija, no presentó ningún problema de los que suelen tener los embriones con sangre factor RH positivo, siendo su madre RH negativo. Se sabe que en estos casos se presenta un rechazo natural de parte del organismo de la madre hacia el feto.
Estudiamos un caso en Gobernador Ugarte Pcia. de Buenos Aires en que el matrimonio y sus hijos fueron protagonistas de encuentros cercanos del primero, segundo y tercer tipo, con visitantes de dormitorio y manifestaciones de los seres en el lugar en pleno día. Cuando entrevistamos a la mujer, llorando nos puso al tanto de la pérdida de un embarazo al día siguiente de haber visto a uno de estos seres. También en su caso, nada quedó para ser removido de su vientre, llevando tres meses de gestación.
En el caso de la familia Franco, ya hablamos de la pérdida sufrida por la nuera de Damián. Pero en esta familia se han producido otros fenómenos insólitos. Luego de dar a luz a su segunda hija, esta misma mujer queda embarazada a los pocos meses. Este fue un embarazo extraño, ya que al hacerse la primera ecografía, los médicos que la atendieron se encontraron con el útero dividido, lo que llaman bicorneo, conteniendo dos fetos en dos diferentes estados de gestación. En apariencia uno de ellos más avanzado que el otro. En la ecografía se podía observar perfectamente un tabique dividiendo el útero, con un embrión formado y en movimiento y del otro lado una masa informe. De todas maneras, a tiempo dio a luz otra niña totalmente normal, habiéndose normalizado también el útero y habiendo desaparecido tanto el tabique como el otro embrión. Podemos aseverar estos datos pues tuvimos acceso no sólo a los análisis y ecografías sino también a la ginecóloga que la atendió. En la misma familia de Damián, una de sus sobrinas ha tenido una pérdida de embarazo, con las mismas características, sin encontrar feto ni placenta, a los tres meses de gestación. Ella recuerda perfectamente a un ser a los pies de su cama varias veces, desde que contaba con diez años de edad. Hoy su pequeña hijita de cinco años le cuenta de sus visitantes por las noches.
No podemos dejar de mencionar a Mary, quien también, luego de dar a luz a su hija, a quien su hermano mayor lleva ocho años, se le confirma mediante análisis, un embarazo que para los médicos era muy reciente; sin embargo, Mary dice que su “pancita” representaba cuatro meses de embarazo. Se dispuso de inmediato realizarle una ecografía y en el momento de hacerla, Mary tiene una fuerte pérdida de sangre, acostada en la camilla del médico. Se le realiza una ecografía intrauterina y no se encuentra nada. No había feto, ni placenta, ni saco embrionario. Mary comenta la consternación de los facultativos que en ese momento la atendían, tratando de tranquilizarla, pero dando muestras de no entender nada.
Sin embargo, estos fetos que no llegan a término podrían ser utilizados por las entidades que los extraen como material genético para células madre, para transplante de órganos, o para cualquier otro fin, antes que permitirles un desarrollo completo fuera del vientre materno para convertirse en una criatura híbrida entre las dos especies. O, podrían permitir el desarrollo de esos fetos hacia una nueva especie, que adquiriría las características de las dos especies progenitoras, que tal vez no podría vivir ni en nuestro medio ni el de de sus cocreadores.
Vuelvo a repetir que estas son sólo hipótesis que se desprenden de lo investigado. Pero teniendo en cuenta, tomando la generalidad del fenómeno OVNI y su historia, que en épocas pasadas han sobrevenido muertes a raíz de los encuentros con los seres y sus naves, se advierte que el fenómeno ha cambiado, dando la impresión de proteger a los protagonistas. De todas maneras en estas personas los encuentros se repiten, pero advertimos que tienen una rápida recuperación. Evidentemente porque los necesitan.
Es probable que mediante prueba y error, hayan realizado desde hace milenios sus experiencias genéticas y que en estos tiempos hayan encontrado equilibrio. Eso mostrarían las crónicas ancestrales hablando de “carros de fuego” y de seres envueltos en luz o “resplandecientes”, y las relaciones sexuales entre esos seres, tildados de divinos o demoníacos, que los protagonistas creían mantener con ellos.
El hecho de que la mayoría de los protagonistas de Visitantes de dormitorio tengan el mismo tipo de sangre, 0 RH positivo, también es llamativo. Pero puede haber una simple explicación: La sangre de tipo 0 es dador universal, cualquier persona puede recibirla, siempre que tenga el mismo Factor RH.
Se podría deducir que una vez realizada la mutación en un individuo portador de sangre tipo 0, ésta se podría inocular en otras personas de distinto tipo de sangre, respetando el factor, para seguir con las mutaciones requeridas. Según nuestro asesor en medicina, la sangre del grupo 0 es la más fácil de contaminar.
Han sido hasta aquí invasiones físicas muy bien establecidas, con un aparente plan de mutaciones, capaces de dejar la menor cantidad de huellas posibles. En este plan parecen haber utilizado casi todo el tiempo que la humanidad lleva sobre este planeta, si no todo. Sin embargo, las huellas están, desde siempre, perdurando de la misma manera a través de los siglos, pero manifestadas de modo que se entremezclen con los sueños, como si quisieran esconderse detrás de éstos.

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